E L P A L I A C A T E HACIA UNA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA FUERTE Y UNIDA Información, Formación, y Difusión Volumen 2 Número 2 1er trimestre 2005 ---------------------------------------------------------------- - ¿Es indispensable una izquierda ajena a la lucha electoral? - ¿Cuál es nuestra postura sobre las elecciones en Guerrero? - ¿Conoces al NEP filipino? - Lucio y Genaro: Auténticos héroes del pueblo mexicano - Prevenir viejas causas de las derrotas populares ---------------------------------------------------------------- Dirección Nacional ERPI Consejo Editorial Equipo Técnico y Gráfico Consejo de Inspiración Política: Digna Ochoa, Arturo Gámiz, Oscar Sandoval, Salomón Gaytán Estética: Judith Reyes, Carlos Díaz «Caito», Kaethe Kollwitz Dirección Electrónica: En construcción. Correo Electrónico: erpi2004@yahoo.com.mx ---------------------------------------------------------------- ---------------------------------------------------------------- ÍNDICE GENERAL EDITORIAL Proyectos de Nación: ¿Neoliberal o Popular? CÓMO LA VES DESDE AI... Cómo la Genuflexión Pervierte la Justicia Sabías Que DETRÁS DEL PALIACATE Comunicado estatal de guerrero #6 ¡Lucio Vive! Comunicado estatal de Guerrero # 7 De Candidatos, Elección Y Ciudadanos, Nuestra Visión. CEG # 8 Comunicado Nacional # 31 NUESTRO PENSAR Prevenir Viejas Causas De Derrotas Populares ¿Cómo La Ves? Una Conmemoración del Pueblo El foxismo ¿una forma de reestructurar el régimen del capital financiero? HACIENDO CAMINO Lucio Cabañas Barrientos: La Intelectualidad Orgánica Campesina en los Años 60 en Guerrero Actualidad del ¿Qué hacer? de Lenin TELESCOPIO Breves Internacionales AMERICA LATINA: Asesinatos impunes con cara de mujer AMBIENTE: 15.589 especies en riesgo de extinción Colombia y Washington aceleran plan terrorista contra las FARC-EP y Venezuela ¿Un viraje conservador en América del Sur? CONOCIENDO A... El Nuevo Ejército del Pueblo PINCELADAS 3 a Víctor Jara Viudo del mundo A Javier Heraud La Biblioteca Fábula de Vida y Muerte Muchos, Muchos Años PASEOS POR EL TIEMPO Genaro Vázquez MEGÁFONO El Regreso En Muchos Sentidos ---------------------------------------------------------------- EDITORIAL PROYECTOS DE NACIÓN: ¿NEOLIBERAL O POPULAR? Desde hace varias semanas se han venido observando por diferentes rumbos del país y en diversos terrenos del movimiento político-social ligeras brisas (esperamos se conviertan en huracanes) que provienen en su mayoría de una izquierda libertaria y fundamentalmente antineoliberal,-anticapitalista pues- y donde por supuesto se encuentra ausente o casi, la tradicional izquierda electorera. Estos esfuerzos organizados de coordinación y acción común no están exentos sin embargo, de peligros y trampas por parte del neo-espectro de Fidel Velázquez pues bien reza el dicho popular “lo que bien se aprende nunca se olvida”. Es indispensable que en cualquier esfuerzo de naturaleza plural y amplia las fuerzas políticas participantes se identifiquen por sus coincidencias y necesidades comunes y sobre todo que se vean como compañeros de una misma causa. Es decir, que las fuerzas más afines se identifiquen entre sí para que empujen en un mismo sentido y poderle dar la orientación más adecuada para los intereses del pueblo y no de intentos de crear nuevos partidos como reediciones electoreras de las cuales el pueblo más conciente está no sólo cansado sino asqueado. Esto último es la situación actual a que nos ha llevado la clase política en México después de los más recientes espectáculos de los que todos somos testigos de manera cotidiana que ha ido configurando una real crisis que afecta a una parte importante de la sociedad política. El hablar de Crisis de los Partidos no es hablar de elaboraciones hipotéticas sino una realidad que hace reír o atormenta o como dicen los compañeros de la TDR en su más reciente comunicado: “nuestro pueblo se debate entre la incredulidad, la risa, la ira, el llanto o la resignación” todos los días, desde los video escándalos hasta las mutuas agresiones y extorsiones de arreglos en lo oscurito entre los diferentes partidos pero eso sí todos acarreando agua para el molino neoliberal y donde las diferencias solo estriban en qué migaja del pastel pueden comerse unos u otros. Pero, y mientras tanto ¿Qué esta haciendo la derecha?... Pues como se ven las cosas esta es una de las más peligrosas consecuencias de la crisis política que se viene incubando desde arriba de la sociedad política mexicana pues los miembros de esta ideología reaccionaria vienen actuando y fortaleciéndose. Con el ascenso al gobierno y manejo del Estado mexicano a partir de los arreglos de la oligarquía nacional e internacional para dar paso a una alternancia entre el PRI y el PAN a partir del año 2000 los grupos de la derecha y la ultraderecha en México se entronizaron de una manera descarada y vil pretendiendo llevar su ideología racista, de doble moral y reaccionaria totalmente contraria a los intereses del pueblo mexicano. Este reposicionamiento de la vieja ideología conservadora contra la que se luchó durante la Guerra de Reforma y que afortunadamente fue derrotada por el pueblo mexicano en ésos tiempos nos convoca hoy y siempre a no permitir que se consoliden nuevamente estos hijos de Carlota y Maximiliano. Los grupos político-militares de la ultraderecha están activos y extendiéndose, disfrutan de la protección del Estado controlan los cuerpos de inteligencia y contrainteligencia desde la Secretaría de Gobernación, el CISEN, la PFP, la SEDENA y la Secretaría de Marina. Son esos panistas que cuando llegan a las oficinas gubernamentales a ocupar las jefaturas quitan los cuadros de Benito Juárez y otros héroes nacionales colocando en su lugar crucifijos e imágenes religiosas, ¡vaya Estado Laico!, recientemente están a la venta publicaciones sobre algunas organizaciones de ultraderecha en México tales como el Yunque, Los Legionarios de cristo, los caballeros de Colon, el Opus Dei, etc., en donde los autores documentan las raíces y ramificaciones de dichos grupos dentro de la sociedad mexicana, vale la pena documentarse para siquiera imaginar de donde vendrán los golpes al movimiento popular y a sus dirigentes en un futuro no tan lejano de consolidarse alguna grave crisis política antes o después del año 2006, año en que seguramente se confrontarán de diferentes maneras, desde pacíficas hasta violentas distintas formas de ver el país y su futuro, es decir Proyectos de Nación opuestos. Y hablando de los proyectos de nación que dirigentes de centroizquierda proponen y que además pretenden que todas las fuerzas de izquierda respalden en la próxima coyuntura electoral. Dicho proyecto es aparentemente igual al que muchas fuerzas de izquierda pudieran elaborar pero (ahí viene el pero, ni modos) hay que fijarse detenidamente en las letras pequeñas del “contrato” pues ahí se encuentran varios asuntos de carácter esencial y definitorio. En las últimas semanas y ante la cada vez mas intensa “sucesión adelantada”se están vertiendo ideas y conceptos sobre los Proyectos de Nación que tienen algunos aspirantes los cuales en lo básico coinciden: en continuar el modelo neoliberal con diferencias de matíz, en el caso de AMLO donde fundamenta su política de desarrollo económico y social es en la apuesta al sector energético de la economía como detonante del crecimiento económico y del bienestar social así como otros conceptos y propuestas interesantes pero desafortunadamente insatisfactorias para un bienestar generalizado del pueblo y donde la parte mas ancha del embudo sigue apuntando para los ricos. A diferencia, los sectores de la izquierda social no subordinada a los intereses electoreros se encuentra proponiendo un proyecto de cambio y transformación política y económica más profunda y proponiendo un plataforma de lucha a partir de la cual confluyan las diferentes fuerzas de la auténtica izquierda mexicana a la cual por cierto le está costando trabajo aprender a ser más tolerante e incluyente en sus discusiones y acciones. Los proyectos de Nación que se van a ir proponiendo de aquí en adelante por parte de las distintas fuerzas políticas y/o precandidatos a la presidencia tienen un contenido clasista y una carga ideológica que debemos saber analizar y darlo a conocer al pueblo pues el lenguaje que utilizarán los neoliberales aunque estén disfrazados de “izquierda” puede resultar atractivo pero a la vez engañoso si no se lee adecuadamente como cuando no se leen las letras chiquitas de los contratos de los bancos y aseguradoras que después evaden e incumplen compromisos. No basta con esperar a que estas personas u organizaciones de la clase política elaboren sus proyectos de Nación cual si fueran productos comerciales que quieren que el pueblo les compre con votos sino de que las fuerzas de izquierda real elaboren el propio bajo consenso y una correcta idea de la estrategia y la táctica políticas y lo respalde con un trabajo de base y popular amplio y decidido para imponerlo a cualquier futuro gobierno. No se puede aceptar menos, si esto no se logra será porque la izquierda realmente existente aun no alcance la fuerza y madurez necesarias para una transformación democrático-popular y por lo tanto nos orientaríamos a construir esa fuerza y esa madurez sin dejarse seducir por el canto de la sirena tabasqueña u otros esperpentos. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------- DE CÓMO LA GENUFLEXIÓN PERVIERTE LA JUSTICIA La frecuencia de las publicaciones muchas veces no permite tratar en su «oportunidad» algunos temas. Sin embargo el que nos ocupa no es sólo una cuestión puramente coyuntural... Independencia de poderes Desde el año pasado el presidente ha venido recurriendo al Poder Judicial al más puro estilo del personaje del programa «El chavo del Ocho» llamado «Ñoño», Míralo eh, míralo eh refiriéndose al poder legislativo. La supuesta independencia de poderes asentada en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos ha sido puesta en duda en los últimos meses debido a la ligereza con la que se conducen tanto su presidente «Marianito» Azuela como varios de los miembros de dicho Poder. Uno de los temas ahora es el Presupuesto General de la Nación. El debate ha sido muy intenso y en él han participado prestigiosos constitucionalistas y en su mayoría han coincidido en la inconstitucionalidad de la actuación de los magistrados, pero a quién le importa lo que la plebe piense o diga cuando de estar bien con el presidente se trata. Si queremos que mínimamente se mantenga la gobernabilidad, vamos a tener que participar del debate y exigir a cada uno de los Poderes de la Unión que cumplan con las funciones que les confiere la Constitución. El estado de derecho que tanta mención merece por ellos (cuando del pueblo se trata porque cuando son ellos éste no importa) debe cumplir requisitos mínimos como en varias ocasiones hemos comentado y que cuando estos no existen el Pueblo tiene todo el derecho y la OBLIGACIÓN de poner las cosas en su lugar. El otro tema que nos ocupa es el del desafuero del jefe de gobierno del DF y no por defenderlo sino porque el proceso judicial que se le sigue tiene tintes meramente políticos. El propósito fundamental es el inhabilitarlo como adversario en la contienda por la presidencia de la República. El temor es que realmente salga tan «brincón» como parece y lesione sus privilegios en la explotación y aprovechamiento de los recursos de la Nación. Pero el mayor riesgo es que la gente quiera hacer cumplir (ahora sí) las promesas y propuestas de campaña. Y más aún, temen a que las fuerzas de izquierda, organizadas fuera de la dinámica partidista, logre espacios. Sin embargo, no hay nada que garantice que aún cuando ganara la opción perredista (sea Cuauhtémoc Cárdenas o López Obrador) realmente se logre un cambio. Esto es más una responsabilidad individual y colectiva, independientemente de cualquier candidato, para involucrarnos más en la defensa de nuestros derechos y obligaciones y no permitir que diputados, senadores, gobernadores, presidentes, líderes charros y toda persona que se dice electa por el pueblo actúe sin ninguna supervisión y sin que rinda informes. Para esto no es necesaria una reforma constitucional, es una cuestión de Honor. El debate y el proceso están en la mesa y a los Poderes de la Unión corresponde ganar un poco de credibilidad en momentos en que el barco se hunde y nadie parece tener la suficiente cordura para redefinir el rumbo a favor de los más desprotegidos y hacia una opción menos dependiente, más soberana. Derechos humanos y Militarización de la sociedad La ocupación de los penales federales llamados CEFERESOS por parte del Ejército Federal es la prueba fehaciente de que el estado represor busca el control de la sociedad por los medios que sean. No es la primera vez que argumentan «Seguridad Nacional». El poder que ostenta el narcotráfico es un poder compartido con las altas esferas de la política nacional. Para nadie es desconocido que desde jefes policíacos municipales hasta de corporaciones como AFI, PFP y el mismo Ejército Federal proveen de seguridad en embarques y desembarques de grandes cantidades de «sustancias prohibidas» (para los pequeños productores y consumidores menores, no así para Estados Unidos y para los mismos funcionarios de gobierno). Es por todo esto (y por todo lo que pagan) que no se les toca ni con el pétalo de una ley. «Se dice que en México no pasa nada». Y es cierto, desde que llegó Vicente Fox (y desde hace más de 40 años) no pasa nada bueno al Pueblo de México. Represión, malas condiciones de vida, desgaste de logros laborales; pero no pasa nada, y vienen saqueando al país, talando bosques, malvendiendo el petróleo con precios menores que en el mercado para EEUU, despojando de sus ejidos a los campesinos (Punta Diamante en Guerrero, El Tamarindo en Foxilandia), salvando a los Banqueros (FOBAPROA-IPAB), carreteras, ingenios. Es verdad, en México no pasa nada. Pero no pasa nada con esos delincuentes de cuello blanco que además tuercen las leyes para lograr sus objetivos. Pero vamos a un punto fundamental. En enero el Ejército Federal «tomó» las instalaciones del Penal de Mínima Seguridad de la Palma. La argumentación es para morir de risa. El control del penal lo tenía el narcotráfico, los secuestradores. ¿Y qué ocurrió? Suspendieron las garantías individuales de todos los presos. Y no podían ver familiares, abogados, a nadie. La situación de los presos políticos es preocupante en tanto que intentan a toda costa meterlos al mismo saco que a la delincuencia común y a la organizada alrededor de industrias como la del secuestro y el narcotráfico en el que son las autoridades quienes quieren el monopolio. El comunicado #31 (que se presenta íntegro en la pag. 19) hace referencia explícita en cuanto a esta situación por lo que no diremos más. Pero como son delincuentes hay que justificar (cada quien y como sea) este hecho porque no podemos defender a los delincuentes. Sin embargo, esto es un ensayo. Cuando el poder económico, político, militar, religioso y los mismos medios de «desinformación» masiva sientan vulnerados sus privilegios podrán usar el poder militar contra una sociedad civil que aún no se convence que este sistema de partidos políticos está en franca putrefacción. No es posible, a menos que se declare la suspensión de garantías individuales conforme a la Constitución (Art. 29) y que haya un responsable de los excesos que se cometan. Ya de por sí se vive un vacío de poder que puede desembocar en conflictos de gran tamaño. Están despertando al México Bronco. La militarización de la sociedad viene dándose desde hace varios años y las consecuencias son muy desagradables, basta revisar la historia reciente de Centroamérica para ver como se termina con el tejido social. La PFP es un cuerpo paramilitar que realiza funciones de «policía» de asalto. La AFI está llena de militares. La PGR está dirigida por un militar. Las dependencias estatales de Seguridad Pública se empiezan a llenar de militares. Cuidado con pedir mano dura porque es de lo que el gobierno y los poderes fácticos «de eso piden su limosna» y les permitiría mantener el control de la situación de saqueo y explotación del país. La defensa de los derechos humanos corresponde a todas y todos. No permitamos que vayan reduciendo nuestras garantías. ELECCIONES ESTATALES El 6 de febrero culminó la contienda electoral para elegir gobernador en tres estados de la República: Baja California Sur, Guerrero y Quintana Roo. Las representaciones estatales de los partidos y sus candidatos se metieron de lleno en sus campañas. Cada gobernador en funciones, que también participaron (y lo seguirán haciendo: Montiel sigue) utilizaron todos los medios y recursos a su alcance con el objetivo de imponer a sus delfines. Los medios de comunicación locales dieron cuenta del nivel político (del que también participan y tienen culpa) que está muy lejos de abordar la grave situación por la que atraviesa la población en general. Veamos un poco de cada uno de ellos: En Baja California Sur, el gobernador, por cierto expriísta y ahora perredista de hueso colorado (será presidente nacional del PRD) Leonel Cota Montaño, siguiendo las más puras prácticas del priísmo de los dinosaurios y del nuevo PRI, es acusado por la oposición, es decir sus antiguos compañeros (PRI) de haber consumado una elección de estado para llevar al poder a su «primo» Narciso Agúndez Montaño. Aquí sí se pudo, puesto que no es su esposa, mantener el poder dentro de la familia. Las impugnaciones no se hacen esperar y lo que en casa de los priístas es práctica común, en casa ajena es motivo de ilegalidades y «porquerías». La competencia en las urnas se está convirtiendo en un mero requisito para después pasar a la segunda fase de las elecciones: los tribunales. ¿Será? Para Quintana Roo, el candidato por la alianza PRI-PVEM (el PVEM que con todo respeto para las sexoservidoras, está convertido en la prostituta partidista)Félix González Canto, como era esperado, triunfó por la marrullería electoral y mapachera y con todas las irregularidades acostumbradas por los priístas sobre el candidato de la mentirosa alianza «Somos la verdadera oposición» (a saber si fue al Chacho Zavildea candidato de dicha alianza, a quien se le ocurrió ese nombre pues esto mueve a risa ya que él representa el mayor ejemplo de lo que es un mercenario de la política electorera). Con el triunfo priísta desde luego no cambiarán las cosas en Quintana Roo y le darán continuidad a los narconegocios protegidos por el gobierno dada la importancia de esta parte de la frontera sur con Belice y el mar para los enormes trasiegos de droga y para el pueblo las cosas también seguirán igual el cual debe acelerar su organización por fuera de los partidos políticos pues no hay ni a quien irle. En el estado de Guerrero teníamos una visión, que en nada o muy poco, difiere de los resultados electorales y que reproducimos a continuación íntegramente: El proceso electoral en el estado de Guerrero Actualmente se desarrolla en nuestro estado la contienda electoral para elegir al nuevo gobernador. Los partidos y los candidatos que toman parte en la contienda se encuentran cada uno por su parte de lleno en sus campañas. El PRI y sus satélites, por un lado utilizan los recursos económicos y humanos del estado, y van a hacer hasta lo imposible por mantener la plaza. Por su parte el PRD y sus aliados, cada quien hace campaña como puede y le conviene a los intereses de sus caudillos. Los grupos de interés del PRD, mal llamadas corrientes de opinión, se desviven en una lucha intestina por el poder. En los municipios se pelean los dirigentes del PRD, Convergencia, Alianza por Guerrero, Frente Cívico y otros por aparecer como los organizadores de la campaña cuando muchos en realidad no hacen nada. Los medios de comunicación dan cuenta del nivel de las campañas, que está muy alejado de abordar los graves problemas por los que atraviesa la población de nuestro estado. Hoy, el estado y los partidos políticos cacarean que «vivimos en un estado de derecho y en la normalidad democrática, y en la democracia». Y en el caso de Guerrero, tenemos la pobreza lacerante, el caso de los desaparecidos de la guerra contra nuestro pueblo, tanto del pasado como del presente, el analfabetismo, la falta de empleos. Mientras los grandes problemas sociales no sean resueltos no se puede hablar de normalidad democrática y de estado de derecho. ¿Cómo se puede hablar de democracia si más del 60% de la población se encuentra en la pobreza, cuando el índice de analfabetismo raya en un 25% de nuestro pueblo, cuando los jóvenes del país y del estado se van a Estados Unidos a buscar una vida mejor? Lo anterior es solo una pizca del paisaje guerrerense. La izquierda se autollama «moderna» para justificar su falta de compromiso con las causas de nuestro pueblo. Pero al mismo tiempo engaña y confunde a los ciudadanos diciéndose herederos de los movimientos sociales que han luchado (muchos de ellos hasta la muerte) en el intento de cambiar el estado de cosas en el plano político, económico y social. Para nosotros está claro que en la presente coyuntura, donde por un lado se encuentra Héctor Astudillo como candidato del PRI y por su lado el PRD con Zeferino Torreblanca no existe una alternativa real de cambio. Es probable que ascienda al poder el PRD y sus aliados, pero eso no significará un triunfo de las mejores causas del pueblo de Guerrero y es más bien un intento de darle una válvula de escape a todo el potencial que existe en nuestro pueblo en la lucha por un cambio profundo. Ahora que ya transcurrieron las elecciones en Guerrero con el conocido triunfo del empresario Torreblanca se demuestran de manera más clara varios fenómenos: primero que el deseo de sacudirse al gobierno priísta fue muy superior a toda la capacidad de los caciques guerrerenses con todo y su maquinaria de fraude electoral pues ni con todas las maniobras desde la compra de votos hasta el asesinato de tres policías y un niño un día antes de las elecciones, pudo el terrorismo del PRI inducir el voto del miedo. Segundo, el pueblo guerrerense votó contra el PRI y contra el cacicazgo aún cuando el perfil del candidato perredista sea de los ricos porque era el que podía ganar y contaba con el antecedente de su gestión como presidente municipal de Acapulco donde realizó una gestión más o menos limpia desde el punto de vista administrativo pero que políticamente también se caracterizó por la represión y rechazó a lo que debiera ser una política social de izquierda pues no se le pueden pedir peras al olmo. Tercero, la gente votó por Torreblanca porque la coyuntura fue favorable para derrocar al PRI y con la consiguiente exigencia a Torreblanca del «no nos falles» frase que contiene en si misma una advertencia de un pueblo altamente politizado y con grados de organización importantes. Actualmente viene una prueba de fuego para Torreblanca y el PRD pues han conseguido el gobierno pero no el poder pues la estructura caciquil en el campo y algunas ciudades sigue intacta, van por la revancha y también a tratar de hacer alianzas con quienes puedan para no ser tocados sus intereses. Por nuestra parte estaremos atentos a señalar y combatir a las agresiones de los caciques y sus aliados si es que los consiguen así como la corrupción de que muchos perredistas padecen de manera crónica. La organización insurgente del pueblo continuará sin cambiar los objetivos y ritmos, este triunfo político del pueblo de Guerrero es apenas el primer paso de muchos que faltan para transformaciones mayores y realmente profundas. ¿Quién es Porter J. Goss? George W. Bush designó en septiembre a Porter J. Goss, como nuevo jefe de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, tras la sustitución de George Tenet en medio de un escándalo provocado por las acusaciones del congreso norteamericano por no haber dado la información suficiente, para evitar o neutralizar los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001. Goss nació en 1938, en Connecticut, se graduó en 1960 de la universidad de Yale, habla perfectamente el español y el francés y prestó servicios en la CIA desde 1962 a 1972, donde inició su carrera como oficial operativo y luego como jefe de comandos en la JM. Wave, la base operativa que desde Miami, tuvo el peso de la guerra sucia contra Cuba en los años sesenta. Allí, bajo la cobertura de una empresa de productos químicos, muy cerca de la Universidad de Miami, la CIA organizó la base mas grande e importante en suelo norteamericano, con un presupuesto de 100 millones de dólares anuales, 400 oficiales de caso, más de 4,000 agentes, 55 empresas de cobertura, marina de guerra y aviación, para incursionar sistemáticamente contra objetivos y poblados cubanos en misiones de terrorismo y subversión. Goss fue un activo participante de la operación Mangosta, que en 1962 se propuso derrocar al gobierno cubano y que fue preludio de la crisis de octubre. En ese año se realizaron contra Cuba más de 5,870 actos subversivos y terroristas y se fraguaron importantes proyectos de asesinato contra dirigentes políticos. Posteriormente, fue destacado en México, en la época que allí comandaba el mecanismo anticubano de la CIA el conocido terrorista, David A. Phillips, a cuyo cargo estuvo la manipulación de L. H. Oswald el «asesino solitario» del presidente John Kennedy. En 1965, «coincidió» con Phillips en la estación de la CIA en Dominicana, luego fue destacado en Europa occidental, donde contrajo una rara enfermedad en la sangre que lo hizo abandonar el servicio activo y dedicarse a los negocios y a la política. Goss, quien llevaba ya 16 años en el Congreso y planeaba el retiro, propuso «casualmente» a mediados de este año, una legislación que aumente la autoridad del director de la CIA, sobre un presupuesto de más de 40,000 millones de dólares, a la vez que le confiriera a este funcionario, todo el control de las actividades clandestinas. ¿Por qué y para que? Porter J. Goss con 65 años, una fortuna personal y una extensa hoja de servicio a las órdenes de la reacción y el neofascismo norteamericano, no ha sido designado en tan alto cargo por una decisión casual o superficial, merced de algún favor político. Todo lo contrario. Se trata de un nuevo paso de la administración Bush para concluir la limpieza de «intelectuales» dentro de la Agencia, más apegados a los informes, análisis y técnicas de escuchas, que a los avatares de los campos de batalla, para establecer la preponderancia de los «operativos», es decir, los reclutadores de terroristas a la imagen y semejanza de Bin Laden. El imperio que pretende Estados Unidos, no solo se alcanza por medio de las agresiones y las guerras, los bloqueos y las campañas mediáticas, hacen falta también los caballos de Troya y los matones dispuestos a «eliminar» a aquellos que osen disentir con Washington. ¡O están con nosotros o contra nosotros! Esa es su consigna. Ello significa que el nuevo jefe de la CIA, un veterano operativo de «los momentos duros», se apresta a convertir a la Agencia en un aparato secreto que apriete su gatillo de fuego en cualquier oscuro rincón, donde los emperadores decidan. Fuente: Fragmento de La CIA tiene un nuevo jefe del periodista cubano Fabián Escalante Font Israel emplea sofisticados dardos contra los palestinos Saud Abu Ramadan Gaza- El Ejército israelí utiliza en su operación militar «Días de Penitencia» en la franja de Gaza proyectiles con miles de pequeños dardos contra la población del campo de refugiados de Yabalia, como muestran las radiografías de las víctimas, dijeron fuentes del hospital de Shiffa en Gaza. Los médicos palestinos del hospital de Shiffa mostraron ayer radiografías que prueban el uso de la llamadas «flechettes» o «flechillas», pequeños dardos con aletas, realizadas a víctimas palestinas. Las radiografías muestran pequeñas agujas infiltradas en los cuerpos de las víctimas y clavadas en los huesos de la cabeza, el pecho y las extremidades. Los médicos enseñaron además varios dardos recogidos con pequeñas aletas en sus bordes. El doctor Jomaa Saka, jefe de relaciones públicas del hospital de Shiffa dijo que los proyectiles de los carros de combate están rellenos de los pequeños dardos y explicó que cuando éste hace explosión, miles de esas flechillas salen al aire y permanecen girando hasta que se clavan en algo. Los dardos tienen un filo de 3,75 milímetros y al ser lanzados los expanden en un arco de unos 300 metros de largo y 90 de ancho. «Los pequeños dardos causan graves daños internos en las personas que son alcanzadas, ya que siguen dando vueltas mientras se infiltran en el cuerpo y penetran en los órganos de las víctimas», agregó. Fuente: EFE Tácticas enemigas En los duros combates en Faluya, la resistencia obligó a las tropas de EEUU a retirarse de la estación de ferrocarril, que habían tomado. Pero, para avanzar, la táctica estadounidense es la misma que la utilizada en Samarra: dejan tiradores emboscados para que vayan eliminando a los combatientes de la resistencia y facilitar así el avance del resto de las tropas. Fuente: Free Arab Voice -------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Comunicado estatal de guerrero #6 Al pueblo de México: A las organizaciones político-militares: A las organizaciones político-sociales: El pasado 9 de septiembre fue brutalmente atacada por policías antimotines y judiciales del estado de Guerrero así como elementos de la Policía Federal Preventiva en la ciudad de Chilpancingo una manifestación pacífica que realizaban maestros, trabajadores, estudiantes y campesinos donde también concurrieron amas de casa y niños todos ellos ejerciendo un derecho político reconocido por la Constitución Mexicana, pero eso no importó a las autoridades. Este hecho represivo que no es aislado ni único por parte de éste gobierno representativo de los caciques de Guerrero ocurre en momentos en que las protestas populares arrecian contra las aborrecidas medidas económicas neoliberales del gobierno foxista respaldado por el PRI y por una parte del PRD. Ante actos de represión e imprudencia políticas por parte del Estado Mexicano neoliberal se hace necesario el uso de la legítima autodefensa por parte de las organizaciones populares que estén en posibilidades de hacerlo. Y por lo que respecta a nuestro Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente no abrogamos también ese derecho ante la violencia de Estado contra cualquier sector popular en lucha y en cualquier lugar que en lo sucesivo ocurran actos represivos de ésta índole. El silencio de las armas puede terminar ante la cerrazón política y la imposición de medidas económicas neoliberales que atentan contra el bienestar popular. Los recientes acontecimientos de represión por parte del gobierno del estado de Guerrero son una muestra más de cómo otros gobiernos en diferentes estados de la República quieren resolver la protesta política y social con represión y torturas (recordemos a los altermundistas en Guadalajara) empieza haber densos nubarrones en el ambiente político nacional, éstos mensajes son los que se están enviando a la sociedad mexicana, pues ante las protestas y manifestaciones públicas que con legítimo derecho realizan los trabajadores y estudiantes, el Estado responde con la represión de manera despiadada en lugar de dar una solución política a los problemas nacionales. Pero volviendo a Guerrero, el enrarecimiento del ambiente político electoral que esta en puerta se esta creando por única responsabilidad de los gobiernos estatal y federal y que conste desde ahora para que no se desgarren las vestiduras la clase política en el estado que no son los trabajadores, ni los integrantes de las organizaciones sociales, ni los estudiantes, ni los campesinos los que están creando la violencia política, sino es el estado y siempre lo ha sido así. Y no esta por demás decir que no son los grupos armados los que crean la violencia política sino precisamente somos consecuencia de la violencia política de Estado. Los grupos armados surgen precisamente por la cerrazón del estado y la represión como las causas que llevan a tomar las armas para la autodefensa del pueblo Ante estos acontecimientos hacemos un llamado al pueblo guerrerense y las diferentes organizaciones sociales, sindicales estudiantes, maestros, campesinos, amas de casa para que se sigan manifestando y no detenerse, a responder de manera organizada para detener la ola represiva del gobierno del estado por medio de sus cuerpos policíacos, porque si cesan las manifestaciones el estado puede seguir reprimiendo como lo ha hecho hasta ahora. Es buen momento de seguir el ejemplo de los comuneros de Atenco y sus machetes y de ejercer la autodefensa para defenderse de la represión Hoy nuestros ojos y nuestros oídos no ven ni escuchan por ningún lado aquellas plumas y personajes de la política de izquierda que tanto se autonombraron célebres luchadores sociales en contra de regímenes como el clan de los Figueroa en las pasadas elecciones del PRD hoy no se escuchan o se les olvidó defender a los trabajadores que tanto dicen defender, o nada más en época de elecciones son luchadores y redentores del pueblo, hoy es cuando su voz y su presencia debería verse al estar al lado de los trabajadores, los campesinos y estudiantes cuando mas lo necesitan. Al pueblo de Guerrero le hacemos un llamado a organizarse, construyendo desde sus comunidades, escuelas, sindicatos, colonias a construir el poder popular desde ahora, desde abajo y hasta sus últimas consecuencias, acompañando esta construcción del poder del pueblo con el uso de la autodefensa integral, es decir; a la autodefensa política, económico, social, cultural y armada para defender sus derechos políticos y la violación de sus derechos humanos. No permitamos más represiones mas masacres, mas torturados, mas desaparecidos, mas detenidos mas asesinados por motivos políticos y la violación sistemática de los derechos humanos de cualquier ciudadano. ¡¡CON EL PODER POPULAR, EL PUEBLO UNIDO VENCERÁ!! COMITÉ ESTATAL DEL EJERCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO INSURGENTE. Estado de Guerrero a 12 de Septiembre del 2004 -------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ¡LUCIO VIVE! Comunicado estatal de Guerrero # 7 Hay hombres que luchan un día y son buenos Hay otros que luchan un año y son mejores Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos ...Pero hay los que luchan toda la vida esos son los imprescindibles -BERTOLD BRECHT Este dos de diciembre se cumplen treinta años de la muerte en combate del comandante Lucio Cabañas Barrientos en Otatal municipio de Tecpan de Galeana estado de Guerrero. Nuestro Comandante Lucio fue un hombre congruente con sus ideas, que estuvo a la altura de las necesidades de su pueblo. Y forjó un movimiento social con miras a cambiar la situación de miseria e injusticia que vive la sociedad. Lucio no buscó un puesto en el gobierno ni saciar ambiciones personales, su lucha buscaba la liberación de los mexicanos. La lucha de nuestro comandante no fue en vano, puesto que nuevas generaciones han recogido sus ideales. Su lucha obligó al Estado abrir espacios a los partidos de oposición; gracias a lucha de Lucio, muchos gozan hoy de posiciones de poder. Nos referimos a nuestro comandante pero no nos olvidamos de los combatientes y luchadores, tanto del PDLP como de otras organizaciones armadas de la época, que murieron anónimamente o que fueron desaparecidos o torturados por el ejército. La influencia del pensamiento de Lucio y su quehacer se manifiestan en el ERPI y otras organizaciones que emprenden la lucha armada. Pensamos que el «ser pueblo, hacer pueblo, estar con el pueblo» va mucho más allá de una consigna pues es nuestro modo de hacer política. Ser pueblo Podemos decir que «el ser pueblo» es la antítesis de la politiquería existente entre la clase política, la cual puede resumirse con la consigna de «ser transa». Los gobernantes se divorcian de las necesidades del pueblo, para acercarse a los ricos y a las grandes empresas en busca de prebendas. En el ERPI, planteamos, que nuestro principal compromiso es con el pueblo. Este principio define buena parte de nuestra ética y nuestros métodos de trabajo. El «ser pueblo» también significa mantener una relación horizontal y democrática con el pueblo, no creernos más que el pueblo, que es lo que somos finalmente; ello implica que el revolucionario no debe gozar de privilegios o un tratamiento especial. Hacer pueblo Nosotros entendemos por «hacer pueblo», construir, consolidar y ampliar el poder popular. Por poder popular, queremos decir la soberanía del pueblo: entre otros conceptos, es que el conjunto del pueblo decida su porvenir, es la economía al servicio del pueblo y no al revés. Es lograr la participación plena y profunda de las clases populares en los procesos políticos, y ante cualquier agresión a estos esfuerzos completamente justos, ejercer nuestro legítimo derecho a la autodefensa armada. En aquellos tiempos, como lo transmiten compañeros veteranos del PDLP se practicaban asambleas comunitarias y la elección democrática de la dirección del PDLP. Hoy en día, se practican políticas similares en nuestras comunidades insurgentes y en otras áreas de trabajo. En esto de «hacer pueblo», Lucio tenía claro que toda acción del PDLP debía ir dirigida a penetrar el tejido social y a fortalecer y beneficiar el movimiento revolucionario en su conjunto. Hasta se dieron algunas coordinaciones fructíferas entre el PDLP y otros movimientos armados. En el ERPI, tenemos presente que el objetivo del enemigo es «deshacer pueblo», por medio de la intimidación, la división, la desinformación y la creación de grupos paramilitares, por nombrar solamente algunas tácticas. Ante ello, recurrimos a la autodefensa. Estar con el pueblo Luchamos junto al pueblo, en este acompañamiento, desarrollamos estrategias para avanzar en la construcción del poder popular. No nos consideramos una vanguardia autoproclamada. Así, acompañaremos y defenderemos al pueblo en sus diversas luchas. Este principio de Lucio también presenta consideraciones ético-militares. Nuestros dirigentes siempre se encuentran en la primera línea de combate o en el cumplimiento de tareas revolucionarias. A 30 años de la muerte del comandante Lucio, la pobreza, la marginación, la represión del estado, el presidencialismo, la falta de democracia y de justicia son características que sigue viviendo el pueblo pobre de México. Han pasado 30 años y no han sido castigados quienes dirigieron la tortura, la desaparición forzada de cientos de hombres y mujeres en la lucha por un México mejor; claro, nos referimos a la clase gobernante, al ejército mexicano, y las diferentes fuerzas policíacas. La guerra sucia es una política de Estado del pasado y el presente. Mientras el pueblo organizado no asuma el poder, no se arribará a la justicia. Hoy, el Estado, los partidos políticos, en fin la clase gobernante, cacaraquean que arribamos a una «normalidad democrática», que hemos llegado a un estadío de «democracia», y que vivimos en un «estado de derecho». Nosotros podemos afirmar que es una mascarada, por las condiciones de desigualdad social, de venta de los recursos naturales al extranjero y, con ello, la creciente supeditación de la clase gobernante a intereses del imperio. Lo que ha cambiado son los métodos de dominación; en el fondo, las condiciones son las mismas. Actualmente, se advierte el poder de la derecha en todos los renglones de la vida social, como en los casos de la educación con tinte religioso y la criminalización de la pobreza, pasando por los intentos de vender los hidrocarburos al mejor postor trasnacional.. Hoy, hasta los partidos de «izquierda», practican una política de centroderecha. Como ejemplo, está su apoyo al endurecimiento de las leyes penales en contra de la insurgencia y de la gente que lucha, y al fortalecimiento del aparato policiaco-militar. Ante la ofensiva de la derecha que quiere privatizar todos los recursos naturales y servicios del país (luz, carreteras, tierras, hidrocarburos, etc.) y ante la ausencia de una opción que defienda realmente los intereses de los mexicanos, llamamos a fortalecer el movimiento social con el objetivo de recuperar la soberanía popular. Homenaje Lucio Cabañas vive en cada casa, en cada choza, en cada surco de los curtidos rostros campesinos, de los estudiantes, de los trabajadores, de los maestros, de las amas de casa que lo protegieron, que le dieron de comer y de los que siguieron sus pasos. Han sido treinta años de amenazas, de engaños, de promesas, de asesinatos como una política de estado ante las demandas del pueblo en su lucha por una vida mejor. Pero también de resistencia, de organización, de yerros y aciertos. Este dos de diciembre, el ERPI rinde honores al héroe revolucionario Comandante Lucio Cabañas Barrientos. A 30 años de su caída en combate, su ejemplo sigue vivo para el pueblo de México. Llevamos a la práctica sus enseñanzas de «ser pueblo, hacer pueblo y estar con el pueblo». No descalificamos de facto a los que luchan en otras organizaciones, nuestro interés es de sumar la fuerza del pueblo para lograr el cambio profundo y de construir una sociedad alternativa. ¡Ser pueblo, hacer pueblo, estar con el pueblo! ¡Honor y Gloria eterna a Lucio Cabañas! ¡Lucio Cabañas vive, la lucha sigue! ¡Con el poder popular, el pueblo unido vencerá! Comité Estatal de Guerrero del ERPI República Mexicana a jueves, 2 de diciembre de 2004 -------------------------------------------------------------------------------------------------------------- DE CANDIDATOS, ELECCIÓN Y CIUDADANOS, NUESTRA VISION. Comunicado estatal de Guerrero # 8 El próximo 6 de febrero tendrá lugar la jornada electoral, para elegir al nuevo gobernador. Hemos observado muy de cerca las campañas de los diferentes candidatos y partidos. Hoy, a unos días de dicho evento, damos a conocer nuestra opinión al pueblo de Guerrero, a nuestros militantes y simpatizantes. Qué podemos decir de los representantes del régimen caciquil que ha gobernado el estado por muchos años. Qué se puede esperar del candidato del PRI, respaldado por los grupos de Rubén Figueroa, Ángel Aguirre, y René Juárez en connivencia con el poder económico y político de los señores del narcotráfico. Qué podemos decir de la compra de conciencias, de la entrega de dadivas, del uso y abuso de la estructura jurídica, económica, administrativa, logística y humana del gobierno del estado a favor del candidato Astudillo. Qué decir del férreo control que ejerce René Juárez en la mayoría de los medios de comunicación. La campaña priísta, se caracteriza por el derroche de recursos, y el abuso de la ignorancia de muchos ciudadanos depauperados y envilecidos por la cultura de corrupción, corporativismo y engaño de los gobiernos priístas. Esperamos más de lo mismo, corrupción, pobreza, analfabetismo, miseria, abandono del campo, migración de indígenas a los campos de cultivo de Sinaloa, Sonora y Baja California. Represión, cárcel y muerte para quienes luchamos por un cambio verdadero. El dominio y encumbramiento de personajes como Rubén Figueroa, Rogaciano Alba, De los Astudillo, los Apresa, los Aguirre, de los grupos políticos causantes de la situación de pobreza en que vivimos. Es previsible, que en caso de ganar, el PRI, van a asumir arrogante para tratar de imponerse mediante sus tradicionales métodos de violación a los derechos humanos de quienes luchan desde loa sectores sociales. Por otra parte, el candidato neoliberal de la cúpula del PRD ha sido muy abstracto en sus propuestas y prácticamente están haciendo una campaña donde tiene como base el culto a la personalidad, (evidenciando la ausencia de un proyecto que represente aspiración de los verdaderos intereses de la base popular). El partido que se reclama de izquierda hace mucho que asumió actitudes de centro derecha. Como ejemplo, su apoyo a la militarización de las tareas policíacas y el fortalecimiento del aparato represivo del estado. El hecho de que sea el pragmatismo el que defina alianzas electorales nos habla de la búsqueda del poder por el poder. La ausencia del debate de las ideas, el abandono de una ideología que defienda a las mejores causas del pueblo de Guerrero. Para muestra un botón, escuchemos las consignas al ritmo de ¡mesa que más aplauda! y del ¡pá tras, pá tras! Es posible que gane el candidato de la coalición Guerrero será mejor, lo que no significa que arribemos a un cambio como el que lo soñaron muchos compañeros que lucharon y entregaron su vida a la lucha revolucionaria. Ese sueño es una realidad que vamos a seguir construyendo quienes trabajamos por un cambio real y profundo de la sociedad. Nosotros no creemos en la democracia que se limita a tachar una papeleta y ponerla en una urna cada que hay una elección. Trabajamos para arribar una democracia que traiga consigo justicia a las clases trabajadoras Hemos sido testigo del entusiasmo popular de quienes participan y creen en la candidatura del sol azteca, muchos luchadores políticos de antaño junto con oportunistas y ciudadanos honestos que realmente quieren el cambio. Llamamos a los candidatos a asumir compromisos concretos, ante temas como la investigación y aclaración de los asesinatos de los alrededor de 500 guerrerenses muertos a manos del estado durante los años 60 y 70. También queremos saber la postura de los candidatos con respecto a los alrededor de 300 perredistas muertos durante el gobierno de Carlos Salinas y José Francisco Ruiz Massieu. En ese mismo tenor que definan al pueblo si van continuar en la impunidad los responsables intelectuales de las masacres de Aguas Blancas y de El Charco El gobierno de la república y la derecha ve con buenos ojos el que ganara el candidato amarillo puesto que existe una comunión de intereses y comparten una visión del mundo. Que podemos decir de una institución gris y de bajo perfil, como el Consejo Estatal Electoral de Guerrero, supeditada a los intereses del gobierno del estado. Su incapacidad raya en el insulto, al no tener la capacidad para amarrar acuerdos entre los partidos y fuerzas contendientes, al no tener capacidad de supervisar los gastos de campaña y castigar a quienes rebasen el tope de gasto establecido. Por lo que conocemos podemos afirmar que la campaña priísta fácilmente va a rebasar el tope de campaña cuando menos más de veinte veces. El nuevo liberalismo ha impregnado a los diferentes partidos políticos, académicos e intelectuales. Por lo que incluso sectores que se reclaman de izquierda asumen políticas de derecha. Veamos como los izquierdistas de ayer se han convertido en férreos defensores de la democracia, el estado de derecho, de su idea de ser una izquierda moderna. El discurso de los políticos de hoy de derecha, de centro y de izquierda es muy parecido. Como pueden hablar de modernidad cuando existe un alto grado de analfabetismo en nuestro pueblo, cuando más de la mitad de la población se encuentra en la miseria, como hablar de modernidad si tenemos una universidad saqueada, como hablar de modernidad si la mayoría de nuestros jóvenes no leen libros, ni periódicos y su único referente es la radio y televisión. Como hablar de modernidad si tenemos a un campo y sus campesinos que encuentran en la disyuntiva de emigrar al vecino país del norte o sembrar estupefacientes. Como hablar de modernidad cuando en Guerrero los lectores de periódico no pasan de los 25000 de los más de tres millones de guerrerenses. Para nosotros la democracia que defienden no es más que una forma más de engañar al pueblo. Hoy, incluso los que se dicen de izquierda han renunciado a sus creencias y tratan de acomodarse a la moda que es estar al servicio del capital, y enarbolar un discurso de izquierda y cuando llegan al gobierno dan continuidad a los planes de la derecha. Algún candidato durante la campaña se ha referido a nosotros con el calificativo de ¨retardatarios¨, término que evidencia claramente su desconocimiento de nuestra historia, de que somos producto de una situación de pobreza e injusticia, causada por la política económica, política y social. Somos continuadores de una lucha seria con nuestro pueblo y no estamos buscando la forma de enriquecernos personalmente ni de llegar al gobierno para implementar medidas económicas que afecten al pueblo de Guerrero. Las elecciones por si solas no van ha resolver los problemas estructurales del pueblo de México, por lo tanto la democracia formal que se practica es una democracia de fachada reluciente, pero por dentro esta vacía y carcomida, porque poner y quitar un gobierno por medio de las elecciones no sirve de nada, aunque salga un gobierno de derecha y entre un gobierno de izquierda o de centro, porque quien tiene el poder son los barones del dinero, los grupos de poder, el corporativismo burocrático, por lo tanto el verdadero cambio esta mas allá de las elecciones, en que la gente tome las decisiones de gobernarse y empezar hacerlo desde fuera del ámbito del poder existente, fuera de lo partidos, porque esta democracia esta alejada de la sociedad, esta supeditada, subordinada y secuestrada por el poder económico. Entonces este tipo de democracia neoliberal promocionada por el imperio no resolverá los verdaderos problemas del país, lo que resolverá el problema cuando el pueblo sea dueña de su destino, de su forma de gobierno y que desde ahora se involucre en las decisiones de gobernarse y es empezar a organizarse fuera de los partidos políticos, porque con esta normalidad democrática del régimen no es el camino que nos lleve a la democracia real que se necesita. La cuestión indígena De los candidatos, nadie plantea los problemas estructurales de los pueblos indios sino de hacer obras, como si las obras fuera el problema principal, plantean seguir con sus programas asistencialistas, con sus becas para las niñas indígenas entre otras linduras electoreras, pero nadie quiere ver de frente los problemas de los pueblos indios de guerrero, nadie plantea los problemas estructurales de ellos, como la cuestión del territorio, cultura y derechos indígenas, cuando se omite los problemas es porque no se quiere resolver y no ven que sea problema y que sigan viviendo así, en olvido, en la marginación, en el analfabetismo, porque la clase gobernante argumentan que si se les da autonomía y el reconocimiento de sus derechos y cultura es un atentado contra el estado y el régimen democrático, se les olvida que los pueblos indios son los verdaderos dueños legítimos de este país y ya son cinco siglos y no se les reconoce sus formas de gobierno, al contrario se les persigue como delincuentes cuando reclaman por la vía legal sus derechos, no se quiere resolver los problemas fundamentales, es porque el régimen no lo permite y esto solo lo puede resolver una revolución de los mismos pueblos indios así como el levantamiento de los indígenas de Chiapas y lo están demostrando con sus juntas de buen gobierno No convocamos a votar, porque creemos que el cambio real no se va a realizar cambiando a un partido en el poder por otro. Respetamos a quienes piensan que la lucha por el cambio debe limitarse a la vía electoral. Pensamos que es buena en la medida en que la sociedad hace suya la lucha y participa en los actos de gobierno Por nuestra parte hacemos público que nuestra organización no realizará acto alguno que interfiera con el desarrollo de la jornada electoral. Tenemos certeza de que rojo o amarillo, el que gane va a continuar con la política de represión y combate para quienes abrazamos la lucha por un cambio real y profundo En lo que respecta a nuestro trabajo reiteramos nuestro compromiso con nuestro pueblo de que habremos de continuar con nuestro esfuerzo de construir el poder popular, de superar los errores que hemos cometido y de seguir honrando la memoria de tantos y tantos mártires de la lucha por el cambio. ¡¡CON EL PODER POPULAR, EL PUEBLO UNIDO VENCERÁ!! COMITÉ ESTATAL DEL EJERCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO INSURGENTE. Estado de Guerrero a 18 de enero de 2005 -------------------------------------------------------------------------------------------------------------- COMUNICADO NACIONAL # 31 AL PUEBLO DE MÉXICO A LOS PUEBLOS DEL MUNDO A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Con el supuesto objetivo de arrancar el poder del penal de “Máxima Seguridad” (ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México y mejor conocido como “La Palma”) a los cárteles de la droga, el Estado mexicano ilegal e ilegítimamente y de manera inconstitucional, ordenó un operativo en el cual el Ejército Federal “tomó” dichas instalaciones. Hay que mencionar que las corporaciones involucradas en el operativo (AFI, PFP y el mismo Ejército) han sido desde hace mucho tiempo cómplices -y en ocasiones hasta dirigentes- de los cárteles a los que dicen combatir y ahora “querer quitar el mando” de los CEFERESOS (“La Palma, Puente Grande y Matamoros). No se puede quitar lo que se ha cedido a cambio de jugosos pagos y ostentosos “regalos”. Además de que es bien sabido de su participación (de todos los niveles de las supuestas fuerzas del orden e incluso en los niveles de gobierno –léase Yunes, Familia Zedillo, Salinas de Gortari, Estrada Cajigal, entre otros) en todo el negocio del narcotráfico. Por otro lado, la violación sistemática de los Derechos Humanos fundamentales de los presos en general y muy particularmente de los PRESOS POLÍTICOS Y DE CONCIENCIA deben ser motivo de preocupación, en tanto que de una manera silenciosa pero sostenida, este gobierno del “cambio” ha venido sentando las bases -en el entendido que la costumbre se convierte en ley- para reprimir, con el consenso de las cúpulas partidistas (en general), toda manifestación de parte del movimiento social y organizaciones revolucionarias, contraria a sus políticas e intereses. Por tanto, manifestamos de manera categórica: Que la defensa de las garantías individuales de las y los presos políticos y de conciencia y particularmente de nuestros compañeros Aurora y Antonio, quienes actualmente se encuentran en garras de este “NARCOESTADO”, no está a discusión y que toda agresión provenga del sector que sea, tendrá una respuesta. Que es absolutamente necesario permitir que nuestros compañeros se manifiesten pública y periódicamente acerca sus condiciones de salud y estancia mediante los medios de comunicación, sus abogados y familiares. Que la situación de reclusión, aislamiento y visita en los penales hacia los internos independientemente de las causas deberá ser necesariamente basada y respetada en cuanto a condiciones de seguridad, bienestar y respeto a sus garantías de vida digna y humana y en su caso, de acuerdo a convenios internacionales. Por todo lo anterior, hacemos un respetuoso llamado a todas las fuerzas y sectores sociales democráticos para que desde nuestras trincheras y espacios de trabajo defendamos con firmeza nuestros derechos individuales y colectivos; también pedimos estar alertas para evitar que la “nube de humo”que en este momento arroja el Estado sirva para golpearnos todavía más con políticas y acuerdos en lo “oscurito” y para seguir saqueando nuestro país; para que detengamos esta oleada de agresiones y así evitar que sigan realizándose ejecuciones en los penales de “máxima seguridad”, las cuales puedan alcanzar a las y los presos políticos y de conciencia Por el respeto a las garantías individuales de todas y todos los presos y de manera especial las de las y los presos políticos y de conciencia, sin condiciones de ningún tipo: ¡¡CON EL PODER POPULAR, EL PUEBLO UNIDO VENCERÁ!! Dirección Nacional EJÉRCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO INSURGENTE. 20 DE ENERO DE 2005 -------------------------------------------------------------------------------------------------------------- PREVENIR VIEJAS CAUSAS DE DERROTAS POPULARES Alberto Tenían por principio que uno sólo era derrotado por su propia culpa, y que únicamente resultaba victorioso por culpa de los enemigos». Sun Tzu, El arte de la guerra Entre las muchas causas de que los movimientos rebeldes y revolucionarios sean derrotados está el de la falta de una organización unitaria del pueblo y las fuerzas insurgentes. El enemigo lo sabe, y se prepara a provocar el error que retrase o impida esa unidad popular y esa cercanía que en nuestras enseñanzas habla claro en la voz del comandante Lucio Cabañas: ¡Ser pueblo, hacer pueblo y estar con el pueblo! Vivimos en México un periodo de la lucha popular que requiere un fuerte impulso de una política unitaria; incluso la preparación de las fuerzas insurgentes requiere construir un mando basado en la existencia de un pueblo políticamente organizado para la rebelión, desde su resistencia sectorial, comunitaria, regional. Interrumpir la relación de las fuerzas insurgentes con la resistencia y rebeldía populares que todos los días enfrenta a un poder despótico y manipulador es un objetivo central de la estrategia del Poder opresivo. Recientemente el secretario de gobernación, en ocasión de sus festejos por la reelección de George W. Bush a la presidencia del imperio estadounidense declaró que en cuestiones de seguridad nacional y «lucha contra el terrorismo», el gobierno de Estados Unidos ha invertido demasiado en la vigilancia de sus fronteras, pero que para lograr eficiencia en la seguridad yanqui debiera de invertir más acá de esas fronteras. Para ello ofrecen los súbditos progringos del foxismo realizar acuerdos para actuar en esa materia. Ya existen ejemplos de esa estrategia para la lucha mal llamada «contra el terrorismo internacional» que incluye como materia de la seguridad de Estados Unidos los pozos petroleros, las bases marítimas de explotación, los oleoductos y gasoductos, los puertos y aeropuertos y hasta las mismas fuentes de energía hidráulica y de biodiversidad mexicanas. Más allá de ellas, avanza encubierta en la lucha contra la migración ilegal, contra el narcotráfico y el crimen organizado, la necesidad de entregar una muestra más de su vínculo político militar con la seguridad estadounidense. Consideramos que el estado ofrece además ubicar, perseguir, atacar y aniquilar a fuerzas destacadas de la insurgencia mexicana y del mismo pueblo organizado en la resistencia al proyecto pro imperialista de la oligarquía local. Un golpe a cualquiera de los movimientos armados que existen en México procuraría distinciones internacionales en la subordinación de los gobernantes de México en la disputa por los favores del Imperio, uno de los cuales podría ser el apoyo a la continuidad del panismo y la derecha en la presidencia de la república.. Lo muestra el avance que tienen en este gobierno el que en todas las policías públicas crezcan de la mano de organismo como el FBI, la CIA, la DIA y el Pentágono las ya no tan secretas fuerzas de inteligencia «antiterroristas», denominación con la que se encubre la operación del espionaje y las acciones político militares contra la insurgencia y sus bases populares. Sean la AFI, el CISEN, la PFP, la inteligencia militar y de la armada o las agrupaciones de control que existen en todas las policías de los estados del país y del DF. Desde hace tres años son parte de las grandes bolsas hacia donde se va el presupuesto titulado como de seguridad y de justicia. El nombramiento de especímenes militares, culpables de masacres, torturas y persecuciones a comunidades y a luchadores populares al mando de las policías y los centros de inteligencia, comunicación, «justicia», etc., nos muestran que la militarización ocupa espacios estratégicos del control con personeros de la contra insurgencia. En este medio de preparación de golpes espectaculares ¿qué papel juegan los errores posibles en las fuerzas organizadas del pueblo? ¿Cómo pesan las disputas escritas y las diferencias que algunos manipulan en los medios de información entre grupos y fuerzas insurgentes? Pensamos que pesan mucho, más incluso de lo que haga falta de lucha ideológica (debate de líneas políticas y de organización) para encontrar una definición clara de los rumbos de la lucha organizada del pueblo por su liberación. Ya no sólo los gobiernos de los estados y el federal, se dedican a fomentar grupos paramilitares o a infiltrar a pueblos y a organizaciones, cuestión regular en sus operaciones. Ahora el Estado fomenta un acercamiento de la prensa, de sectores de investigación política y social, para que expongan al aire y magnifiquen las diferencias y conflictos que puedan existir en el seno de algunas fuerzas del movimiento armado. Unas veces aprovechan acciones reivindicadas por alguna fuerza o comunicados políticos y militares para fomentar la duda, alentar el chismorreo, halagar el descubrimiento de diferencias tácticas, organizativas y hasta del lenguaje político de los grupos insurgentes. Ellos hacen su papel, ¿cuál puede ser el nuestro? No por cierto ha de ser negar las diferencias. Sí, en cambio, el de dedicar nuestros esfuerzos a golpear de manera convergente por donde el pueblo sabe que le va la vida: al centro del poder del dinero, el capital financiero que nos desgobierna, nos atraca, nos hace pagarle sus fraudes y sus comisiones en la aplicación de las reglas del Banco Mundial y del Fondo Monetario internacional. En el terreno de la unidad esto sólo se llama por ahora confiar en el pueblo organizado como orientador de nuestras luchas: el enemigo común. Quiere decir que en la franja de fuerzas sociales y políticas, así como en las político-militares que pudieran considerarse de izquierda, no se encuentra el enemigo principal, ni siquiera está ahí la diferencia mayor entre las fuerzas del pueblo. Nada vale tanto ahora como la posibilidad de golpear a los dueños del dinero, a las transnacionales y a su Estado, todos en el mismo sentido, aunque marchemos separados. Otra historia y circunstancias serán cuando se alcance una unidad guiada y reconocida por el pueblo organizado, que nos traiga condiciones por ahora no existentes de más acciones en común y, más adelante, de coordinaciones, unidad política y unidad estratégicas. Otros pueblos como el palestino experimentan tras 40 años de lucha que mantienen su unidad en lo esencial contra el Estado terrorista israelí, así haya fallecido Yasser Arafat, ejemplo de resistencia y unidad popular. Lo mismo nos indica las múltiples expresiones políticas, culturales y religiosas que trabajan al interior de la resistencia iraquí enfrentando la invasión de Estados Unidos y sus socios. Nos lo dice los muchos momentos de acción en común y coordinación que han tenido los hermanos de las FARC y del ELN en Colombia, enfrentando ahora el Plan Colombia, uno de los planes contrainsurgentes estratégicos de la guerra «preventiva» del Imperio en contra de los pueblos. La lucha en el País Vasco por igual nos proporciona el ejemplo de que en condiciones donde está adelante la unidad política del pueblo, las fuerzas de los movimientos armados y de la izquierda abertzale (nacionalista) ponen en manos de Batasuna, para el Estado español un simple «brazo político de ETA», la expresión común de sus propuestas de lucha. No estamos en México en ninguno de esos casos; pero sí estamos confrontados con el mismo tipo de enemigos del pueblo. Vale la pena no cometer errores, pues como dice Sun Tzu tengamos por principio que «uno sólo será derrotado por su propia culpa». -------------------------------------------------------------------------------------------------------------- UNA CONMEMORACIÓN DEL PUEBLO Santiago El aniversario de la muerte de Lucio… Mientras la clase política se encuentra sumida en la disputa por administrar la globalización neoliberal nuestro pueblo además de continuar organizándose, preparándose cada vez mejor para la lucha política y militar, también celebra a sus héroes y no necesita de la autorización o reconocimiento oficial o no. En esta ocasión la fecha fue el 2 de Diciembre pasado. Con éxito concluyeron los homenajes realizados a nuestro Comandante Lucio Cabañas Barrientos tras 30 años de su caída en combate. La ceremonia se efectúo en la cabecera municipal de Atoyac en el heroico estado de Guerrero en donde se develó una estatua junto a sus restos mortales que descansan en la plaza central del municipio por voluntad popular y revolucionaria desde hace 2 años y que a decir de los organizadores en diversos medios de comunicación la construcción de la estatua se realizó con donativos de gente sencilla de nuestro pueblo, sindicatos, estudiantes, obreros y campesinos que rinden honor y homenaje a uno de sus héroes populares de la historia reciente de la lucha revolucionaria en nuestro país. Es notable la diferencia de cómo el Estado mexicano devela estatuas de sus ideólogos ya muertos aun cuando hayan sido narcotraficantes, asesinos o torturadores inaugurando sus parques, calles o estatuas casi a escondidas y por sorpresa contrastando con la que se presencio el pasado 2 de Diciembre de 2004 donde ante la presencia de miles de personas con respeto, marcialidad y orgullo marcharon por las calles e hicieron un acto político contando con la presencia de personalidades de la cultura en México, artistas y sacerdotes comprometidos con el pueblo, líderes del movimiento político-social del estado de Guerrero y del país y desde luego con la asistencia de colegas y contemporáneos de Lucio que lo vieron iniciar la lucha y la organización así como sus familiares consecuentes y orgullosos de la obra del Partido de Los Pobres y la infaltable presencia del pueblo de Atoyac y otros lugares del estado de Guerrero y del país. En el ERPI estamos orgullosos de este acto de contenido y forma auténticamente populares y que desde nuestros lugares de trabajo y construcción revolucionaria en diversos rumbos de la geografía nacional se desarrollan no bajo una mera consigna sino un sólido principio para nosotros: ¡¡SER PUEBLO, HACER PUEBLO Y ESTAR CON EL PUEBLO!! -------------------------------------------------------------------------------------------------------------- EL FOXISMO ¿UN AUTO ENGAÑO DE LA OLIGARQUÍA? O ¿UNA FORMA DE REESTRUCTURAR EL RÉGIMEN DEL CAPITAL FINANCIERO? Comisión De Análisis La política económica de los periodos de crecimiento del capitalismo en México se ubica durante los años cuarentas, cincuentas y sesentas, conocido como Desarrollo Estabilizador. En estos periodos ocurrieron algunas de las conquistas más importantes de los trabajadores y campesinos de México como fueron los organismos de seguridad social para los trabajadores contratados formalmente, el IMSS, ISSSTE, la edición masiva de los libros de texto gratuitos y una ampliación de la educación pública y gratuita, se profundizó el reparto agrario particularmente para ejidos, entre otras. No obstante no es el desarrollo estabilizador ese supuesto «Estado Benefactor» (de tipo keynesiano) el que origina esos avances en los derechos sociales, laborales y campesinos. Más bien fueron las jornadas de finales de los 50 de maestros, médicos, ferrocarrileros, electricistas, así como las huelgas campesinas y estudiantiles contra caciques y gobernadores autoritarios y los levantamientos rurales armados de Rubén Jaramillo a Lucio Cabañas, con la gran decisión de construir un movimiento armado de corte anticapitalista (grupos armados de chihuahua y otros estados del Norte) y un movimiento guerrillero asentado en la movilización cívico popular y de autodefensa conducido por Genaro Vázquez, las que arrancaron esas conquistas, al costo muchas veces de la represión masiva y la guerra sucia contra la población inerme. Sin embargo este modelo keynesiano, llamado en México de economía mixta y «nacionalista revolucionario» fue agotándose, provocando los síntomas de la crisis económica, reflejada al final del sexenio del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. A pesar de esta situación, la política de corte keynesiano, se sostuvo durante los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo, siendo este último quien firmó la primera Carta de Intención con el FMI, donde se comprometía a instrumentar las políticas neoliberales, mismas que no tuvo que cumplir de inmediato gracias a la petrolización de la economía en una coyuntura mundial de altos precios de los hidrocarburos y la recepción de inversiones extranjeras directas e indirectas (grandes préstamos de capitales estadounidenses y europeos). En este contexto se desarrollaron movimientos de insurgencia popular, como el movimiento estudiantil de 1968 y 71, los movimientos armados rurales y urbanos de la década d los setentas, el movimiento urbano popular y la insurgencia obrera y sindical; dando origen al surgimiento a nuevas formas de organización nacional de los movimientos sociales, como fueron las grandes coordinadoras nacionales de masas. Como producto de esta insurgencia popular armada y civil, José López Portillo y el grupo gobernante con idea contrainsurgente y modernizante promueve las Reforma políticas, electoral, de partidos y algunos contrapesos en las organizaciones corporativas campesinas (CNC frente a CCI, CAM, CIOAC) y obreras (CTM ante CROC, CROM, y algunos sindicatos nacionales «negociadores» en teléfonos y educación) que llega a otorgar registro electoral a diversas organizaciones de izquierda como el PCM y el PRT y otros. A partir de 1982 con el Gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado, inicia la aplicación de las políticas Neoliberales firmadas en las cartas de intención con el Fondo Monetario Internacional años atrás. En ellas se da puerta abierta a la reestructuración del capital con base en una agenda de privatizaciones que ocupan a la gran mayoría de las empresas estatales y desmantelan gradualmente los servicios públicos básicos. Carlos Salinas como secretario en el gobierno de De la Madrid y como presidente de la República realiza una serie de reformas contra la Constitución de corte nacionalista, garantísta y social, dando paso a las fuerzas de la oligarquía financiera, asociada al capital financiero internacional y al domino de las transnacionales en todos los sectores estratégicos de la economía. El dos de julio del año 2000, la llamada «dictadura perfecta» del PRI-gobierno fue derrotada en las urnas por una mal llamada «insurgencia electoral» en la que influyeron tanto el cansancio del pueblo con la dictadura priísta, como el manejo de nuevas formas de fraude, ahora reconocidas públicamente, realizadas por los llamados «amigos de Fox». Los 15 millones 988 mil 545 electores que sufragaron por el candidato de la Alianza por el Cambio, Vicente Fox Quezada, lo único que hicieron fue ayudar a la fracción política mas conservadora -léase la derecha que se forjó en las universidades o en las regiones del país donde una asociación entre clero reaccionario y empresarios comerciantes e industriales medios habían enfrentado no tanto al PRI, sino esencialmente a las posturas progresistas de izquierda o estatizantes que se manifestaban en las universidades, los movimientos populares y algunos medios de comunicación. La gran burguesía financiera conquista el poder del Estado y a su gobierno con el ascenso de Vicente Fox, desplazando a grupos gobernantes que resisten a la total privatización y apertura de fronteras al capital, y cooptando y reciclando a los expriístas como el secretario de Hacienda, el secretario de Salud, los directores del IMSS y el ISSSTE y a un sinnúmero de funcionarios altos y medios del gabinete económico y del gabinete de seguridad (gobernación, procuradurías) para sumarlos al nuevo acuerdo para reforzar un régimen desgastado en su política económica, pero esencialmente en su credibilidad política y su capacidad de control sobre las organizaciones sociales y sobre la izquierda no partidaria. En efecto, la victoria alcanzada por los «ciudadanos» el dos de julio del año 2000, es una victoria de la burguesía en general –aquí incluimos al capital transnacional- y, en particular, de los empresarios y gerentes que incursionan en la política con cierta independencia e incluso con poder por encima de los partidos. Las clases obrera y campesina, al igual que la pequeña burguesía en casi todos sus diferentes sectores han quedado excluidas de la participación en las decisiones del poder político. Pero no solo eso, sino que fueron en realidad las verdaderas perdedoras del proceso electoral (hayan o no convalidado las elecciones con su participación mediante el «voto útil» o el voto por otras alternativas desgastadas como la del PRD cardenista). Sin embargo debemos de considerar también que la derrota sufrida por el PRI como partido de Estado el domingo 2 de julio del 2000 fue el resultado directo de años de luchas pequeñas y grandes, pacíficas y violentas, de hombres y mujeres, de jóvenes y adultos, de partidos de oposición progresistas y organizaciones sociales que combatieron de mil maneras contra una forma autoritaria del ejercicio del poder político y que al final lo vencieron. No podemos dejar de mencionar algunos hechos que contribuyeron significativamente a conseguir este objetivo, por ejemplo: las jornadas históricas del movimiento ferrocarrilero, la movilización magisterial, la lucha de los médicos, de los telegrafistas desarrollados de 1956 a 1960; los movimientos populares, campesinos, las revueltas estudiantiles, la guerrilla rural y urbana en la década de los 60´s y 70´s; el movimiento de las grandes coordinadoras de masas y de los frentes de convergencia multisectorial de los años 80´s; la formación del frente democrático nacional, las revueltas postelectorales, el levantamiento del EZLN, el resurgimiento público de organizaciones armadas insurgentes en varios estados del país, y los combates locales, regionales y nacionales en general que sostiene el pueblo mexicano contra el modo neoliberal de gobierno y de vida social que instrumenta el capital financiero internacional. En la derrota histórica del PRI-gobierno se conjugaron, por un lado la crisis del capitalismo subordinado al imperialismo, el combate contra la política neoliberal, las movilizaciones por la democracia, y la defensa de la soberanía nacional. Por otra parte, los compromisos políticos del bloque en el poder con el gobierno yanqui para avanzar por la ruta de la «democracia electoral restringida», una democracia formal de «baja intensidad» como una forma de encubrir la aplicación del esquema contrainsurgente de Guerra de Baja Intensidad para prevenir y enfrentar los levantamientos populares. Sacar al PRI de Los Pinos no fue cosa de un día ni mucho menos de un buen «marketing» político como muchos ingenuos, y otros no tanto, se apresuraron a declarar con mucha convicción y autoridad. Los acontecimientos suscitados el 2 de julio del 2000 son la expresión de rechazo a la dictadura de más de 70 años del priísmo, son producto de un proceso de acumulación de fuerzas. Sin embargo, la derrota del priísmo no significa que se transitó a la democracia, ni se construyó un nuevo régimen político, si bien ahora los partidos políticos comparten el poder siguen ejerciéndolo contra el pueblo. Por el contrario con la ultraderecha en el poder, se agudiza y acelera la concentración y centralización de las riquezas en unas cuantas familias pro imperialistas vinculadas al capital financiero, a costa de la sobreexplotación de la fuerza humana de trabajo mediante la pérdida de derechos sociales y laborales y el saqueo o depredación de los recursos naturales de nuestro país. Vicente Fox y su equipo de gerentes recorren el mundo ofreciendo el país a los inversionistas extranjeros y a los organismos financieros internacionales «garantizándoles» excelentes ganancias, mano de obra barata, flexibilización en la reglamentación laboral, exención de impuestos, precarización del empleo y desaparición de los derechos sociales (desmantelamiento de la salud, la educación y seguridad social), etc., en deterioro de las condiciones generales de trabajo, en despojos y saqueos de los recursos naturales y de la soberanía nacional. A la vez, sin separarse en esto de su antecesor, el régimen actual ofrece paz social, orden y respeto a los intereses de los dueños del dinero y una política exterior proclive al militarismo y conservadurismo de los Estados Unidos, como gendarme del imperio. Una muestra de ello es que el gobierno de Fox ha convertido al territorio nacional en un espacio de contención a la guerra de Bush contra lo que el denomina «terrorismo». El empresario medio pelo Vicente Fox representa a la gran burguesía y dentro de esta a la burguesía financiera como fracción hegemónica. Además, representa a los gobiernos y a las grandes empresas transnacionales de los países imperialistas. En estos años es difícil separar a las grandes burguesías de los países, forman una oligarquía financiera internacional y se fusionan o por lo menos alían con independencia de las fronteras formales: las mega fusiones como la de Banamex. Citibank y la del BBVA- Bancomer son apenas la muestra de que no existe realmente un sector de esa gran burguesía que pudiera considerarse «nacionalista»; el ejemplo de Carlos Slim no es la excepción, pues sus propuestas más que «nacionalistas» son de interés económico y sus alianzas con el monopolio Microsoft lo evidencian. Los capitalistas por medio de su gerente y amigo Vicente Fox se posicionaron del poder político apartando a los intermediarios políticos tradicionales. Es decir, después de mucho tiempo la gran burguesía decidió gobernar directamente, desplazando a una parte de los tecnócratas-políticos, conservando a una buena parte de la estructura priísta en el timón del Estado mexicano, esto significa que el poder real continúa en las mismas manos de siempre: el gran capital nacional y extranjero. Pero los miembros gerenciales y asesores del «gabinetazo» de Fox bajo el alero del PAN-gobierno neoliberal, al igual que el PRI-gobierno neoliberal, forman una «junta» que administra los «negocios comunes de toda la burguesía». El cambio de partido en el poder ha derivado en una recomposición de las fracciones que integran la clase dominante, sobre todo, la de su fracción hegemónica, la burguesía financiera. Hay entonces una ruptura con la continuidad. El PRI como partido de Estado está debilitado, pero al mantenerse la columna vertebral del sistema político mexicano construido desde la década de los 30´s permanece en lo fundamental la posibilidad de que sea el PAN, el PRD y si puede la vuelta del mismo PRI, siempre en alianzas oportunistas y confusas, las que permitan gobernar con una combinación de presidencialismo autoritario, judicialización de la política -la «ley de Herodes»aplicada por un conjunto de ministros de «justicia apegados al poder del dinero y a la derecha más rancia- dotados de poderes que burlan y retuercen la constitución, aunque con su muy particular estilo. Lo mismo ocurre con la readecuación del corporativismo y el caciquismo bajo su forma más vulgar de clientelismo y de gestión «descentralizada» de los recursos. No ha habido cambio para los millones de mexicanos que viven en la pobreza extrema ante la avasalladora política privatizadora que impone el imperialismo a las naciones (PEMEX, CFE, salud, educación, telecomunicaciones, ferrocarriles), la mayoría permanece sin esperanzas de mejorar sus condiciones de vida, crece el desempleo y los trabajadores que lo conservan continúan sujetos a contratos eventuales e individuales con míseros salarios condicionados a la productividad ,sin derechos laborales ni prestaciones sociales y sin sindicatos ni organizaciones de defensa que garanticen su estabilidad laboral y la defensa del trabajador. La burguesía y su gobierno dejaron caer todo el peso de la crisis sobre los trabajadores y el pueblo en general a través de los impuestos, de la reducción del poder de compra del salario (con el Tope salarial), del despojo de tierras y la eliminación gradual de cultivos básicos, la destrucción del campo y de la reducción del gasto público, principalmente el social y la persecución de las formas autónomas de gobierno, organización gestión productiva social y cultural, en las que durante la última década han sido vanguardia las comunidades indígenas y algunas organizaciones populares. Por consiguiente, el gobierno de Fox profundizó la crisis económica, la dependencia hacia las potencias imperialistas, la ampliación y aceleración de las privatizaciones, la mayor explotación de los trabajadores, la reducción del gasto social, la desatención al campo, la embestida contra la educación pública, laica y gratuita, y, un deterioro de las ya de por sí pésimas condiciones de vida de los mexicanos, lo que provocó nuevos desplazamientos masivos de emigrantes con la ruptura del tejido social de las comunidades y las familias. Convirtiendo a la migración internacional en la segunda fuente de ingresos de divisas, después del petróleo (16 mil millones de dólares anuales que han sido aprovechados para que el cínico de Fox hable de una disminución de la pobreza en nuestro país). La burbuja de optimismo que se vivió en el inicio del gobierno de Fox explotó muy pronto. Ello se convirtió en una crisis del sistema político en su conjunto, pero particularmente del grupo político gobernante, del conjunto de los partidos. Por ello, las masas populares han dejado de creerles. El movimiento popular desde diversas trincheras busca la acumulación de fuerzas del pueblo organizado, continuar combatiendo, de forma cada vez más coordinada y conciente por la defensa de la vida digna con justicia, democracia y libertad y por una revolución popular democrática y anticapitalista que construya el poder popular desde abajo. Con Fox el sistema de «bienestar social» está llegando a su fase final, él gobierna al país con una Constitución cada vez más ajustada a las necesidades del desarrollo del capital financiero y la hegemonía del militarismo estadounidense con más de 200 reformas y un aparato judicial, policíaco y militar fortalecido. La tarea impostergable de los trabajadores y del pueblo en general está en la necesidad de construir desde los estados, regiones, municipios y en toda la nación, frentes de convergencia opositora al régimen del Estado mexicano, el régimen neoliberal del capital financiero y avanzar en un proceso de acumulación de fuerzas para garantizar la permanencia de las conquistas obtenidas hasta hoy en las diferentes gestas históricas del pueblo mexicano e incidir en la lucha por transformar las condiciones de vida del pueblo. El objetivo de lograr la unidad de acción y la unidad política de todos los que estén contra del sistema político reforzado por la asociación de empresarios, derecha e fuerzas de intervención estadounidenses. Saludamos las múltiples iniciativas para hacer frente a la política de explotación, exclusión y represión del imperialismo y luchar por una patria nueva soberana, justa y democrática. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------- HACIENDO CAMINO LUCIO CABAÑAS BARRIENTOS: LA INTELECTUALIDAD ORGÁNICA CAMPESINA EN LOS AÑOS 60 EN GUERRERO Fabiola Eneida Martínez Ocampo y Arturo Luis Alonzo Padillao Definir cuál fue la formación teórica y política de Lucio Cabañas Barrientos, no es una tarea fácil. Tiene que reconstruirse sobre la base de testimonios orales que a lo largo de su vida refieren sus diferentes momentos de formación, están en múltiples personas que le conocieron, en algunos textos no dedicados a ello. No existen estudios hechos de su vida intelectual, es algo que puede iniciarse, pero no ha ocupado a los investigadores en su rescate. Tenemos vestigios, testimonios, como en toda historia, hay mucho por hacer. Tomando en cuenta que no dejó obra escrita bajo la forma de libros, sino sólo contribuyó a escribir un ideario colectivo, no se puede reconstruir su pensamiento de manera básica en libros, por lo que debe reconstruirse de manera indirecta. La forma en que podemos develar esta interrogante, sería revisar con atención los comunicados que dio a conocer el Partido de los Pobres, sabemos que él los redactó personalmente por testimonios. Estamos en momentos de hacer entrevistas orales, historias de vida, que pudieran reconstruir estos momentos tan importantes. También tenemos trabajos sobre su entorno cultural, Atoyac, que ha sido estudiado por investigadores como Andrea Radilla, que hace un análisis de la cultura de esta zona cafeticultora. Las referencias al Guerrero bronco y a la tradición oral que recoge Armando Bartra, no exentas de crítica, pero valiosas a la hora de hacer comparativos. El trabajo de Bartra tiene la virtud de detectar un hecho importante, independientemente de si entiende o no la existencia del Guerrero bronco, polémica en la que no entraremos en el presente artículo. El hecho es que detecta que la tradición de insurgencia y lucha se remonta al periodo pre-revolucionario. Es decir, que la rebeldía y la desobediencia contra las instituciones no es nueva y al menos tiene tres momentos importantes: La revolución, la reforma agraria en los años 30 y el levantamiento del Partido de los Pobres en Atoyac. Desde niño, Lucio Cabañas escuchaba el corrido de su abuelo, Pablo Cabañas y al escucharlo decía «Cuando yo crezca seré como mi abuelo»[1], la tradición pueblerina de El Paraíso, Guerrero, lugar donde nació, le marcó como descendiente de un revolucionario zapatista. La zona, como ha mostrado Radilla, sufrió profundos cambios con la Reforma Agraria y la influencia cardenista. Los abusos a los campesinos que vienen desde el porfiriato, continuaron después de la revolución como dice Bartra. A la zona acudió Lázaro Cárdenas siendo presidente, los lugareños se acercaron y le pidieron ayuda contra los abusos de los caciques. Lázaro Cárdenas no mandó a la fuerza armada, les repartió armas, y los lugareños dijeron «todo cambio», «...ellos venían, tomaban las cosas por la fuerza, golpeaban a los hombres y violaban a las mujeres, nos mataban, pero cuando Cárdenas nos dio las armas, comenzaron a morirse del otro lado... y todo cambió» [2]. RadilIa estudia con detalle los cambios que se produjeron después de la Reforma Agraria y la creación de la UASCAA, Unidad Agraria de la Sierra Cafetalera de Atoyac. De 22 peticiones de tierra, fueron repartidas 21, por 10 que la dinámica social cambio de forma muy profunda. Pasaron de ser peones a ejidatarios, con lo que se hicieron de los medios de producción [3]». Pero ser propietario, no excluye la explotación, ni las asimetrías de la propiedad permiten una distribución justa. Pronto la comercialización del café se convirtió en el mecanismo de apropiación, lo mismo que sucedió con la compra. La compra adelantada de la cosecha, permitió el control de los productores y el sometimiento de las comunidades. Paralelamente el saqueo de las maderas por empresas que la comunidad había concesionado, sin beneficio alguno, motivó movilización. Así el entorno cultural de los jóvenes que acudían a Ayotzinapa, era de resistencia y de malestar por sus comunidades siempre asediadas por los intereses y estructuradas de manera muy marcada, donde el ascenso y las oportunidades eran para unos cuantos. Tenían la tierra, pero existían mecanismos que sujetaban la posibilidad de búsqueda de la felicidad sin darles salida. Andrea Radilla también explica en su estudio, que el tiempo de trabajo del café tuvo reducciones importantes, lo que permitió a la comunidad tiempo para dedicarse a la posibilidad de construir alternativas. Esas alternativas fueron frustradas por la situación local, aunque tuvieron pequeños triunfos. También nos indica que esta búsqueda de alternativas los sacó del plano local al plano regional, al tomar contacto con la Asociación Cívica de Guerrero que encabezaba, Genaro Vázquez. Esto significó un aprendizaje muy importante para la comunidad, al politizar y hacer conciente su fuerza colectiva. Lucio Cabañas provenía de una familia con tradición de lucha, lo que no lo dejaba exento de lo que sucedía con su comunidad. Se convirtió en un intelectual orgánico de los campesinos, de la única manera en que podía hacerla: Estudiando para profesor de escuela primaria. Los jóvenes lo hacían en Ayotzinapa, Normal Rural muy cerca de Chilpancingo. Las normales eran hervideros de militancia y de preocupación social, los profesores rurales no sólo enseñaban, en muchos casos se comprometían con las demandas de las comunidades. Lucio Cabañas no era excepción. En ese plantel, uno de los 16 que existían en el país, conoció e ingresó al Partido Comunista Mexicano a través de las Juventudes. Su trayectoria dentro de ellas revelaría la clave de su proceso de formación. Pues se sabe que coincidió con Raúl Ramos Zavala en 1967 [4]. En su texto sobre la Izquierda, Barry Carr explica que la retracción del Partido Comunista de México (PCM) a las universidades y a las normales rurales se debió al empuje de la represión de Díaz Ordaz, los planteles se convirtieron rápidamente en redes de estudiantes socialistas que ingresaron a las juventudes, lo que en la década de 1960 significó un verdadero boom. Así Lucio Cabañas bebió de la escuela de cuadros leninista en la que se leían los libros traídos desde Moscú por Ediciones de Lenguas Extranjeras y posteriormente por la Editorial Progreso. También por los textos que se editaron desde Ediciones de Cultura Popular. Estaría al tanto de la revolución cubana, china y vietnamita, y de los éxitos logrados por el paradigma foquista de la revolución. Destacó como cuadro juvenil de las Juventudes Comunistas (JC) y lo nombraron Secretario General de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECS), organización del PCM, donde los militantes de las normales rurales tuvieron su asiento. Debemos entender que si bien destaca en el medio rural, su formación es bastante básica, superior sí a los campesinos de su medio que no tienen oportunidades, pero con limitaciones frente a estudiantes que egresaron de universidades públicas, a las que él nunca acudió. Así debatió con las corrientes espartaquistas o los grupos intelectuales desde su militancia [5]. Probablemente aquí fue donde apareció el binomio de sentirse atraído por las discusiones con ellos, pero a la vez verlos con temor por no poder responder a los argumentos que le increpaban. Se encontraba entre un medio campesino culturalmente difícil de entender para la urbe y el medio urbano que no quería entender el medio campesino y lo minimizaba. Comprometido con los campesinos, veía a sus compañeros como una amenaza y él temía sobre todo la amenaza de ser desplazado. Se comprometía con el medio rural más allá de sus limitaciones y en ocasiones se mimetizaba con él. Su seguridad radicaba fundamentalmente en su percepción y conocimiento del medio que lo hacía moverse como pez en el agua dentro de su comunidad. Fuera de su comunidad era frágil y débil, dentro de ella era Lucio Cabañas. Eso explica en buena parte su reconcentración y sus dificultades para construir una alternativa nacional, su alternativa nacional era más bien su alternativa local. Por ello, como los zapatistas, su ejército estaba construido por las redes familiares y de compadrazgo local. A ellas se atenía y en ellas basaba su eficacia. Sabemos por algunos testimonios que poco antes de los sucesos de Atoyac, Lucio estudiaba en un círculo de estudio aspectos de la filosofía, Platón, Aristóteles conjuntamente con algunos compañeros. No era extraño, si lo hacía las fuentes originales o lo hacía a través de manuales, eso sería importante. El inicio al estudio del marxismo se hacía por lo regular en manuales soviéticos como el Afanasiev o el libro de Politzer, que eran libros de sistematización filosófica vulgar. Su reducción consistía en marcar un campo demasiado rígido e incluso maniqueísta entre el bien y el mal. Los ricos y los pobres, que serían términos más entendibles para el pueblo que conceptos como burguesía y proletariado, que se juzgaba más duros o ideologizados. Era comprensible en una sociedad con tradición anti comunista que los rechazaba. Se han realizado estudios sobre la semiótica del discurso de Sendero Luminoso en Perú, que explica que el éxito discursivo en las zonas indígenas radica en su simpleza de conceptos que pueden ser rápidamente asimilados en el medio campesino, acostumbrados a una cosmovisión del bien y el mal. Esto podría explicar el éxito regional del discurso cabañista. Paralelamente a los sucesos que lo arrinconan y lo precipitan a la guerrilla estaban en boga las ideas en torno al foco guerrillero revolucionario que trasmite la revolución cubana, estas ideas fundamentales eran: 1.- Las fuerzas populares pueden ganar una guerra contra el ejército. 2.- No siempre hay que esperar a que se den todas las condiciones para la revolución; el foco insurreccional puede crearlas; 3.- En la América subdesarrollada el terreno de la lucha armada debe ser fundamentalmente el campo. [6] A partir de estas ideas se desarrolla la organización con la cual se podría crear autodefensas populares, necesarias en contra de un gobierno represivo. Finalizamos sugiriendo que a pesar de la formación en el Partido Comunista el programa que Lucio propone nunca dejó la veta zapatista, es decir, de influencia anarquista o magonista. Lucio propone en el punto 4 del primer programa redactado bajo su influencia: 4.- Expropiar las fábricas, los edificios, la maquinaria, los transportes y los latifundios de los grandes propietarios, los millonarios nacionales y extranjeros. Que se entreguen en propiedad a los trabajadores.» Este punto no revela un programa de corte socialista, pues el otorgar la propiedad a los trabajadores no es una acción de socialización, sino de colectivización. Los programas socialistas nacionalizan los bienes o los expropian socialmente en bien para todos los habitantes, no para hacerla s propiedad de los trabajadores en lo inmediato. Al proponer el otorgamiento de los medios para hacerlos de propiedad de los trabajadores, Lucio Cabañas sigue la veta anarquista del magonismo que es partidaria del ejido o de la colectivización de la tierra a favor de los campesinos. Esta vertiente nos permitiría reflexionar porque el programa cabañista chocó con los jóvenes de la Liga y también con el programa de Carmelo Cortés en los acontecimientos que vinieron posteriormente. NOTAS AL FINAL: 1. Hoyo, F., Alonzo Padilla, A. Testimonio.Marzo de 2001. La refiere como plática de familiares de Lucio en la zona de Atoyac. 2. Ibidem. 3. Radilla M., A. Poderes,saberes y sabores. Una historia de resistencia de los cafeticultores de Atoyac, 1940-1974 UAG.México 4. Hirales H. Memoria de la guerra de los justos. Cal y Arena 1996. p.234 5. Hirales, H. Ob. cit., p. 234 6. Ernesto «Che» Guevara, La Guerra de Guerrillas, pp. 3. -------------------------------------------------------------------------------------------------------------- ACTUALIDAD DEL ¿QUÉ HACER? DE LENIN Atilio Boron (Rebelion, 17 noviembre 2004 Extracto del estudio preliminar «Actualidad del ¿Qué hacer?» para la edición de ¿Qué hacer? Problemas candentes de nuestro movimiento de Lenin realizada por Ediciones Luxemburg (Buenos Aires) octubre de 2004. Debemos celebrar la decisión de la casa editorial Luxemburg de re-editar un texto de la excepcional importancia, teórica y práctica, del ¿Qué hacer? de Lenin. Es evidente que se trata de una iniciativa a la vez oportuna y desafiante. Según Marcel Liebman –autor de un notable estudio sobre el pensamiento político de Lenin que, a treinta años de su publicación original en lengua francesa, continúa siendo una imprescindible referencia sobre la materia– quienes se interesen por estudiar a Lenin tropiezan «con la extrema pobreza de una bibliografía abundante pero generalmente muy estéril» (Liebman, 1978: 9). Una de las razones principales de esta desafortunada situación reside en la inerradicable politicidad de toda la obra de Lenin. Pronunciarse a su favor o en su contra no es una cuestión académica sino un acto de voluntad política. La consecuencia ha sido la constitución de una polaridad cuyos dos extremos son igualmente negativos a la hora de intentar comprender el significado del legado leninista: o bien su sacralización en la Unión Soviética, transformando «una teoría subversiva en un sistema apologético de un cierto orden establecido»; o bien su satanización en la literatura académica de Occidente (Liebman, 1978: 10-11). Se requiere, por lo tanto, restablecer el equilibrio histórico y político en torno a una obra como la que el lector tiene en sus manos, evitando extremos esterilizantes. La coyuntura política de América Latina a comienzos del siglo XXI reclama a gritos una relectura seria, crítica y creativa de la obra de Lenin. No está de más observar que una propuesta de este tipo corre a contracorriente de los lugares comunes y los arraigados prejuicios que prevalecen en la izquierda latinoamericana en el momento actual. Sobresalen entre estos su irracional –y políticamente suicida– negación de toda una serie de problemas, centrales en nuestro tiempo, como las cuestiones relativas a la organización de las fuerzas populares, la laboriosa construcción de una cultura política y una conciencia genuinamente revolucionarias y los retos que plantea la conquista del poder en las sociedades contemporáneas. ¿Tiene el texto clásico de Lenin algo que decirnos ante todos estos problemas? La opinión de quien escribe estas líneas es que sí, que una relectura del ¿Qué hacer? (en adelante, QH) puede aportar sugerentes iluminaciones que faciliten enfrentar estos desafíos en mejores condiciones. Entiéndase bien: con esto no queremos decir que en ese libro se encuentren las respuestas a las interrogantes que hoy nos atribulan, sino tan sólo que en su lectura hallaremos valiosos elementos para construir las soluciones prácticas que demanda la hora actual. El espejo latinoamericano Leemos a Lenin desde América Latina, y la pertinencia de sus reflexiones se reafirma cuando se examinan algunos acontecimientos recientes de nuestra historia. En efecto, en estos últimos años la región se vio sacudida por una serie de grandes movilizaciones populares precipitadas por el fracaso del neoliberalismo, incapaz de cumplir con su promesa de hacer crecer la economía y distribuir sus frutos, y los efectos desquiciantes que el desenfreno de los mercados produce en nuestras sociedades. Hemos examinado este tema en otro lugar, de modo que no reiteraremos la argumentación en esta oportunidad (Boron, 2003). Basta con recordar que en estos últimos años la insurgencia popular puso fin a gobiernos neoliberales en Ecuador –en 1997 y en 2000; en Perú, acabando con la autocracia fujimorista (2000); en la Argentina, destronando al gobierno impopular, de dudosa legitimidad –por el ejercicio de su poder, no así por su origen– e ineficaz de la Alianza en diciembre de 2001; y, finalmente, en Bolivia, donde en octubre de 2003 las masas campesinas e indígenas desalojaron del poder a Gonzalo Sánchez de Losada. Sin embargo, estas gestas de los dominados fueron tan vigorosas como ineficaces. Las masas, lanzadas a la calle en un alarde de espontaneísmo e indiferentes ante las cuestiones de organización, no pudieron ni instaurar gobiernos de signo contrario al que desalojaran con sus luchas ni construir un sujeto político capaz de modificar en un sentido progresivo la correlación de fuerzas existentes en sus respectivas sociedades. De ahí que poco después de estas revueltas se produjera una restauración de las fuerzas políticas o bien claramente identificadas con el neoliberalismo –casos de Ecuador y Perú– o bien, como ocurre sobre todo en el caso argentino, que proclaman estentóreamente su repudio a dicha ideología pero sin que hasta el momento de escribir estas líneas hayan amagado implementar una política económica alternativa al neoliberalismo. El caso de Bolivia es más o menos similar al argentino. Situación diferente, pero de todos modos inscripta en el mismo campo de problemas, es la que se ha configurado en Brasil: un partido de izquierda, organizado sobre bases manifiestamente «anti-leninistas» –precisamente para superar algunas de las rémoras de la concepción clásica del partido revolucionario– llega al poder respaldado por cincuenta y dos millones de votos para arrojar por la borda sus promesas, su historia y su propia identidad y terminar erigiéndose en el campeón de la ortodoxia del Consenso de Washington, según el juicio de toda la prensa financiera internacional y los intelectuales orgánicos del capital financiero. Su capitulación se hizo patente desde el primer día, cuando el «superministro» de Hacienda Antonio Palocci, depositario del poder político real en el Brasil, pronunciara esta patética frase: «ahora vamos a cambiar la economía sin cambiar la política económica». Lo ocurrido desde entonces en ese país nos exime de mayores comentarios. ¿Podríamos dar cuenta de esta sucesión de grandes frustraciones aludiendo a la «hipótesis leninista», es decir, argumentando que estos se originan en el abandono de las tesis principales del QH? Decididamente no, porque hay muchos factores que convergen para explicar tan lamentable desenlace. Pero sin lugar a dudas algunos de ellos tienen que ver con el olvido de ciertas enseñanzas que el revolucionario ruso plasmara en aquella obra. Por eso mismo provoca fundada inquietud la ausencia de los temas de la conciencia y la organización en las discusiones latinoamericanas sobre la coyuntura. El supuesto es que el heroísmo de las masas y la notable abnegación con la que lucharon las exime de cualquier reflexión crítica. Puede parecer antipático o arrogante, pero ni el heroísmo ni la abnegación justifican la ausencia de un debate serio sobre este asunto. Suele decirse que hay una crisis en la llamada «forma partido», y es correcto. Lo mismo podría decirse con relación a la «forma sindicato», por múltiples razones. Pero lo que sorprende en la coyuntura actual no sólo de América Latina sino también mundial es que las fuerzas sociales que motorizan la resistencia al neoliberalismo parecen haberse conformado con proclamar la obsolescencia de aquellos formatos tradicionales de representación política desentendiéndose por completo de la necesidad de discutir el tema y buscar nuevas vías y modelos organizativos. En su lugar ha ganado espacio una suerte de romanticismo político consistente en exaltar la combatividad de los nuevos sujetos contestatarios que sustituyen al moribundo proletariado clásico, elogiar la creatividad puesta de manifiesto en sus luchas y la originalidad de sus tácticas, y pregonar la caducidad de las concepciones teóricas preocupadas por las cuestiones del poder, el estado y los partidos. Las clases sociales se diluyen en los nebulosos contornos de la «multitud»; los problemas del estado desaparecen con el auge de la crítica al «estado-centrismo» o los reiterados anuncios del fin del estado-nación; y la cuestión crucial e impostergable del poder se desvanece ante las teorizaciones del «contra-poder» (Hardt y Negri: 2000) o la demonización a que este es sometido en las concepciones del «anti-poder» que brotan de la pluma de uno de los representantes intelectuales del Zapatismo como John Holloway (2002). Esta carencia contrasta desfavorablemente con la intensidad y profundidad del debate que estallara en Europa hace poco más de un siglo en torno a estos mismos problemas, y del cual el QH es uno de sus más brillantes exponentes. La aquiescencia de las masas a la dominación del capital y su creciente rebeldía en algunos países –principalmente la Rusia Zarista– dio lugar a una de las controversias más extraordinarias en la historia del movimiento socialista internacional en donde personajes como Edouard Bernstein, Karl Kautsky, Rosa Luxemburgo, Vladimir I. Ulianov, más conocido como Lenin, y posteriormente Antón Pannekoek, Karl Korsch y Antonio Gramsci, hicieran contribuciones de gran importancia. En el caso que nos ocupa es preciso decir que Lenin sobresale entre todos por su preocupación sistemática en torno a los problemas organizativos. En palabras de Liebman, «… la idea misma de organización ocupa en el leninismo un lugar esencial: organización del instrumento revolucionario, organización de la misma revolución, organización de la sociedad surgida de la revolución» (1978: 20, subrayado en el original). Esta verdadera obsesión, explicable sin dudas por la fenomenal desorganización imperante en el campo popular bajo el zarismo, aparece ya con total claridad en la primera obra importante de Lenin, ¿Quiénes son los amigos del pueblo?, escrito cuando apenas había cumplido veinticuatro años de edad. En ese pequeño libro, Lenin coloca el tema de la organización al tope de la agenda de la naciente socialdemocracia rusa. Poco después de haber publicado el QH escribiría que «el proletariado, en su lucha por el poder, no tiene más arma que la organización», sentencia esta que es más verdadera hoy que ayer. De ahí el despiadado ataque de Lenin a lo que, como veremos más adelante, denominaba las «formas artesanales» de organización de los círculos socialdemócratas rusos. Citando fuentes testimoniales de la época, Liebman comenta que entre 1895 y 1902 el tiempo requerido por la policía política del zarismo para identificar a los miembros de un círculo socialdemócrata en Moscú, sorprenderlos en su lugar de reunión y proceder a su arresto y eventual deportación a Siberia, era de apenas tres meses. De hecho, en 1898 se funda en Minsk el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (POSR), pero «el acontecimiento no tuvo ningún alcance práctico porque casi todos los delegados fueron detenidos poco después de la clausura del congreso» (Liebman, 1978: 22-25). Fuentes coincidentes señalan que poco después más de quinientos activistas socialdemócratas fueron apresados en toda Rusia, y el movimiento terminó completamente aplastado por la represión policial (Harding, 1977: 189). El énfasis tan fuerte puesto por Lenin sobre la constitución de una organización partidaria sólida, duradera, resistente a las razzias policiales, a las infiltraciones de los servicios de inteligencia del zarismo y a sus distintas operaciones, no obedece a un sesgo autoritario del autor del QH, como dice con supuesta inocencia la historiografía liberal, sino que era una respuesta absolutamente racional y apropiada dadas las condiciones particulares en que se desenvolvía la lucha de clases en la Rusia de los zares. Además, es conveniente recordar que la centralidad del problema de la organización era, en Lenin, por encima de cualquier otra clase de consideración, una cuestión política ligada estrechamente a su concepción de la estrategia revolucionaria. No se trataba, por lo tanto, de una opción meramente técnica sino profundamente política. La importancia de la problemática organizativa en los comienzos del siglo XX europeo estimuló un debate cuyas voces, pese a la profundidad y continuada vigencia de sus argumentos, apenas si son audibles en nuestros días. Lo que parece caracterizar el momento actual de América Latina, con ligeras variantes según los países, es una incomprensible aversión a cualquier tentativa de revisar o discutir las frustraciones cosechadas en los últimos años, más aún si una tal iniciativa se propone teniendo como telón de fondo una nueva relectura de los clásicos del pensamiento socialista. Antes bien lo que predomina es una especie de hiper-activismo que se materializa en la exaltación de la acción por sí misma y, en todo caso, en la búsqueda obsesiva de nuevos enfoques, conceptos y categorías que permitan capturar las situaciones supuestamente inéditas que deben enfrentar las luchas emancipadoras en nuestro continente. El supuesto implícito de esta actitud –cuyo sesgo antiteórico es evidente– es que poco o nada puede aprenderse del debate que estallara hace poco más de un siglo en Europa. La intensa propaganda sobre la llamada «crisis del marxismo» hizo mella en las fuerzas populares y se expresa en el rechazo –visceral en algunos casos– o en la indiferencia más o menos generalizada ante toda tentativa de discutir la problemática de la organización, la estrategia política y la conquista del poder teniendo como referencias teóricas los elementos abordados en el clásico debate de comienzos del siglo XX europeo. En lugar de eso prosperan en la región, sobre todo en Argentina pero también en México y muchos otros países, reflexiones que plantean para la izquierda la inutilidad y, más que eso, la inconveniencia de conquistar el poder [1]. La ausencia de esta discusión constituye una falta muy grave si se tiene en cuenta que en la coyuntura actual el escenario latinoamericano aporta una riqueza y variedad de experiencias populares realmente notables pero no por ello exentas de críticas. Fenómenos como el Movimiento de Trabajadores Sin Tierra del Brasil, el Zapatismo mexicano, las organizaciones indígenas y campesinas en Ecuador y Bolivia, los piqueteros en la Argentina, la formidable movilización del pueblo venezolano en el marco de la Revolución Bolivariana del Presidente Hugo Chávez y otras manifestaciones similares muy importantes en Centroamérica y el Caribe constituyen un laboratorio político muy importante y complejo que no sólo merece el apoyo militante de toda la izquierda, sino también que se le aporten los mejores esfuerzos de nuestro intelecto. Es necesario examinar todos los aspectos y facetas de la lucha de clases en la actual coyuntura y la relevancia que, para su adecuada comprensión y orientación, retienen las teorizaciones políticas más variadas, tanto las «clásicas» de principios de siglo XX como las contemporáneas a las cuales aludíamos más arriba. Pensando concretamente en el caso del QH de Lenin la escena latinoamericana brinda ejemplos aleccionadores. La historia argentina, caracterizada por el excepcional vigor de una protesta social –intermitentemente puesta de manifiesto en la segunda mitad del siglo XX, sobre todo a partir de 1945– plantea problemas prácticos y teóricos bien interesantes. Cuando aquella irrumpe en la vida estatal desencadena un arrollador activismo de masas, como el evidenciado en las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001, capaz de derrocar gobiernos y producir un notable vacío de poder que precipitó la designación de cinco presidentes en poco más de una semana. Sin embargo, tamaña demostración de fuerza se diluye a la hora de plantearse la toma de «el cielo por asalto» permitiendo la rápida recomposición del poder burgués y la estabilización de la dominación política y social sin que ni siquiera quede como herencia de este fenomenal hecho de masas la constitución de un gran partido de izquierda o, al menos, una gran coalición en donde el archipiélago de pequeñas organizaciones de dicha orientación pueda conjuntar sus esfuerzos. Una conclusión más o menos parecida puede extraerse del «Octubre boliviano» de 2003. ¿Cómo dar cuenta de esta situación? Si el caso argentino podría sintetizarse en la fórmula «debilidad del partido, fortaleza del activismo de base», en los casos de Brasil y Chile ocurre lo contrario, sobre todo en este último: fortaleza de la organización partidaria, debilidad o práctica ausencia del impulso social desde abajo. El caso de Brasil es bien ilustrativo: este gran país sudamericano no sabe todavía lo que es una huelga general nacional; jamás en toda su historia se produjo un acontecimiento de este tipo, lo cual no es un dato trivial, pues algo nos dice acerca del estado de conciencia de las masas y su capacidad de organización. Brasil, que es una de las sociedades más desiguales e injustas del planeta, presenta un paisaje político signado por la asombrosa pasividad de sus clases y capas populares. Sin embargo, pese a esto ha sido capaz de gestar uno de los partidos de izquierda más importantes del mundo. En el caso chileno, la combatividad de su sociedad parece haberse agotado luego del dilatado invierno del régimen de Augusto Pinochet primero y de la prolongada vigencia del «pinochetismo sociológico» durante el período de la «democracia» que arranca en 1990 y cuyos lineamientos económicos, sociales y políticos exhiben una notable continuidad con los del período precedente. Una vez más, ¿tiene Lenin algo que decir sobre todo esto? ¿Puede ayudarnos a descifrar las complejidades actuales de la política en nuestra región y, más importante todavía, ayudarnos a transformar esta situación? Lenin, el leninismo y el «marxismo-leninismo» La respuesta a las preguntas formuladas anteriormente es afirmativa. Claro que, para ello, se requiere una tarea previa de depuración. O, si se quiere, es preciso organizar una suerte de expedición arqueológica que nos permita recuperar la herencia leninista que subyace por debajo de ese cúmulo de falsificaciones, tergiversaciones y manipulaciones perpetrado por los ideólogos estalinistas y sus epígonos y que se diera a conocer con el nombre de «marxismo-leninismo». Para nadie es un secreto que Lenin ha sufrido, a manos de sus sucesores soviéticos, un doble embalsamamiento. El de su cuerpo, expuesto por largos años como una reliquia sagrada en las puertas del Kremlin; y el de sus ideas, «codificadas» por Stalin en Los fundamentos del Leninismo (1924) y en la Historia del Partido Comunista (Bolchevique) de la URSS (1953) porque, según él decía, la obra que había dejado inconclusa Lenin debía ser completada por sus discípulos, y nadie mejor pertrechado que el propio Stalin para acometer semejante tarea. Lo cierto es que la codificación del leninismo, su transformación de un marxismo viviente y una «guía para la acción» en un manual de auto-ayuda para revolucionarios despistados, ha tenido lamentables consecuencias sobre varias generaciones de activistas y luchadores sociales. La canonización del leninismo como una doctrina oficial del movimiento comunista internacional acarreó gravísimas consecuencias en el plano de la teoría tanto como en el de la práctica. Por una parte, porque esterilizó los brotes de una genuina reflexión marxista en distintas latitudes y precipitó la conformación de aquello que Perry Anderson llamara «el marxismo occidental», es decir, un marxismo vuelto enteramente hacia la problemática filosófica y epistemológica, que renuncia a los análisis históricos, económicos y políticos y que se convierte, por eso mismo, en un saber esotérico encerrado en escritos casi herméticos que lo alejaron irremediablemente de las urgencias y las necesidades de las masas. Un marxismo que se olvidó de la tesis onceava sobre Feuerbach y su llamamiento a transformar el mundo y no sólo a cavilar sobre la mejor forma de interpretarlo (Anderson, 1979). Por otra parte, porque cuando los principales movimientos de izquierda y, fundamentalmente, los partidos comunistas adoptaron el canon «marxista-leninista», se demoró por décadas la apropiación colectiva de los importantes aportes originados por el marxismo del siglo XX. Basta recordar el retraso con que se accedió a la imprescindible contribución de Antonio Gramsci al marxismo, cuyos Cuadernos de la Cárcel recién estuvieron disponibles, en su integridad, a mediados de la década de los setenta, es decir, cuarenta años después de la muerte de su autor. O la demora producida en la incorporación de la sugerente recreación del marxismo producida, a partir de la experiencia china, por Mao Zedong. O el ostracismo en que cayera la recreación del materialismo histórico surgida de la pluma de José Carlos Mariátegui, quien con razón dijera que «entre nosotros el marxismo no puede ser calco y copia». O la absurda condena de la obra, excelsamente refinada, de Gyorg Lúkacs en Hungría. Más cercana en el tiempo, esa codificación anti-leninista de las enseñanzas de Lenin (y de Marx) hizo aparecer a Fidel y al Che como si fueran dos aventureros irresponsables, hasta que la realidad y la historia aplastaron con su peso las monumentales estupideces pergeñadas por los ideólogos soviéticos y sus principales divulgadores de aquí y de allá. Es difícil calcular el daño que se hizo con tamaña tergiversación. ¿Cuántos errores prácticos fueron cometidos por vigorosos movimientos populares ofuscados por las recetas del «marxismo-leninismo»? [2]. Un tema polémico y que apenas quisiéramos dejar mencionado aquí es el siguiente. Los críticos del marxismo, y en general de cualquier propuesta de izquierda, no ahorran energías para señalar que las deformaciones cristalizadas en el «marxismo-leninismo» no son sino el producto necesario de las semillas fuertemente dogmáticas y autoritarias contenidas en la obra de Marx y potenciadas por el «despotismo asiático» que supuestamente se alojaba en la personalidad de Lenin. Para ellos, el estalinismo con todos sus horrores no es sino el remate natural del totalitarismo inherente al pensamiento de Marx y a la teorización y la obra práctica de Lenin. Nada más alejado de la verdad. En realidad, el «marxismo-leninismo» es un producto anti-marxista y anti-leninista por naturaleza. Que Lenin hubiera planteado, en el Tercer Congreso de la Internacional Comunista, las famosas «21 condiciones» para aceptar a los partidos que solicitan ingresar a ella, y que tales condiciones tuviesen un linaje que en algunos casos conducía directamente al QH, no constituye una evidencia suficiente para avalar tal interpretación si se tiene en cuenta, como el mismo Lenin lo planteara reiteradamente a lo largo de toda su vida política, que tales formulaciones adquirían un carácter necesario sólo bajo el imperio de determinadas condiciones políticas, y que bajo ningún punto de vista se trataba de planteos doctrinarios o axiológicos de validez universal en todo tiempo y lugar. Y esto vale, muy especialmente, como Lenin mismo lo asegura, en el caso de las tesis expuestas en el QH [3]. Un oportuno y necesario «retorno a Lenin» nada tiene pues que ver con un regreso al leninismo codificado por los académicos soviéticos; sí con una fresca relectura del brillante político, intelectual y estadista que con la Revolución Rusa abrió una nueva etapa en la historia universal. Regresar a Lenin no significa pues volver sobre un texto sagrado, momificado y apergaminado, sino regresar a un inagotable manantial del que brotan preguntas e interrogantes que conservan su actualidad e importancia en el momento actual. Interesan menos las respuestas concretas y puntuales que el revolucionario ruso ofreciera en su obra que las sugerencias, perspectivas y encuadres contenidos en la misma. No se trata de volver a un Lenin canonizado porque éste ya no existe. Saltó por los aires junto al derrumbe del estado que lo había erigido en un icono tan burdo como inofensivo, inaugurando la oportunidad, primera en muchos años, de acceder al Lenin original sin la ultrajante mediación de sus intérpretes, comentaristas y codificadores. Claro que el derrumbe del mal llamado «socialismo real» arrastró consigo, en un movimiento muy vigoroso, a toda la tradición teórica del marxismo, y de la cual Lenin es uno de sus máximos exponentes. Afortunadamente ya estamos asistiendo a la reversión de dicho proceso, pero aún queda un trecho muy largo que transitar. Por otra parte, tampoco se trata meramente de volver porque nosotros, los que regresamos a las fuentes, ya no somos los mismos que antes; si la historia barrió con las excrecencias estalinistas que habían impedido captar el mensaje de Lenin adecuadamente, lo mismo hizo con los dogmas que nos aprisionaron durante décadas. No la certidumbre fundamental acerca de la superioridad ética, política, social y económica del comunismo como forma superior de civilización, esa que abandonaron los fugitivos autodenominados «post-marxistas», sino las certezas marginales, al decir de Imre Lakatos, como por ejemplo las que instituían una única forma de organizar el partido de la clase obrera, o una determinada táctica política o que, en la apoteosis de la irracionalidad, consagraban un nuevo Vaticano con centro en Moscú y dotado de los dones papales de la infalibilidad en todo lo relacionado con la lucha de clases. Todo eso ha desaparecido. Estamos viviendo los comienzos de una nueva era. Es posible, y además necesario, proceder a una nueva lectura de la obra de Lenin, en la seguridad de que ella puede constituir un aporte valiosísimo para orientarnos en los desafíos de nuestro tiempo. Se trata de un retorno creativo y promisorio: no volvemos a lo mismo, ni somos lo mismo, ni tenemos la misma actitud. Lo que persiste es el compromiso con la creación de una nueva sociedad, con la superación histórica del capitalismo. Persiste también la idea de la superioridad integral del socialismo y de la insanable injusticia e inhumanidad del capitalismo, y la vigencia de la tesis onceava de Marx sobre Feuerbach que nos invitaba no sólo a interpretar el mundo sino a cambiarlo radicalmente. BIBLIOGRAFÍA Anderson, Perry 1979 Consideraciones sobre el marxismo occidental (México: Siglo XXI Editores). Boron, Atilio A. 2003 Estado, capitalismo y democracia en América Latina (Buenos Aires: CLACSO) [Nueva edición corregida y aumentada]. Boron, Atilio A. 2002 «Imperio: dos tesis equivocadas», en OSAL-Observatorio Social de América Latina (Buenos Aires: CLACSO) Nº 7, junio. Harding, Neil 1977 Lenin’s Political Thought (Londres: Macmillan) Tomo I. Theory and Practice in the democratic revolution. Hardt, Michael y Negri, Antonio 2000 Empire (Cambridge Mass: Harvard University Press) [Traducción al español: 2002 Imperio (Buenos Aires: Paidós)]. Holloway, John 2002 Cambiar el mundo sin tomar el poder (Buenos Aires: Universidad Autónoma de Puebla/Herramienta). Liebman, Marcel 1978 La conquista del poder. El leninismo bajo Lenin. I (México: Editorial Grijalbo). Martínez Heredia, Fernando 2001 El corrimiento hacia el rojo (La Habana: Letras Cubanas). Stalin, José 1953 Historia del Partido Comunista (Bolchevique) de la URSS (Moscú: Edición Lenguas Extranjeras). Stalin, José 1946 Los fundamentos del Leninismo (Córdoba: Lautaro). NOTAS AL FINAL: 1. Tal es el caso de la notable resonancia que, en esta parte del mundo, han tenido las teorizaciones de John Holloway (2002) sobre el «anti-poder» y la evaporación metafísica que el tema del «contra-poder» ha sufrido en manos de Michael Hardt y Antonio Negri. (Hardt & Negri, 2002; Boron, 2002). 2. Un examen del impacto negativo del marxismo-leninismo sobre el pensamiento revolucionario cubano, y sobre el vibrante marxismo de ese país, se encuentra en el excelente texto de Martínez Heredia (2001). Consultar especialmente su capítulo sobre «Izquierda y Marxismo en Cuba». 3. Con todo, convendría no olvidar que, como lo señala Marcel Liebman, hubo un período (1908-1912) en el que Lenin adoptó una actitud sumamente sectaria (1978: 75-6). * Atilio Borón Secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). Profesor de Teoría Política y Social en la Universidad de Buenos Aires (UBA). -------------------------------------------------------------------------------------------------------------- TELESCOPIO BREVES INTERNACIONALES AMERICA LATINA: ASESINATOS IMPUNES CON CARA DE MUJER por María Cecilia Espinosa SANTIAGO (IPS) Las mujeres, más si son jóvenes, obreras y pobres, corren el riesgo de aparecer degolladas, mutiladas y ultrajadas sexualmente una mañana cualquiera en plena calle de alguna ciudad latinoamericana, como lo certifican más de 1.500 casos en la última década y que aún siguen impunes. Los asesinatos registrados en especial en la mexicana Ciudad Juárez, fronteriza de Estados Unidos, en la capital de Guatemala, en Alto Hospicio, Chile, además de Brasil y El Salvador dejan un reguero de sangre que nadie sabe donde termina, según activistas femeninas, académicos, parlamentarios y funcionarios reunidos en Santiago de Chile. Son crímenes que pesan sobre la conciencia de los Estados, que, al no intervenir según las obligaciones establecidas en el derecho internacional, permiten la impunidad de este fenómeno, conocido como feminicidio, sostuvieron participantes del encuentro. El feminicidio se define como el fenómeno que ha cobrado la vida de miles de mujeres en la última década en América Latina por causas muchas veces derivadas del deterioro de los indicadores socioeconómicos y por una tradición patriarcal enraizada en la región, que intimida a las mujeres mediante muertes violentas con rasgos de misoginia. Uno de los ejemplos más emblemáticos son las llamadas muertes de Juárez. Se trata de más de 300 mujeres asesinadas desde 1993 luego de haber sido secuestradas, violadas y torturadas. Todas las mujeres asesinadas eran jóvenes, de escasos recursos económicos, inmigrantes en camino a Estados Unidos, estudiantes o trabajadoras de la denominada «maquila», la industria de ensamblaje en zonas francas que atrae las mayores inversiones externas y no cuenta con ninguna regulación dada la liberalización del comercio. Las presiones internacionales hicieron que el gobierno de México iniciara una investigación a partir del 2001, pero según la información recogida por Espinosa, hasta hoy a la impunidad de esos asesinatos se agregan entre 400 y 4.000 mujeres reportadas como desaparecidas y entre 30 y 70 cadáveres aún sin poder identificar. Mientras, en la empobrecida localidad chilena de Alto Hospicio, 1.800 kilómetros al norte de Santiago, 17 jóvenes, 11 de ellas menores de 18 años, fueron secuestradas, violadas, golpeadas y asesinadas entre 1998 y 2001. AMBIENTE: 15.589 ESPECIES EN RIESGO DE EXTINCIÓN Sonny Inbaraj BANGKOK, 17 nov (IPS) - La biodiversidad se agota a un ritmo sin precedentes. Una de las mayores organizaciones conservacionistas del mundo advirtió este miércoles que 15.589 especies animales y vegetales se enfrentan con la extinción. El alarmante pronóstico figura en la ”Lista Roja de Especies Amenazadas 2004”, informe presentado este miércoles por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) en la apertura en Bangkok del tercer Congreso Mundial de la Naturaleza. Una de cada tres especies de anfibios, casi la mitad de las de tortugas de agua fresca, una de cada ocho especies aves y una de cada cuatro especies de mamíferos están amenazadas, advirtió la UICN en el Congreso, que concluirá el día 25. Esta conferencia mundial, a la que asisten representantes de 81 gobiernos, 114 agencias gubernamentales, 800 organizaciones no gubernamentales y 10.000 científicos y expertos de 181 países, es considerada una de las mayores reuniones de carácter ambientalista de la historia. Colombia y Washington aceleran plan terrorista contra las FARC-EP y Venezuela (Resúmenes de notas de Heinz Dieterich en Rebelión) Danilo Anderson, fiscal venezolano democrático y patriótico, fue asesinado [el 19 de noviembre del 2004] de ayer en un sofisticado atentado con bombas contra su vehículo en el sureste de Caracas. Con este magnicidio, precedido por el asesinato de seis militares y una ingeniera de PDVSA en la frontera colombiana, el plan de destrucción terrorista de la Revolución Bolivariana por parte de Washington entra en su fase virulenta y abierta. Anderson fue un hombre emblemático del proceso bolivariano. Dentro del corrupto aparato de la justicia clasista venezolana, fue uno de los pocos abogados que aplicaron la ley a los golpistas y delincuentes de la subversión nacional y que enfrentaron su impunidad. Desde el punto de vista de la subversión, una operación de alto rendimiento propagandístico y de guerra psicológica, con un riesgo mínimo. El fiscal llevó el caso de Capriles Radonski por la agresión a la Embajada de Cuba durante el golpe de Estado, el 12 de abril; estaba llevando el caso de Súmate; fue quien citó a la Fiscalía a los dueños de los medios que conspiraron con el golpista Carmona aquel 12 de abril en Miraflores; estaba citando, en calidad de imputados, a todos los firmantes del Decreto Carmona y estaba investigando a los sicarios de la Policía Metropolitana del alcalde Alfredo Peña. El peligro de Anderson para el proyecto terrorista de Washington era doble: le quitaba uno de sus principales instrumentos de poder, la corrupta justicia de clase venezolana, y se convertía en símbolo del patriota honesto y servidor de las mayorías en la nueva Patria bolivariana. Ahora, el secuestro del dirigente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Granda, el 13 de diciembre, en Caracas, por agentes colombianos y suboficiales venezolanos pagados por el gobierno colombiano, hiere el movimiento revolucionario y la soberanía de Venezuela. Se trata de una operación planificada y dirigida por los organismos de seguridad colombianos, cuyo antecedente más inmediato ha sido la captura y entrega de Simón Trinidad en Quito, Ecuador, para su posterior deportación a las autoridades estadounidenses. Igualmente, la incursión de agentes de seguridad colombianos en territorio venezolano, so pretexto de realizar “una operación antidrogas”, en evidente violación de la soberanía venezolana. Estos agentes fueron capturados recientemente en la ciudad de Maracay en compañía de tres oficiales venezolanos. Estos últimos se encuentran sometidos a un proceso militar en Venezuela. En cuanto a la violación de la soberanía venezolana, el Presidente Hugo Chávez ha sido categórico: “Si la policía de Colombia violó una vez más la soberanía nacional, por supuesto que eso va a tener repercusión en las relaciones bilaterales.” ¿UN VIRAJE CONSERVADOR EN AMÉRICA DEL SUR? (Raúl Zibechi, Resumen