"EL PALIACATE" #8, ERPI E L P A L I A C A T E Volumen 1, Número 8, 2o trimestre de 2004 LA CIMENTACIÓN DE PROPUESTAS ALTERNAS - Expresiones actuales del poder popular - Crisis de izquierda electoral y perspectivas - Las enseñanzas vigentes del Che - La lucha popular en Bolivia - El balance de los 90 para el movimiento revolucionario Dirección Nacional ERPI Consejo Editorial: Ciro, Ramón, Ramiro, Maíz Equipo Técnico y Gráfico: Dionisio, Marisol, Diana, Elena, Tom, Jerry, Grillo, Piolín, Maíz Consejo de Inspiración Política: Ramón Ramos Zavala, Donato Contreras Javier, Tupac Katari. ¡CON EL PODER POPULAR, EL PUEBLO UNIDO VENCERÁ! Página: http://erpi.webcindario.com Correo Electrónico: erpi@tierra.ucsd.edu NOTA: La inclusión de todos los artículos de esta publicación es exclusiva decisión del Consejo Editorial. El criterio para la publicación es la afinidad de nuestros pensamientos y no necesariamente algún compromiso político de los autores. IMPORTANTE: Esta revista está dirigida a todos los ciudadanos de nuestro país, quienes tenemos derecho a la información, a la libre expresión y a ejercer nuestra libertad de escribir y publicar escritos sobre cualquier materia (derechos plasmados en los Artículos 6 y 7 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos), y del mundo. Advertimos: La lectura y/o posesión de esta revista no significa militancia en nuestra organización. Por lo tanto, cualquier medida represiva es estricta responsabilidad del gobierno. Hay hombres que luchan un día y son buenos hay otros que luchan un año y son mejores hay quienes luchan muchos años y son muy buenos ...pero hay los que luchan toda la vida Esos son los imprescindibles - Bertold Brecht ================================================= ÍNDICE EDITORIAL La construcción de alternativas CÓMO LA VES DESDE 'AI México: La democracia, los partidos y la izquierda Victor Flores Olea DETRÁS DEL PALIACATE Entrevista al Comandante Insurgente Santiago NUESTRO PENSAR Expresiones del poder popular Los derechos de la mujer HACIENDO CAMINO Las Eseñanzas del Che Entrevista a Harry Villegas Tamayo, «Pombo» Néstor Kohan TELESCOPIO Cancún y Bolivia: Tendencias y Arenas de Las Luchas Libertadoras Gavroche CONOCIENDO A... Globalización y Antiglobalización: De Seattle a ... Genova PINCELADAS Comunsentimina PASEOS POR EL TIEMPO Izquierda y revolución (III y última parte) Alberto ======================================================== EDITORIAL La construcción de alternativas Los sucesos políticos ocurridos en los meses recientes ponen sobre relieve dos visiones de sociedad completamente opuestas. De un lado, se conciben las formas organizativas del pueblo junto a sus organizaciones políticas y político-militares contra el gobierno de derecha neoliberal y el mundo globalizado bajo el yugo capitalista. Del otro están las comcepciones y sus aplicaciones de los neoliberales de derecha y de izquierda acuerpados en los partidos políticos en México, es decir la llamada clase política mexicana. En el ERPI, desde nuestra fundación, hemos venido sosteniendo la bandera de la construcción del Poder Popular desde abajo y hasta sus últimas consecuencias. Es decir desde las comunidades urbanas y rurales, desde las escuelas, los sindicatos, y en cualquier forma organizada del pueblo que lleve la dirección de este proceso de contenido revolucionario hasta la conformación de una República Democrático Popular en nuestro país. Hemos aplicado en la medida de nuestras posibilidades la creación de órganos de Poder Popular en Comunidades Insurgentes, bajo el principio de la democracia directa, amplia y participativa, con un sentido liberador tratando de aplicar -también de acuerdo a nuestras fuerzas- la autodefensa en lo político, lo militar, lo económico, lo social y lo cultural. Nos estamos esforzando por llevar a cabo nuestro proyecto en el plano nacional sin ninguna reserva salvo las condiciones locales y regionales y nuestras posibilidades internas como es lógico suponer. Desde la aprobación de la ignominiosa ley Bartlett-Cevallos-Ortega, nosotros llamamos al pueblo a aplicar los acuerdos de San Andrés por la vía de los hechos y esta es una tarea que aun se encuentra en fase de aplicación de acuerdo a condiciones de clandestinidad y coyunturas locales. Por ello saludamos con mucha alegría la decisión de llevar a la practica las expresiones de Poder Popular de los hermanos zapatistas que de por sí ya tenían a través de los municipios autónomos. El gran salto de calidad que representa la creacion de las Juntas de Buen Gobierno es una expresión política del pueblo en lucha que aún estamos lejos de alcanzar en nuestro ERPI pero a cuyo desempeño estaremos atentos con el ánimo de aprender y, porque no decirlo, hasta de criticar constructivamente si se hace necesario. Por ello decimos: ¡¡Bienvenidos los Caracoles Zapatistas como expresión avanzada en la lucha popular!! En constraste, la clase política mexicana se encuentra celebrando los cambios de estafetas que significaron las elecciones del mes de julio pasado, significando para los diferentes partidos políticos solamente la distribución de los cotos de poder y el reparto presupuestal entre los partidos, las dietas de los diputados, los presupuestos en los estados y municipios. La visión que tienen estos senores acerca de la participación y organización política del pueblo, como vemos, es radicalmente opuesta a la que existe en los de abajo. Baste conocer el gran abstencionismo que se expreso el pasado 2 de julio en todo el país que fue de casi el 60%. Aún así los legisladores, tanto a nivel federal como nivel local en diferentes estados, serán los que aparentemente decidirán las políticas sociales, económicas, sanitarias, educativas, etc. Esto, aunque no representen ni siquiera a la mitad de los mexicanos en edad de votar que se reduce a cerca del 30% de la población nacional, es decir, que esos legisladores fueron elegidos por casi 12 millones de mexicanos cuando la población mexicana es de casi 100 millones de habitantes. Así que gracias a esto la actual legislatura y varios gobiernos estatales realmente carecen de una legitimidad la cual solo tendrían si representaran por lo menos a mas de la mitad de los electores. Pero ni eso. Ahora el camino para lograr esa legitimidad en este momento sería que legislaran para el beneficio de la mayoría de la población y no para el lacayo servicio de los oligarcas neoliberales (léase también Carlos Slim, ¿verdad peje?). Pero claro, por supuesto que es una utopía dadas las circunstancias. Ni modo para aquellos ingenuos que pensaban que el PRD podría ser una excepción, pues perdieron su oportunidad para refundarse y ahora solamente y solitos se refundirán para siempre en las profundas grietas del neoliberalismo. A la distancia, los episodios desde Seattle hasta Cancún ilustran este camino directo a su perdición. De los demás partidos ya desde antes se les veía su vocación -incluido el PT de paternidad salinista- de apuntalar el neoliberalismo en México. Así pues vemos que para el pueblo no hay otro camino que contar con sus propias fuerzas y no depositar confianzas en caudillos ni en partidos que se convierten patrimonio de unas cuantas familias o corrientes no de lucha política sino vividoras de la política palaciega y presupuestal. Esta es pues la realidad de la cacareada democracia que se logró en el año 2000. La esperanza que mucha gente tenía al darse la alternancia se ha venido a pique debido principalmente a la falta de cumplimiento de las promesas del actual presidente Fox y a sus garrafales errores, pero además a la burla que han hecho todos los partidos políticos de la voluntad popular. Esta se manifiesta en los circos que han mostrado en sus disputas internas, la selección de sus candidatos y los grandes robos a la nación demostrados en los fraudes de Pemexgate, el de amigos de Fox, la corrupción del PRD, de los verdes y de la Sociedad Nacionalista entre los más sonados. Pero no satisfechos con ello se aprestan en la actual legislatura para impulsar las “grandes reformas” que no son otra cosa que consumar la entrega de la electricidad y el petróleo al capital privado extranjero en sociedad con sus gerentes nacionales. Sin embargo anticipamos una resistencia sin par a esos deseos de parte del pueblo y sus organizaciones. Así como el Plan Puebla Panamá está prácticamente liquidado, también éstas iniciativas no pasarán. Por último no quisiéramos dejar pasar el aniversario de nuestro “El Paliacate” que, aprestandose a dar un salto de cantidad y calidad al interior del movimiento popular, con todas sus vicisitudes cumple tres años de publicacion. Reconocemos ampliamente el esfuerzo de todos los compañeros involucrados en cumplir los objetivos de la presente publicación. ========================================================= CÓMO LA VES DESDE 'AI México: La democracia, los partidos y la izquierda Victor Flores Olea Y se expresa desde un radical escepticismo hasta la seguridad de que se trata de un accidente de coyuntura que podrá superarse, o la afirmación de que el panorama político mexicano quedaría trunco sin una izquierda como actor de primera línea. Histórica y socialmente no correspondería al país un bipartidismo (PRI-PAN) sino que objetivamente existe la necesidad de una izquierda capaz de expresar un proyecto de país diferente al que encarnan los otros partidos. Debe decirse que más allá de las calamidades que han golpeado al PRD existe una severa crisis de los partidos políticos en general, no sólo en México. Las evidencias son abrumadoras. Y su causa es la distorsión generalizada que ha sufrido la democracia representativa cuando la función de representantes y legisladores se somete dócilmente a los intereses económicos. Es la misma razón que ha originado la crisis del Estado y de las instituciones políticas: la tremenda influencia que en los tiempos de la globalización neoliberal tienen las corporaciones nacionales e internacionales sobre las decisiones políticas. Se ha dicho con razón: el Estado moderno se haya cercado abrumadoramente por los intereses económicos y financieros, y de hecho se ha debilitado enormemente lo mismo que las instituciones tradicionales de la democracia representativa. En el caso mexicano pasamos por una situación paradójica y lamentable: llegamos a la «alternancia política» de partidos en el momento mismo de la crisis de los partidos políticos. Y de esta realidad no escapan ni el PAN ni el PRI, y por supuesto el PRD, más allá de los hechos filmados de corrupción de algunos de sus militantes. ¿O alguien puede sostener que el PRI es un auténtico partido político cuando se ha conformado en estos años con operar electoralmente en el más grande pragmatismo, en la incapacidad de discutir con un mínimo de nivel los principales problemas nacionales e internacionales? Es verdad, conocemos la opinión de algunos de sus militantes pero la ciudadanía desconoce las tesis fundamentales del partido como tal. Otro tanto o mucho más puede decirse del PAN: un partido que logró la alternancia más en función de su líder triunfante que por la tarea propiamente partidista. La crisis de los partidos políticos y el «abandono» de los existentes en México, nos conducen a una situación en que cuenta electoralmente mucho más el nombre de las personas que el programa de los partidos. ¿Quiénes son los candidatos posibles? ¿Qué oportunidad tienen de «llegar»? Tal es la discusión primordial y no la programática. Es comprensible -en todas partes y en todas las elecciones cuenta el factor personal-, pero no hasta el punto que se ha extremado en México. Y prueba de lo dicho es que los ataques últimos al PRD, más allá de la exhibición de los codiciosos que lindan con el derecho penal, fueron manifiestamente dirigidos contra Andrés Manuel López Obrador, el mejor «posicionado» electoralmente desde la izquierda para competir en el 2006. En el caso del PRD la situación ha sido grave porque el ataque no solamente ha sido dirigido contra una persona sino contra el partido que se ostenta como de la izquierda mexicana, al exhibirse la inconsistencia y deshonestidad de un número importante de sus dirigentes. Todo el cuerpo del partido ha sido maltratado y no únicamente sus cabezas. Pero es significativo que una porción apreciable de la izquierda del país en estos años no se haya afiliado al PRD. De tiempo han sido evidentes muchas de sus rigideces y manejos internos sospechosos, que resultaron tremendamente inhibitorios. El escalamiento burocrático y la codicia por los puestos ha dominado en el partido, con el abandono de «principios» y posiciones políticas: tales han sido a la postre los destructores del partido, los verdaderos causantes del escándalo. La exhibición lamentable de hace unos días confirma esa impresión generalizada. La crisis de los partidos políticos, particularmente de la izquierda, tiene su propia historia en todas partes y ha conducido a una reflexión inevitable: hoy la izquierda no está circunscrita a los partidos políticos y es una corriente mucho más extensa: los movimientos sociales expresarían, de una manera más actual y madura, las verdaderas posiciones de una izquierda amplia sobre multitud de cuestiones de la vida moderna. Esos movimientos sociales desecharían las rigideces de la representación formal y, por definición, no tendrían la propensión al escalamiento burocrático y serían menos vulnerables a la corrupción. La democracia que postulan se expresaría sin contaminaciones partidistas ni ambiciones de riqueza y encarnaría más directamente las demandas ciudadanas. Sí, pero el gran problema no resuelto es que la «toma formal de las decisiones», con implicaciones legislativas y ejecutivas, no pertenece a los movimientos sociales sino a los órganos formales del Estado. Tales son el atractivo de los movimientos sociales y también sus límites y carencias. Los movimientos sociales actúan como fuertes corrientes de presión política sin las cuales hoy el Estado no puede tomar decisiones mínimamente legítimas y viables. Su presencia en todos los niveles es innegable y difícilmente se puede mantener la legitimidad gubernamental sin atender de cerca muchas de las exigencias de los movimientos sociales, so pena de provocar conflictos de incalculable alcance. Pero, como decíamos, no es suficiente y es necesaria la «formalización» también de las exigencias sociales. Es verdad: sería inconcebible México sin una izquierda que represente las corrientes, las exigencias sociales y nacionales del país. Tal izquierda cuenta con una muy amplia base social que no se circunscribe a los militantes del PRD ni se borra por las pillerías de unos cuantos. Debiera contar también con un partido político plenamente renovado que entendiera cabalmente la esencial función histórica de una organización de la izquierda mexicana. Que no es - como se demostró en el escándalo-, una mera cuna de candidatos a la riqueza o a la burocracia política y gubernamental. Su función hoy es la de expresar las necesidades urgentes de la sociedad mexicana, y también la de renovar o innovar intelectual y culturalmente las perspectivas de la izquierda en nuestro país. Es una tarea educativa y pedagógica nacional, y una muestra irrefutable de que aún en los tiempos del liberalismo es posible vivir, en efecto, con la inteligencia y la honestidad que corresponde a una formación de la izquierda mexicana... ========================================================= DETRÁS DEL PALIACATE Entrevista al Comandante Insurgente Santiago En este país y en esos tiempos ¿por qué uno se ve obligado a tomar la vía de la lucha armada? Después de que concluye la revolución mexicana de 1910-1917, donde surgen una serie de reivindicaciones campesinas y con una industrialización todavía incipiente, se vienen a generar toda una serie de demandas incumplidas, que hasta la fecha incluso, esa reforma agraria todavía no concluye, todavía las causas que originaron la revolución mexicana subsisten, no al mismo grado que existió en esos años y la historia de levantamientos armados después de la revolución mexicana es amplia en México, y va desde lo más puro que vendría siendo el lanzamiento de Rubén Jaramillo, después la lucha armada en Chihuahua con el asalto al cuartel Madera y después movimientos campesinos revolucionarios con Lucio Cabañas, con el Partido de los Pobres, la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria con Genaro Vázquez y en fin hasta llegar al levantamiento zapatista y a la emergencia del EPR que viene a ser la conclusión de todo un periodo de preparación de lucha armada en México, desde hace mucho tiempo. Las condiciones políticas que existen en México de represión, de falta de libertades políticas, de un acotamiento del ejercicio de las libertades civiles, es un motivo más que suficiente para tomar las armas y tratar de ejercer la libertad plena del individuo, por otro lado la opresión económica, la miseria que el pueblo padece. Más de la mitad del pueblo de México, se encuentra en condiciones de miseria o extrema miseria o extrema pobreza. Son razones también más que suficientes para que la gente, el pueblo, los intelectuales que de alguna manera han comprendido su papel dentro de la lucha, se junten, se vinculen y emprendan proyectos revolucionarios. Durante mucho tiempo las organizaciones de los 60-70´s y parte de los 80’s sufrieron lo que en México se denomina la guerra sucia, donde hubo bastantes desaparecidos, quizá menos que en otros países, pero que sin embargo no es la cantidad de desaparecidos que mide la injusticia, la represión, sino es por el acto mismo, aún cuando sea un solo individuo. Durante esta guerra sucia, muchos militantes comunistas, militantes de izquierda fueron desaparecidos, fueron torturados, tortura que hasta la fecha se sigue ejerciendo, aún a pesar de los discursos de los gobiernos, aún a pesar de las reformas políticas que ha habido, aún a pesar de la emergencia de un partido de izquierda, donde se concentran y se abigarran toda una serie de posiciones de izquierda, desde un poquito más ortodoxo hasta un nacionalismo más rancio, proveniente del PRI. Durante estos años de guerra sucia muchos militantes fueron capturados, fueron asesinados, algunos después de que fueran capturados por el Estado, actualmente incluso trabajan para el Estado, otros se insertaron en proyectos políticos diversos, que vienen a ser a la postre parte del mismo Estado. Durante los años 80’s digamos se empieza esa participación de los grupos guerrilleros mexicanos que sobre todo en la fase urbana se distinguen de aquellos que habían participado en el medio rural donde destaca principalmente el Partido de los Pobres. La experiencia de todos esos grupos es diferente. Quienes se habían enfrentado de manera más directa, más vinculada con las masas, con los pueblos, con las comunidades y organizados de una manera mucho más estructurada política y militarmente, fue el partido de los pobres y también el Partido Revolucionario Obrero Campesino Unión del Pueblo, del cual años después vienen a conocerse y a formar un solo proyecto que se llamó PROCUP-PDLP. Entonces en esta vertiente es donde nosotros estamos, algunos de los que todavía estamos aquí. Venimos desde entonces, desde esas fechas y venimos recogiendo y reivindicando no sólo a los muertos de Tlatelolco, a los muertos del Casco de Santo Tomás, sino a todos los desaparecidos en diferentes partes del país. También existen otros compañeros todavía con más años de participación que estuvieron a lado de Lucio Cabañas, estuvieron al lado de Genaro Vázquez y estuvieron al lado de diferentes movimientos guerrilleros que estuvieron aquí en México y que actualmente están desaparecidos. Cuando nosotros recogemos toda esa experiencia también sintetizamos de alguna manera las causas que dieron origen a las diversas organizaciones que actualmente nos concentramos. Las condiciones de alternancia de poder que se dieron aquí en México apenas en el año 2000, no vinieron a resolver de ninguna manera las condiciones económico-políticas del pueblo mexicano, apenas se dio un cambio de rostro, no hubo una transición y como nosotros preveíamos, lo que se cocinaba era o una transición pactada, incluso con la izquierda institucional en México o bien una alternancia en el poder entre el PRI y el PAN, que es la misma derecha. Cuando nosotros estábamos teniendo una planeación para eventuales insurrecciones en algunos lugares del país o al menos levantamientos que pudieron hacer fracasar ese proyecto de alternancia solamente, es cuando nosotros sufrimos el golpe que nos vino a llevar a la captura de los compañeros Aurora y Antonio y eso nos hace que demos marcha atrás en algunos de los planes que teníamos. Tuvimos que hacer un repliegue estratégico y tuvimos que entrar en condiciones de operatividad difíciles, donde la organización duró meses en recuperarse en cuanto a la vinculación del trabajo que se tenía. Entonces, las razones por las que se levantaron en armas los compañeros de los 60-70 y 80´s, ahí están, no se han resuelto. Actualmente algunos intelectuales, algunos partidos como el PRD y otros desde luego entran al juego de la política para hablar de que hay posibilidades de cambio y de que hay posibilidades de una lucha política solamente para poder cambiar las condiciones en el país, pues nosotros no lo vemos así. No creemos en ese tipo de discursos, no vemos que sea claro el proyecto y desde luego su práctica no demuestra de ninguna manera que estén preocupados por el bienestar del pueblo. Más bien están preocupados por sus corrientes, por sus grupos, por sus posiciones personales de los jefes de corrientes, incluso caudillos dentro de esos partidos. Actualmente nosotros no vemos la situación con la izquierda institucional en México sea igual a la que hubo en aquellos años 60-70-80´s donde incluso había una guerra entre reformistas y revolucionarios. No lo vemos así actualmente, nosotros vemos que dentro de los partidos políticos que hay, aún con toda la crítica que tenemos hacia ellos, aún con toda la desconfianza que les tenemos, sobre todo a sus dirigencias, que en los niveles marginales de esos partidos, hay algunos espacios que se pueden crear e incluso se puede participar. Pero desde luego no se participa con las siglas nuestras, se participa con otras siglas, se participa incluso con sus mismas siglas de ese partido, pero donde la gente, las comunidades, los dirigentes tienen claro que su principal compromiso es su militancia con un proyecto revolucionario como el que estamos desarrollando. En uno de los documentos del ERPI, cuando se presentan como organización dice: «somos un ejército donde cada quien puede usar el arma que elija, el fusil, la pluma, la palabra, la organización, el arte, el intelecto, las manos, donde la lucha política y armada, legal y clandestina se conjuguen». ¿ No se ven como un ejército, ya que ser ejército implicaría usar las armas? Esto tiene que ver con la concepción que se tiene tradicionalmente de la lucha de este tipo de organizaciones armadas. Nosotros nos valoramos así mismos como una organización marxista-leninista, que nos basamos en la ideología marxista-leninista, en la teoría marxista-leninista, pero solo nos basamos, no lo agarramos de una manera dogmática. Lo fuimos, consideramos que fuimos dogmáticos, sin embargo en ese ejercicio autocrítico, sobre todo cuando se da la separación del proyecto original que fue el EPR, nos dimos a la tarea de ponernos a estudiar otra vez, de ponernos nuevamente a hacer análisis de la situación nacional y nos despeja nuestra cabeza el hecho de ver que algunos autores, algunos intelectuales, algunos filósofos, sociólogos, etcétera, estuvieron haciendo teoría durante todos estos años, en los que nosotros solamente nos manteníamos con los viejos manuales marxistas- leninistas, o los temas originales de Marx-Engels. De pronto redescubrimos en Gramsci, Althusser, en el mismo Trotski, en Mao, etcétera, algunas cuestiones de todo lo que ellos desarrollaron teóricamente, que nos parecen útiles. Nos parece adecuado valorar y aplicarlas inclusive, entonces así llegamos hasta autores que actualmente están muy leídos: Noam Chomsky, Petras, Samir Amin, etcétera. Toda una serie de intelectuales, sociólogos y demás que vienen a aportar también de alguna manera al marxismo, quizá no al Marxismo tradicional. Hay todavía organizaciones que tienen una concepción de que el Marxismo-Leninismo se acabó con la muerte de Lenin y hasta ahí es lo válido y lo que venga después ya es revisionismo. Nosotros no estamos de acuerdo. Ahora incluso, la concepción de partido de cuadros ya no lo vemos así. Nosotros creemos que el auténtico partido debe ser un partido de masas y debe ser un partido donde el militante revolucionario, es tanto el que toma las armas, como el que escribe, que participa en la organización abierta, la organización de masas, en su comunidad, que participa con información. Hay muchos compañeros que ya por sus condiciones físicas o incluso por enfermedad no pueden andar en el monte, no pueden participar en acciones armadas, pero que sin embargo se identifican con el proyecto, se identifican con las acciones, se identifican con las reivindicaciones que se hacen en la lucha aún cuando éstas sean armadas y no armadas y que en este caso nosotros no vemos que el militante deba de ser de la manera tradicional, el militante armado, ni que el combatiente, deba de tener una vida casi de monje para recordar un poco algunas experiencias donde incluso se pedía que dejaran a la familia, que incluso si eran poseedores de un carro o tenían propiedades, tenían que dejarlas o venderlos y aportar esos recursos al Partido. En el tiempo de la articulación del Frente Democrático Nacional, futuro PRD, que en un principio se llamó FPN, con Cuauhtémoc Cárdenas a la cabeza, donde incluso nosotros sabemos que Cárdenas no era la alternativa, no la era, no la es, todavía para el pueblo mexicano y que nosotros nos expresábamos mal de Cárdenas, decíamos ese hombre es un burgués que nació en sábanas de seda, nació en casa presidencial y demás, ese hombre no va a estar preocupado realmente por cambiar la situación del pueblo mexicano, no es la alternativa Cárdenas. Sin embargo el pueblo tenía una visión diferente o al menos en esas comunidades, como después se demostró, tenía una visión diferente de nosotros. Nosotros adelantábamos juicios y se los queríamos imponer a la población, eso nos costo, no sólo varios días de hambre porque no nos llevaban más de comer, sino que incluso tuvimos que hacer caminatas muy largas por que teníamos enlatados y entendimos que algunos compañeros veían que la lucha política en ese momento podría abrir nuevas cauces en México, en ese momento, estamos hablando del 88 al 90 donde podían ellos participar, en otros casos se dio el hecho de que algunos compañeros decían, bueno pues nosotros queremos preguntarles si debemos o podemos participar en las elecciones y nosotros decíamos que no, es que eso es revisionismo, reformismo, eso es muchas cosas. Y compañeros que algunos estaban dispuestos, incluso habían estado con nosotros en columnas armadas, algunos no estaban en las columnas armadas, pero que si participaban políticamente, sobre todo en cabeceras municipales y tenían a su colonia organizada y tenían a una parte del pueblo que nos apoyaba, que nos daba de comer, y que sin embargo los intereses políticos o la visión de participación era diferente la que nosotros teníamos como organización, como partido pues y la que ellos tenían como pueblo, entonces ellos deciden por su cuenta sin avisarnos, casi de manera clandestina le jugaron al clandestino con los clandestinos y se pusieron a participar en las elecciones y eso hizo que nosotros dijéramos, ya perdimos a los compañeros, ya cayeron en las grietas del reformismo y sin embargo resulta que ganan. Ganan algunos espacios de poder o de gobierno en las administraciones municipales y entonces dicen, ustedes no querían que participáramos pero ya participamos y ganamos y ahora qué hacemos; pues ni modo, pues ya venga pues para acá estos espacios y organicémonos. Y al rato resulta que el comandante de la Policía era compañero y que nos llevaban las armas y que nos llevaban la comida hasta el lugar donde estaban las columnas. Eran compañeros que si no hubieran participado en esas actividades político-electorales no hubiéramos podido colocar de esa manera y no nos hubiera facilitado las cosas. Eso nos empieza a abrir los ojos, donde decíamos, bueno el pueblo nos está dando pautas de cómo participar en algunas actividades sin que perdamos la identidad como proyecto revolucionario y así ellos lo sentían y lo siguen sintiendo de que es posible participar de diferentes maneras, que no necesariamente aquel que reconoce el proyecto revolucionario tiene que estar cargando un fusil o meterse a la clandestinidad o hacer vida de monjes, como se hacía antes, sino que mientras no se pierda la identidad con el proyecto revolucionario y donde estén plantadas las banderas revolucionarias en las comunidades, donde esas comunidades identifique al ejército revolucionario como su ejército, que lo identifique como su organizador, que lo identifiquen como su protector, entonces sólo así, la gente, el pueblo puede ir viendo que el proyecto va adelante y lo hace suyo, no se trata de que las organizaciones vayan y se superpongan a las comunidades, sino que aquel que quiera participar, aunque sea una horas en la columna o que va y se adiestra con un fusil, aunque sea 2dos horas a la semana, es suficiente para nosotros. Para empezar es suficiente para ellos y si para ellos es suficiente, que para nosotros debe serlo. No nos conformamos, vamos haciendo lo posible por que esos compañeros vayan aumentando su participación de una manera más consciente, más entregada, más comprometida, pero igual con aquellos compañeros, algunos intelectuales, estudiantes, amas de casa, obreros que tienen su familia a la cual mantener, y que no están dispuestos a venirse a la sierra y que no es el momento de armas de cientos o miles de gentes y que vamos a hacer con todos allá arriba, cuando realmente ahora el movimiento político-militar debe irse desarrollando simultáneamente y que el proyecto de preparar un movimiento armado, una guerra popular prolongada. Como en este caso hablamos de la guerra popular prolongada, pero también hablamos de las posibilidades del movimiento insurreccional, debemos irlo preparando. Esos compañeros en las ciudades y en el campo, que no necesariamente tienen que agarrar el fusil o no necesariamente tienen que agarrar o participar en acciones armadas de riesgo para demostrar su valor, no lo tienen que hacer, si ellos tienen la disposición de participar en donde quieran lo pueden hacer y no por ello va a ser más o menos revolucionarios que aquel que está arriesgando su vida. Quizá solamente están contribuyendo al proyecto revolucionario, entonces aquel intelectual que se compromete pero realmente, aquel obrero que participa con nosotros teniendo una militancia política abierta, que va a las marchas, que organiza la huelga en su trabajo, aquel estudiante que defiende su centro educativo, aquel campesino que hace las tomas de tierras y lucha contra los caciques, aún cuando, aún cuando no tomen un fusil, también están haciendo acciones consecuentes político-revolucionarias. Entonces no vemos nosotros una distinción fuerte o donde solamente el aparato clandestino, los armados, sean la luz y sean los más buenos en esta lucha, es para todos nosotros una contribución. ¿ Qué es la guerrilla y cómo es un guerrillero? La guerrilla es la acción que pueda organizar un ejército, en este caso en la etapa autodefensiva, la guerra de guerrilla es la etapa que estamos desarrollando en este momento, estamos en una etapa de autodefensa, donde no podemos presentar un ejército regular a otro o ponerlo a otro ejército que tiene no sólo una mayor capacidad de fuego, sino además tiene el desarrollo técnico que nosotros no podemos tener y que en cuanto a superioridad de fuerzas numéricas es mayor. En este caso la guerrilla es el movimiento armado, pero no significa que sea la única expresión de autodefensa que existe, las expresiones de autodefensa que nosotros reconocemos son la autodefensa armada, la autodefensa política, la autodefensa en lo económico y lo político. Es lo que nosotros venimos a definir como autodefensa integral, donde la autodefensa militar, es decir la guerrilla propiamente dicha, se encuentra solamente como una parte de toda esta autodefensa táctica. Algunos le llaman estratégica autodefensiva, y esta forma de ejercer acciones de autodefensa no es una guerrilla que ejerza acciones de represalia o de castigo a los caciques, a la policía o al mismo ejército mexicano, por órdenes de un compañero que se exaltó o por que recibió alguna ofensa de ese ejército, sino por que las comunidades o las organizaciones abiertas, sobre todo las organizaciones de masas así lo decidan. Es decir de las acciones que nuestro ejército hace, no es en base solamente a órdenes del mando superior o de la Dirección Nacional o Local, sino en base de la comprensión de parte de las comunidades o de las organizaciones de que eso es necesario y donde incluso algunas de esas acciones antes de hacerlas, se preparan en lo político y en lo militar. Se prepara a las comunidades para resistir a las acciones de represión y de búsqueda, entonces cuando se ejerza una acción de ese tipo es porque al menos en ese lugar o en ese contexto, las organizaciones y las comunidades están de acuerdo y van a resistir. Por que si nosotros vamos y hacemos una acción armada que va a traer consecuencias de represión, de cateos, de violaciones, de capturas totalmente injustificadas, ese pueblo o esas comunidades son víctima fácil de la propaganda oficial, que dice que los culpables de la represión es la guerrilla, por que si la guerrilla no hubiera hecho esa acción, el ejército jamás los hubiera molestado. Entonces no es la guerrilla, el movimiento armado, solamente sino es el movimiento polítco-social. La autodefensa en lo económico, tiene que ver con la construcción de comunidades insurgentes, la construcción de órganos de poder en las comunidades, que pueden hacer proyectos económicos autogestionarios, que pueden hacer proyectos políticos organizativos en esas comunidades o en esas regiones incluso y que además pueden - cuando ya alcanzan un nivel de madurez necesario - dar las órdenes necesarias o incluso armar unidades donde pueden ellos hacer acciones de represión contra la delincuencia, contra la policía, contra el ejército o contra pistoleros locales. Entonces llega el momento de que esta guerrilla no es el pequeño grupo de combatientes experimentados que estuvieron en diferentes acciones, sino se prepara lo que llamamos la guerrilla dispersa. Son compañeros que van, participan, hacen alguna acción armada y vuelven nuevamente a trabajar, es decir se quitan el uniforme, guardan las armas y siguen trabajando. Se visten de guerrilleros, actúan como guerrilleros, solamente cuando van a hacer la acción. Una vez que hacen la acción, nuevamente vuelven a sus actividades cotidianas. Esa forma de ejercer la autodefensa armada es una manera un tanto más vinculada con el tejido de la comunidad. No es la guerrilla que llega, hace acciones y luego se va, sino que ahí están todo el tiempo. Entonces ese ejército no es una manera tradicional como lo hemos conocido o como quizá lo imaginamos nosotros durante mucho tiempo, sino hay que irle dando al pueblo la autonomía necesaria. El compañero que llamamos guerrillero de tiempo completo, son los compañeros profesionales de la recolección que se encuentran todo el tiempo metidos en este tipo de actividades armadas y que de alguna manera sostienen a la organización con algunas acciones de carácter económico, acciones de carácter militar y que están de manera completa ellos y sus familias. Están vinculados directamente con la organización, es la fuerza central de la organización. Pero el guerrillero no es solamente aquel que participa de tiempo completo, sino también aquel que actúa de manera dispersa, como esos compañeros que acabo de mencionar, que solamente están dispuestos a ejercer acciones militares o estar accionando como guerrilla en su región, que no están dispuestos por ejemplo a irse a otra ciudad o irse a otro estado. En este caso no tenemos por qué forzarlos, porque si los lleváramos a otros lugares, a los cuantos días ya se quieren ir, por que no están ellos ni dispuestos, ni adaptados a estar lejos de sus comunidades. Entonces el guerrillero va definiendo cuál es el compromiso que tiene con la organización, no la organización le impone la forma en la que debe manifestar su compromiso. El mismo debe de medirse y si de pronto quiere experimentar integrarse de tiempo completo o de pronto dice ya no quiero estar de tiempo completo, lo regresamos sin que necesariamente lo vayamos a estigmatizar y decir que ese no es revolucionario. Sencillamente algunos compañeros tienen sus ciclos y eso es muy humano, y aquellos que tenemos más tiempo aquí y que a lo mejor ya quemamos las naves, ya no podemos regresar pues aquí estaremos toda la vida. A algunos compañeros así les ha sucedido, resulta que participan en alguna acción y se quema su identidad y pues ya no pueden regresar sencillamente y entonces ellos no lo ven como una condena, sino lo ven como una consecuencia de su participación revolucionaria. Una parte de los movimientos armados de los sesentas o setentas pensaba que «el pequeño motor arrancaría al motor grande» y a su vez otros, hablaban de la propaganda armada ¿en dónde se posicionan ustedes? Las experiencias de propaganda armada son por un lado acciones que nosotros hemos valorado muy fuertemente. Las acciones de propaganda armada que todavía como proyecto EPR tuvimos en Guerrero, fueron más de 100. Algunas fueron publicitadas por los medios, otras no, sin embargo más que la publicidad nosotros valoramos que el crecimiento que tuvimos con las acciones de propaganda armada en ese tiempo, fue bastante enorme y creemos que las acciones de propaganda armada deben de continuar, y continúan las acciones de propaganda armada, pero no se publicitan. En estas acciones un comando o una columna llegan armados, encapuchados, uniformados a una comunidad y entran en contacto con la misma, exponen sus ideas, exponen las razones de la lucha. De alguna manera algunas de esas comunidades se van integrando o por lo menos van permitiendo en un principio cómplices de los compañeros por el hecho de permitir que se muevan en las zonas y les dan de comer, les dan información, les proporcionan guías. Pero cuando en esa relación se va dando un conocimiento de la comunidad con los compañeros, cuando esa columna va entrando a formar parte de esa comunidad, en ese momento podemos decir que las acciones de propaganda armada tuvieron sus verdaderos frutos. Por que el hecho de entrar a una comunidad o hacer una acción espectacular que genere los aplausos del pueblo, así como se genera ese apoyo fortuito o ese apoyo espontáneo, también así se puede perder. Es mucho más sólido cuando se hace un trabajo político, que inicia con acciones de propaganda armada de este tipo. Ahora bien, el motor pequeño que enciende al grande nosotros creemos que sigue siendo válido pero no en un sentido en que el núcleo armado, el núcleo de revolucionarios, que inicia un proyecto debe seguir funcionando y debe seguir cohesionándose cada vez más. No tienen por que ser los únicos dirigentes de ese proceso porque como lo que ha sucedido en muchos lugares, de pronto llegan a tener ellos una posición de poder, al rato pueden ejercer un poder omnímodo y poco a poco así se van haciendo las dictaduras de partidos. Esto fue lo que nos sucedió dentro del EPR, donde los compañeros que fueron fundadores, que fueron compañeros que participaron bastante bien en algún tiempo, no quisieron ejercer una acción de autocrítica, no quisieron reconocer que habían tenido fallos. Y esto porque, en el partido siempre se nos había dicho que nosotros éramos lo más bueno de los revolucionarios en México, y no fue así. Realmente cuando surge el EZLN dijimos, ¡y estos! No que éramos los más desarrollados, no que eramos la vanguardia de la revolución en México y aquí está el EZLN, dándonos una muestra de que se habían preparado bastante bien durante muchos años. En este caso su aparición fue magistral, así lo definimos, las tomas que ellos hacen, las formas que emergen y que manejan los medios, el esfuerzo de construcción del EZLN, es algo que debemos valorar y que hemos valorado. Las experiencias del propio Marcos y de otros compañeros del EZLN nos han dado unas ideas bastante buenas, ricas y hemos aprendido de ellos. No compartimos todo lo que ellos han hecho, incluso cómo lo están haciendo actualmente, pero algunas de las cosas que ellos hicieron y cómo surgieron, fue algo bastante positivo. ‘ Nosotros no creemos que el núcleo principal de una organización revolucionaria deba perpetuarse en el poder. Creemos que el principio de Dirección en cada organización debe ser democrático. El centralismo democrático no debe ser más centralista que democrático, debe ser más democrático que centralista, debe tener su justo medio. Debe encontrarse un punto donde la organización clandestina, la organización armada, deba centralizar decisiones, deba centralizar cosas por razones de seguridad y de operatividad, pero donde no sean solamente esos los iluminados. Sino que deben ampliar la toma de decisiones, para que se haga no sólo con el resto de la militancia armada, con los más clandestinos, digamos, sino incluso con los dirigentes de la organizaciones sociales. La toma de decisiones del rumbo que deba tomar la organización deba ser consultado y consensuado dentro de congresos, reuniones periódicas, con estos compañeros, es decir si nosotros tomamos una decisión que cambie el rumbo de la organización no lo vamos a hacer unos cuantitos, sino que vamos a tener que convocar a una reunión o a un congreso donde ahí se tomen las decisiones que se tengan que tomar. Pero no es una pequeña dirección quien deba tomar estas decisiones. Entonces ese pequeño motor sí, tiene la responsabilidad de iniciar, iniciar que el motor más grande funcione o se eche a andar, pero no se debe quedar para siempre como el alma de estos movimientos. ¿Qué concepción tienen de la sociedad que quieren construir? Nosotros anhelamos una sociedad socialista, la queremos, sin embargo en este momento no es un objetivo que consideremos de corto plazo. Creemos que en el México de estos años, quizá tengamos que llegar a una sociedad democrático- revolucionaria que no necesariamente se defina como sociedad socialista y que quizá tengamos que pasar por un periodo de transición antes de llegar a una etapa socialista. Incluso como organización en este momento nosotros no vemos que nuestros objetivos sean específicamente de carácter socialista. Pero no por ello nos renegamos o decimos que no queremos el socialismo, sí lo queremos. Es más, queremos el comunismo científico, pero sabemos que no estamos en esas posibilidades en estos momentos, a menos que algo sucediera a nivel mundial y que se presentaran las circunstancias para que varios países se liberaran. En este momento nuestros objetivos son más dirigidos hacia una sociedad democrático- revolucionaria, donde la izquierda tenga el poder pero también pueda irse ganando a las grandes masas, pueda ir armando todo un esquema político-militar inclusive, p.ej. continuar construyendo de manera clandestina organizaciones armadas, independientemente del ejército que ya existe institucionalmente. Nosotros creemos que aún cuando aquí llegara a darse un proceso de transición, la organización clandestina, la organización armada no debe salir a la luz. Quizás la parte política de la organización pueda y deba participar en esa sociedad y fortalecer ese rumbo. Pero toda la parte armada, la no conocida, la que está dirigida por la clandestinidad, debe continuar indeble, no debe tocarse, incluso deba seguirse desarrollando. Creemos que puedan darse coyunturas político sociales en México que pueden tender hacia una transición democrático-revolucionaria en el país, pero de ninguna manera se puede decir que vamos a salir todos y que vayamos a dejar las armas, no será así. Sí, vemos posibilidades que hayan cambios en México, que se inicien algunas cosas en México, pero de ninguna manera vamos a dejar las armas. ========================================================= NUESTRO PENSAR Expresiones del poder popular En nuestro país estas formas de organización de la resistencia se ve ejemplificado desde cuando algunas naciones indígenas resistían al imperio azteca por ejemplo y posteriormente toda la población indígena resiste en el período de la colonia y no sólo rebelándose militarmente negándose a ser sometidos por los españoles sino también en el terreno de la cultura, la religiosidad, y formas de organización social en sus comunidades donde los indígenas funcionan de acuerdo a formas de gobierno de acuerdo a sus tradiciones duplicando o supliendo de alguna manera a las formas de gobierno que les eran impuestas y desde luego ajenas a su historia. Durante la colonia la discriminación a indígenas, mestizos y criollos vino a dar como resultado un proceso de identidad entre estos sectores que al fin y al cabo eran mayoría en la población y que además el hecho de padecer todos la explotación de los patronos españoles o bien como en el caso de los criollos no poder acceder a posiciones de poder real sino siempre secundarios tanto en la vida política, social, cultural, militar, etc Las formas conspirativas que fueron adquiriendo aquellos que fueron preparando la rebelión y la insurrección popular fueron dándose en varias vertientes no sólo el grupo del bajío sino algunos otros en el resto del país una de ellas muy importante y de gran influencia como “Los Guadalupes”,.etc. Durante los once años que dura la guerra de Independencia el pueblo tuvo que implementar formas de resistencia ante los enemigos y poco a poco dar vida a nuevas formas de organización política, social y militar Posteriormente el pueblo da un no rotundo a la forma de gobierno monárquico que trató de imponer Agustín de Iturbide, la élite criolla conservadora y no pocos mestizos influenciados por el eurocentrismo de aquella época circunstancias históricas ante las cuales el pueblo y sus dirigentes comunales y regionales adoptaron formas diferentes y casi siempre tuvo que ver con formas compatibles con lo político y lo militar pues realmente el pueblo fogueado con tantos años de guerra no se encontraba aún desmovilizado y el control de la posesión de armas era casi inexistente. No en vano muchos historiadores dicen que el pueblo mexicano y el ruso son los que más revoluciones han hecho y tienen tradición de guerra pues muchos años de su historia han tenido que luchar con las armas para defenderse de malos gobiernos o de invasores y obviamente la rebeldía y la capacidad para “alzarse” como dicen los gobiernos tienen que ver con esta historia y tradición de lucha, por eso no es de extrañar que en cualquier momento se presenten y se expresen formas insurreccionales en cualquier parte del país, todas a causa de las condiciones de opresión y explotación a que el pueblo es sometido. Sin duda, nuestro pasado de lucha alimenta esfuerzos actuales de terminar con el neoliberalismo por medio de la construcción incesante y firme del poder popular. Recientemente los compañeros del EZLN tuvieron la correcta iniciativa de poner en acción a sus bases en torno a pasen como población insurgente a tomar un papel más activo e inmediato en la toma de decisiones desde cada comunidad y dentro del marco de una región que abarca varios municipios y bastantes localidades a las cuales han dado en llamar Juntas de Buen Gobierno (JBG) o Caracoles Zapatistas según se les quiera llamar. Básicamente la idea de los compas zapatistas es que se consumen las formas del poder del pueblo que el pueblo mismo decida y le imprima en los hechos su estilo de gobernarse a sí mismos de acuerdo a sus usos y costumbres tradicionales pero también en consonancia con su origen de rebeldía y de resistencia con ímpetu transformador, revolucionario pues, con ésto ya no solo manda el pueblo en la teoría sino en la práctica. En los discursos inaugurales y presentación de las JBG destacan la voz de Marcos y del Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI) del EZLN donde señalan la necesidad de la autodefensa en caso de agresiones al accionar de las JBG lo cual ha sido y sigue siendo una muy sentida necesidad de la población agredida por los paramilitares y el acoso constante de parte de los cuerpos policíacos y militares y que decir de la política de doble filo de parte del simulador de Pablo Salazar Mendiguchia....... Suponemos que los compañeros que integran los Caracoles Zapatistas se enfrentarán a nuevos retos y problemas yque enmedio de un ambiente hostil de parte de los caciques, partidos políticos y gobiernos municipales, estatal y federal, y sin embargo deben dar buenas cuentas al movimiento popular nacional e internacionalmente ¡vaya encargo!, pero tambiem suponemos que no estarán solos ni allá ni por acá donde se les pueda ayudar. Practicar formas de poder popular no es cosa fácil y sobretodo cuando se hacen cosas por primera vez adoptando formas tan amplias y tan públicas, o sea que no están sujetas a una lógica de clandestinidad como las que nosotros hemos contribuido a construir y nos proponemos ampliar a una gran escala para consolidar el poder dual sobre bases de la participación democrática y popular creando el mayor número posible de lo que nosotros llamamos Comunidades Insurgentes y sus órganos más grandes y complejos que llamamos Comités Regionales Insurgentes de acuerdo a su capacidad de influencia y operatividad en alguna porción del territorio de un estado o del país. Ahora bien, creemos que para cumplir con una cuestión de carácter estratégico será necesario darle un carácter nacional a estas formas de organización de la lucha popular sin perder su doble cualidad es decir que se sustente en una estrategia político-militar (esto lo decimos en el caso de nuestro ERPI), no sabemos que dirán los compas zapatistas pero de antemano no los sentimos lejanos a la comprensión de este aspecto de la lucha. ========================================================= Los derechos de la mujer En nuestro país y como en otros países como mujeres tenemos el derecho de votar, pero aun no somos libres ni por los esposos. La desigualdad existe hasta en el propio hogar, falta mucho por hacer para que la mujer tenga más participación. Hay muchas mujeres que tienen preparación para participar de cualquier forma u otra, también las mujeres poseemos conocimientos igual que el hombre, a las mujeres se nos margina mucho con el hecho de ser madres. Como mujeres también vemos que hay la necesidad para nuestro país una lucha participativa de la mujer, como mujeres no seguiremos permitiendo más asesinatos como se han sucitado en C. Juárez Chihuahua y en otros países, estos feminicidios han sido tolerados por el propio estado. Como también es el caso de la abogada Digna Ochoa al estado nunca le interesó que se esclareciera este asesinato. Por todas ellas pedimos un minuto de silencio... Es muy lamentable ver, sentir lo que a las mujeres nos pasa, tememos como mujeres en cualquier momento que puede ser una violada, torturada y hasta la propia muerte, nos duele mucho, con el simple hecho de que ni el propio estado es capaz de investigar a los responsables. Tuvieron que venir organismos internacionales para decirles que iban a hacer. Como mujer la Sra. Irene Khan de Amnistía Internacional. A ella le preocupa lo que en el país nos pasa. También pedimos que se esclarezcan las desapariciones de las mujeres. ¿Cuántas son? ¡No sabemos! ¿Hasta cuándo seguiremos permitiendo estos atropellos y otros más, atropellos más es la marginación?. El lugar donde se margina más a las mujeres es en el campo, quienes además tienen que ser frenta a la pobreza económica. Sufren una marginación cultural y están obligadas a realizar una doble jornada en el trabajo, la del hogar y la de realizar para obtenere ingresos extreas para la familia. En el comercio la elaboración de atresanías o como jornalera agrícola acompañando a su compañero en su trabajo diario. Afirmamos que unos de los objetivos de la lucha de la mujer es la ampliación de los derechos políticios laborales y por obtener más espacio en la sociedad. Para las compañeras como mujeres exigimos hasta en los propios compañeros, no permitir que nos marginen porque ambos tenemos derecho de participar en todo lo que sea necesario esto so los recuerdo a varios compañeros porque todavía existe mucho machismo en ellos y no se vale que unos tengan que “frentar” esta situación, sean más realistas compañeros, esto es un compromiso que tenemos cómo compañeros para seguir trabajando unidos y para lograr nuestros objetivos. ========================================================= HACIENDO CAMINO Las Eseñanzas del Che Entrevista a Harry Villegas Tamayo, «Pombo» Néstor Kohan Harry Antonio Villegas Tamayo, conocido popularmente por su nombre de guerra «Pombo», ha sido uno de los pocos privilegiados que tuvo la suerte de acompañar a Ernesto Che Guevara en los diferentes escenarios de la gesta antimperialista y revolucionaria que continuó en nuestro tiempo la que San Martín, Bolívar y Martí encabezaron en el siglo XIX. Desde muy joven combatió junto a él y a Fidel Castro en la Sierra Maestra, participando luego de la toma del poder en la construcción económica de la transición socialista. Posteriormente fue elegido por Guevara para la misión internacionalista cubana de ayuda a las tropas lumumbistas del Congo, y luego para la del cono sur donde luchó, junto a los bolivianos, en el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en aras de la revolución continental. Tras el asesinato del Che, comanda el grupo que logra llegar a Chile superando los cercos de aniquilamiento tendidos por la CIA. De regreso en su país, marcha nuevamente al África donde participa de la lucha que Angola estaba desarrollando contra el régimen racista de Sudáfrica. Por estos numerosos combates ha recibido la máxima condecoración de «Héroe de la República de Cuba». Actualmente es miembro del Partido Comunista Cubano y general de brigada de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Ejército Occidental. Pombo: ...una de las experiencias que el Che adquirió en Cuba es que sin unidad revolucionaria no puede haber triunfo ni éxito revolucionario. O sea que es necesario agrupar todas las fuerzas, que el sectarismo no lleva a ningún lugar. Puede haber hecho todo el debate acerca de la forma y los métodos, explicar en que él tenía confianza, donde él fundamentaba su experiencia más reciente, pero no negaba el empleo de todas las formas de lucha. En todos sus llamamientos, en todos sus escritos acerca de la guerrilla como un método revolucionario, él analiza estas corrientes de un modo versátil. Analiza la guerrilla pero no se circuncribe únicamente a ella. En su libro Guerra de guerrillas también llama a la organización de los aparatos urbanos, de acción y sabotaje, de información, de propaganda, etc. O sea que él concibe una lucha integral, por todas las vías y todos los medios. E incluso la concibe desde el punto de vista de que si hubiera la posibilidad de crear un movimiento de apoyo -en el contexto de apoyo de las vías diplomáticas, de las relaciones exteriores- él también era partidario de eso. Y una prueba de esta concepción del Che es la presencia en Bolivia de Régis Debray. El papel que él pensaba que debería jugar Debray en el movimiento revolucionario del cono sur era justamente el de servir como un vínculo de las relaciones exteriores, el organizar un aparato urbano, y que él constituyera con los intelectuales progresistas de Europa un grupo de apoyo a todo este movimiento por la liberación del cono sur y por alcanzar un nivel de vida superior y más humano que requiere de esfuerzo. Creo que partió en gran medida del ejemplo de la revolución cubana, de como allí la unidad fue determinante, de como Fidel magistralmente, a pesar de que la lucha se desarrolló por diferentes vertientes y en diferentes lugares, al llegar al poder lo que hizo fue aglutinar y atraer a todas las fuerzas a un solo movimiento. Y de ahí que nosotros pasáramos por el Partido Unido de la Revolución, que no era un partido hegemónico sino que era la unión de todas las fuerzas unidas de manera amplia ya que todo aquel que había luchado por la revolución estaba integrado. Ese fue el primer paso, después la gente fue adquieriendo conciencia y se fue identificando desde el punto de vista ideológico de manera más definitoria. Y recién allí surge el Partido Comunista Cubano. De manera que en nuestro país no es el Partido Comunista el que hace la revolución. Es un movimiento progresista que lucha contra una tiranía, contra una opresión, y que después de que llega al poder llega a hacer realidad lo que nuestros próceres Martí, Céspedes, Maceo y Gómez habían soñado. Y en ese momento nos encontramos con que nuestro enemigo, los EEUU, nos quiere anexionar -lo que había sido históricamente una constante-. Y en esa lucha por impedir que nos anexionen nosotros tenemos que ir radicalizando gradualmente nuestras posiciones. De todas formas las teníamos que radicalizar porque es imposible hacer la patria que Martí soñó, en la cual el respeto por la dignidad plena del hombre sea lo que encabece la ley primera de la nación, en una sociedad de explotación. Es también imposible hacer una república de todos y para el bien de todos con explotación. N.K.: Usted plantea que el Che veía el apoyo a la revolución argentina en la experiencia de Masetti. ¿Hizo alguna evaluación una vez que el EGP de Masetti es derrotado? Pombo: Él evalúa los errores que se cometen con el grupo de Masetti. Por ejemplo cómo se circunscribieron mucho tiempo a una misma área, cómo hubo algunos elementos de falta de autoridad en la dirección. Autoridad que no se gana por imposición sino que se va ganando por el quehacer. Eso lo saca él de su propia experiencia. Cuando el Che fue a Cuba no era un experto en la guerra irregular. Cuando se produce el primer combate él tiene una indecisión acerca de si seguir participando como el médico de la guerrilla que era o convertirse en un combatiente. En Pasajes de la guerra revolucionaria, cuando él dice que en el primer combate -que fue una derrota para las fuerzas de Fidel- él se ve en una disyuntiva: o tomar la caja de balas o tomar el equipo de médico. A partir de allí el Che Guevara va transformándose desde el punto de vista de sus concepciones militares. Y esto lo llevó también a ser uno de los dirigentes más destacados que nosotros tuvimos en nuestra guerra revolucionaria. Cuando tú analizas todo esto te das cuenta que Che ve que Masetti tenía también un proceso de formación pero no deja de ver las deficiencias y errores que se cometieron. Porque hubo también mucha incomprensión, mucha falta de unidad y de criterio. Te estoy comentando esto no porque yo sea un especialista en el tema. Yo he leído después algunas de estas cosas porque uno de los compañeros que murió con Masetti era como un hermano mío. Se llamaba Hermes Peña y era el segundo de Masetti. También era parte de la escolta del Che. El era mi segundo en la escolta. Cuando se desarrolló lo de Masetti se seleccionó a alguna gente. Hermes Peña era de origen campesino, muy noble y muy bueno. Yo creo que a Masetti se le escapó un poco el control, algo que en este tipo de cosas es determinante. Justamente el movimiento de Salta no fracasa por la acción militar sino por los errores que permitieron que la gendarmería -que es la fuerza que actúa- los capturara y los aniquilara en un período de tiempo muy corto. Yo creo que en todo esto la enseñanza más importante para subrayar es que la concepción del Che es la unidad, que el Che subordina todos los elementos de la estrategia a algo muy importante que es la unidad. Porque cuando hay unidad, hay posibilidad de unidad de criterio y por lo tanto de unidad de acción. Si tú no logras esto, por más sólida que sea tu teoría y tu concepción, el movimiento revolucionario no va a triunfar... [...] ... el tema de la unidad de los pueblos es un factor fundamental. Sin la unidad, los norteamericanos pasean por el mundo y hacen lo que les dé la gana. La unidad de pensamiento que permitiera lo fundamental, la unidad de acción, era uno de los requisitos imprescindibles que el Che planteaba como condición para comenzar la guerra. Por eso todos los llamamientos políticos que hace cuando está al frente de la guerrilla en Bolivia son llamados a la unidad. Son llamados a que todo hombre honesto, independientemente de su filiación política, de su filiación ideológica, participe en la independencia de su patria. N.K.: Los cubanos se han destacado por su solidaridad internacionalista, no sólo en nuestro continente sino también con pueblos de otros continentes como el caso del Congo y Angola, por ejemplo. En la misma época que ustedes combatían en el Congo, Viet Nam desarrollaba la lucha por su independencia del imperialismo. ¿Hubo cubanos internacionalistas que hayan combatido en la guerra de Vietnam? Pombo: No a pelear, pero sí puede haber habido gente nuestra que haya ido a tomar experiencia. Porque en definitiva los vietnamitas son un pueblo que han tenido una extraordinaria experiencia de combatividad, desde el punto de vista que los vietnamitas derrotaron a los franceses, a Japón -lo pusieron en jaque-, a Estados Unidos. De modo que la experiencia y heroísmo de ellos viene de lejos. Ya nuestro José Martí hablaba de la heroicidad de los ananitas en la segunda mitad del siglo XIX. La tradición heroica de resistencia que tiene ese pueblo hace que nosotros los admiremos profundamente. En la reflexión teórica también aportaron los escritos de Giap, que hemos estudiado mucho. Aunque nosotros hemos estudiado a los vietnamitas hemos elaborado nuestra propia teoría de la guerra irregular. Y hoy la tenemos en la concepción de la guerra de todo el pueblo, que es una concepción teórica nuestra. La participación de todo el pueblo, en las diferentes formas, incluyendo la diplomática. Todos los factores de la sociedad participan y tienen la posibilidad de actuar. En eso se basa la actual doctrina militar cubana. Y el Che fue también coartífice de esta doctrina militar. Su manual Guerra de guerrillas, fue considerado por los norteamericanos como lo más acabado que se había elaborado en cuanto a guerra irregular. Lo tomaron como texto de estudio -además de su profundidad, porque el Che es muy didáctico-, hasta que ellos lograron desarrollar un texto propio. Lo estudiaron como texto a raíz de la efervescencia e inconformidad de los pueblos (no te olvides que en esos mismos años de Vietnam había guerrillas en Venezuela, Colombia, Perú, Guatemala, Nicaragua, etc.,etc.). A comienzos de los años sesenta pretenden asumir el papel de los gendarmes del continente. La respuesta de ellos fue doble: económica -la Alianza para el progreso y toda la ayuda que fue una respuesta puntual a esa lucha creciente, pues nunca la habían hecho antes-, y la respuesta militar, los boinas verdes, que estudiaban con el texto del Che -obviamente mirándolo al revés, oponiéndose-. N.K.: ¿Cómo fue que salieron de África para pasar a Bolivia? Pombo: El grupo de cubanos que acompañaba al Che que decidió salir, unos ciento y pico, retornó vía Moscú a La Habana. Se le pidió ayuda a los soviéticos, nos dieron dos aviones y retornamos de Dar Es- Salaam (Tanzania, colindante con el Congo). Nosotros, el grupo al cual Guevara nos había pedido que continuáramos con él, salió en dos días. Uno, en el cual iba el Che, salió vía Madrid y otro que salió -el mío- con dos miembros del Comité Central (Osmany Cienfuegos y Tony Perez) vía París-Moscú y nos reunimos con el Che en Praga. Estuvimos unos meses con él en esa ciudad. El envió a Papi a Bolivia y Fidel lo convenció de que retornara a Cuba. En eso nos envió una semana a ver a nuestra familia. Él estuvo un mes y pico en Cuba, participó en los entrenamientos de los compañeros que después fueron para Bolivia (de allí es la foto que se le presenta a él pelado y con anteojos, que es como entró a Bolivia). Nosotros, después de ver a la familia retornamos y nos fuimos para Bolivia, con pasaporte falso. Yo entré por Brasil (San Pablo-Santa Cruz de la Sierra) y llegamos a La Paz por carretera. Allí hicimos todo este trabajo de coordinación con los bolivianos que relata mi diario. N.K.: ¿Existió antes de partir para Bolivia una reunión previa de dirigentes revolucionarios del cono sur para planificar las acciones y los objetivos? Pombo: A mí me parece que no. En ningún documento de Cuba aparece que hubo alguna vez una reunión previa de ese tipo con dirigentes del cono sur. Si hubiera habido una reunión previa de ese tipo, nosotros no nos hubiésemos visto en la necesidad -si tú lees el diario- de discutir los detalles con Mario Monge. Si en la lectura del diario que escribí en aquella época pudieras apreciar la coyuntura de cómo surgen las decisiones, te podrías dar cuenta de que realmente el Che no pretendía ir a Bolivia. El Che pretendía ir a Perú. Cuando nosotros salimos del África, la línea principal era ir a Perú. Y los bolivianos se comprometen con nosotros en darnos la ayuda para organizar la manera de ir a Perú o a Argentina. Entonces no existe esta reunión de todos los militantes, de todos los dirigentes del cono sur. Esto te lo afirmo a partir de lo que yo conozco y de lo que se acordó. Cuando tú lees lo que se escribió en aquel momento y las indicaciones que nos dieron a nosotros que fuimos los que participamos, tú te das cuenta que no hay ninguna reunión previa. Sino ¿por qué hizo falta que Monge fuera a discutir a Cuba? Monge va a Cuba antes de entrevistarse en Bolivia con el Che. Él va a Cuba porque nosotros insistimos en que vaya a allá a discutir. Todas estas cosas pertenecieron a la primera etapa organizativa. Las instrucciones que a mí me dieron cuando yo salí de Praga era que le explicara a Papi concretamente que ya no íbamos para Perú. Que había que explicarle a Sánchez -que era el representante del grupo peruano que teníamos en Bolivia- las razones. Y todo esto se fundamentó en que el movimiento peruano estaba penetrado, infiltrado, como se podía ver por los golpes que le habían dado. Esas eran las instrucciones que me dieron. Cuando empiezas a ver cómo discutimos con Monge, tú te puedes percatar de que no hay una reunión anterior. Porque Monge sí acepta ir a la lucha con nosotros, no con el Che. A nosotros no nos habían autorizado a decirle que iríamos con el Che. Nosotros le prestaríamos nuestra colaboración, como revolucionarios, al Partido Comunista boliviano (PCB). Eso es lo que empezamos a organizar con Monge. Este último se da cuenta de que había algunas pretensiones de una cosa más grande y entonces empieza a plantear criterios de que el que va a dirigir es él. Por eso a nosotros la traición de Mario Monge no nos sorprende en forma absoluta, porque él la fue anunciando. Por eso proponemos que Monge viaje a Cuba, antes de que viniera el Che para que discutieran todos estos problemas. Eso te muestra de que no hubo una reunión previa de coordinación. Porque si hubiese existido entonces implicaría acusar a todos aquellos dirigentes revolucionarios y de izquierda del continente de no haber cumplido alguna resolución o acuerdo que se haya tomado o de no haber sido consecuentes con la línea que se acordó, y eso no es así. Ni siquiera hubo una reunión previa con Monge. La reunión previa es ésta que te digo, cuando él viaja a Cuba y allí se le dice que se va a entrevistar con el Che. Hay una entrevista posterior de Monge, que se publicó mucho tiempo después en Italia, en la cual él aborda todos estos temas. En esa entrevista italiana él dice que cuando aquella vez fue a Cuba se le dijo que se iba a entrevistar con el Che. No se le dijo en que país sería pero él sabía que era Bolivia, por nuestra presencia allí y por otros elementos que él dedujo. Y fíjate que tampoco Monge menciona ninguna reunión de coordinación previa... N.K.: La negativa de Monge de llevar a la práctica esos planteos generales tuvo que ver con la posición de los soviéticos? Pombo: Existe un video italiano que todavía no se publicó pero que se está por publicar donde se trata de demostrar justamente eso. En ese video entrevistan al viceministro de relaciones exteriores para América Latina de los EEUU - no recuerdo el nombre ahora- y él trata de situar en tiempo y espacio la decisión de Monge en función de los acuerdos de los EEUU y la URSS, y llega a la conclusión de que Monge sí estaba bajo influencia de los soviéticos. Monge dice que él sí les dijo a los soviéticos, después que salió de Cuba, toda esta concepción de la posibilidad de la lucha y que los soviéticos no le dieron ninguna orientación, que él actuó por sus propias convicciones... N.K.: Pero ¿la posición de Monge era una posición aislada? Si a partir de lo que usted dijo uno piensa que el Che quería venir al cono sur para pasar luego a la Argentina, y que en Argentina la vieja dirección de Victorio Codovilla tampoco le tenía «demasiada simpatía» a la posición del Che... Pombo: No sólo Codovilla, los dirigentes de los partidos comunistas, ninguno. En mi diario tú puedes encontrar que Rodney Arismendi, en una reunión de los dirigentes de los partidos comunistas en Brasil, exigen a Monge que se haga pública la presencia de los cubanos en Bolivia. El Che sabía que los partidos comunistas no estaban en la línea de la lucha armada y que los partidos nunca aprobaron esa línea, ni siquiera el cubano, el Partido Socialista Popular (PSP). Por eso nosotros hicimos el partido -el Partido Comunista Cubano- después. Cuando el PSP vio que cambió la correlación antes de tomar el poder mandó a algunos dirigentes... N.K.: ¿Hubo apoyo argentino para el Ejército de Liberación Nacional de Bolivia? Pombo: No hubo una coordinación previa. Sí se intentó analizar alternativas viables. Dentro de la estrategia del Che de atraer a todas las fuerzas, él empieza a conversar con toda la gente que tiene la posibilidad de borrar algunas cuestiones tácticas e incorporarse a la lucha desde el punto de vista de un frente amplio, porque no quería que se circunscribiera y se limitara a la línea de lucha de nosotros sino que cada quien, con su propia línea pueda colaborar para obtener la victoria. La concepción del Che es amplia, no sectaria, es aquella con la cual el Che desarrolla todo su trabajo, como experiencia de lo que logramos nosotros en Cuba, que lo hicimos después de la revolución. El Movimiento 26 de julio había sido el de más prestigio, el de más autoridad, eso se sabe, pero se coordinó con todo el mundo que luchó por derrotar a la tiranía. Después, aprendiendo de toda esa experiencia de unidad sale el Frente Farabundo Martí, el Frente Sandinista, etc, en aras de algo que es lo más importante y determinante para alcanzar la victoria, que es la unidad... N.K.: Usted plantea que el objetivo final del Che era pasar a la Argentina. ¿ Tenía algún plan para la lucha en Argentina? Pombo: El tenía un plan global para el cono sur, y dentro del cono sur el país más importante era la Argentina. El Che pensaba que como los norteamericanos suponían que no podía haber una revolución, no se habían preparado en Bolivia. Y además, que con la participación del partido (PCB), que era una fuerza sólida, en unión con el resto de todos estos grupos que te mencioné, más la participación de Lechín que después se incorpora luego de discutir en Cuba, el Che pensaba que se podía alcanzar el poder en un período de tiempo muy corto, porque se iba a utilizar el beneficio de la sorpresa. Y la sorpresa es uno de los elementos determinantes en las acciones militares para la victoria. ¿Por qué la sorpresa? Porque íbamos a coger un ejército que no estaba preparado para esta lucha y a un gobierno que tampoco estaba preparado porque estaban confiados en que no habría allí una segunda revolución, después de la de 1952. Incluso con la estrategia económica que los norteamericanos utilizaron para frenar la efervescencia, que fue la «Alianza para el progreso», no le dieron mucho a Bolivia. Y con la estrategia militar de los boinas verdes, tampoco les dieron nada en preparación. El Che sabía que si tomábamos el poder, había que construir un movimiento de base muy fuerte para que al defender su revolución Bolivia se tornara en internacionalista. Con la preparación de todos los peruanos, los argentinos que participaran, iba a ser recíproca la ayuda. Y saldrían de allí columnas internacionales -junto con los cubanos que también participaríamos-. Entonces la lucha se trasladaría a los grandes escenarios. Ya en la primera etapa iban a participar los revolucionarios argentinos, que realmente lo hicieron. Hubo una división argentina que marchó hacia la frontera y se acercaron en busca de nosotros, también los revolucionarios brasileños asumieron la responsabilidad de financiamiento económico. El objetivo fundamental era combatir en Bolivia y lograr su independencia. Hacer con Bolivia lo que en Cuba se había hecho con la Sierra Maestra: una base de la cual irradiaran otras columnas a combatir en otros lugares. Y además defender esta revolución contra cualquier fuerza. Pensábamos que en la segunda etapa irían los norteamericanos, invadirían ellos mismos sin confiar en ningún ejército local. N.K.: Ya que menciona la estrategia político militar guevarista, fíjese usted que tras su muerte y en una época de reflujo revolucionario, el enemigo y muchos «amigos» han intentado neutralizar al Che presentándolo como un simpático héroe romántico, un Quijote, un Robin Hood o un monje laico, pero cuestionándole sus aportes a la teoría revolucionaria atribuyéndole y rechazando su supuesto «foquismo». ¿Son completamente asimilables la concepción política guevarista y la concepción foquista que Régis Debray tenía en los años sesenta, o existe una diferencia entre ambas? Pombo: Mira, Régis Debray ponía el foquismo como una cosa superlativa, en cambio el Che consideraba que no era superlativa ni la única vía, que eso era muy mecánico. El Che consideraba que era una vía posible, que fue la que dio resultados en Cuba. Aunque aquí tampoco era foquismo. Nosotros los cubanos empezamos allí, porque había que empezar en algún lugar y después nos expandimos durante la guerra revolucionaria antes de 1959. Esa era una de las concepciones fundamentales en que el Che ponía mucho énfasis. Y además existen otras razones para la diferencia entre ambos. Al Che no le había gustado ese trabajo de Debray titulado Revolución en la revolución. Le hizo críticas. N.K.: ¿Qué libros leía y estudiaba con ustedes el Che en Bolivia? Pombo: Hicimos una biblioteca bastante amplia. Teníamos muchos materiales de carácter económico, de carácter histórico. El tiempo que estuvimos en Bolivia haciendo vida clandestina nos permitió ir adquiriendo unos 500 ó 600 libros. Nos dedicábamos a leer y a hacer trabajo organizativo. Cuando el Che llega le informamos y nos dijo «Vamos a recogerlo todo». El iba haciendo análisis de carácter filosófico... Parece que él tenía la intención de escribir acerca de la nueva sociedad de manera un poco más sólida. Leía a los clásicos, a Marx, a Engels, también a Lenin e iba subrayando y tomando notas, y después lo pasaba a cuadernos y sobre estos cuadernos él iba elaborando sus ideas, sobre cada uno de los aspectos y estudios que él iba desarrollando. Sus anotaciones las tiene hoy en día el ejército boliviano. Nosotros hemos insistido mucho ante el gobierno boliviano para ver si se pueden recuperar todas estas libretas que son muy valiosas. Además de estas cosas, leía colectivamente con todos nosotros novelas costumbristas de forma tal que entendiéramos al hombre sudamericano. Date cuenta de que nosotros estábamos muy alejados y aunque tenemos las mismas raíces, la misma lengua, gran parte de las costumbres del indio nos son muy lejanas. En Cuba los españoles desaparecieron al hombre autóctono y después está la mezcla de nosotros, los negros, con los gallegos, y surgió el criollo. Entonces acá había otros hábitos...El Che trataba de transmitirnos la psicología de la gente de Bolivia. N.K.: ¿El Ejército boliviano tenía ya una doctrina de guerra contrarrevolucionaria? Pombo: Debe haber tenido una doctrina de la lucha irregular pero los norteamericanos no le habían prestado toda la atención al ejército boliviano porque presuponían que después del proceso de reformas de 1952 no habría una nueva revolución allí. Ya sobre la marcha ellos deciden de los enfermos, no los podíamos dejar. Tú sabes que el Che cae en combate en aras de permitir que los enfermos lograran salir del cerco. Y entonces no podríamos decir que nos derrota la táctica del enemigo sino principios de nuestra propia táctica que no podíamos aplicar y no quisimos aplicar en aras de tener la obligación moral de auxiliar a nuestros compañeros. Si una guerrilla no crea esta confraternidad, esta solidaridad humana, no responde a la causa por la cual ella existe que es el bienestar del ser humano. Pero el bienestar del ser humano no puede ser abstracto, pues cuando tienes un hombre cercano no puedes ser capaz de abandonarlo. Esta es una contradicción, es muy altruísta y muy humano pero es una contradicción. El socialismo busca que el hombre sea más humano y más colectivo, que el hombre sea menos Robinson Crusoe, menos individualista, y estas son las consecuencias de esta visión del mundo. N.K.: ¿Cuál sería la principal enseñanza que en lo personal usted extrajo de todos los años que estuvo luchando junto al Che y cuál sería la herencia que legó para el mundo actual? Pombo: Yo creo que la principal enseñanza que el Che ha dejado a la humanidad es su capacidad y su convicción plena de la necesidad de transformar al mundo, y de hacer cambios profundos en la sociedad. Y ha sido su desprendimiento de todo lo que personalmente pudiera haberlo satisfecho. Porque para él la concepción de una sociedad mucho más justa tenía más importancia y lo hacía más feliz que tener un automóvil o tener riquezas. Era una persona con una concepción altruista muy completa. Creo que dio también una enseñanza de optimismo, de confianza en la victoria. En las condiciones difíciles en que se comienza la guerra en Bolivia, sin estar las cuestiones organizadas, cayendo de arriba un ejército con miles y miles de gentes, combatiendo permanentemente todos los días... y si tú lees el Diario del Che en Bolivia no encuentras un síntoma de falta de confianza en la victoria. Inclusive, toma su análisis de septiembre u octubre y te vas a dar cuenta que él todavía mantiene un entusiasmo en que se puede ganar la guerra, cómo dice «salimos del cerco». O sea que está imbuido claramente de aquello en que Fidel es un maestro: el entusiasmo. La confianza plena en las masas, la confianza en el pueblo. El Che no busca en el pueblo las dificultades, los problemas, sino las vías y las virtudes para empujar al pueblo a conseguir los objetivos que le permitan transformar y hacer una sociedad distinta. Tú siempre tienes que partir de que el militante revolucionario es un soñador, un soñador despierto pero un hombre que sueña, un hombre que quiere modificar la sociedad, que quiere el bienestar para todos, eso no es fácil alcanzarlo en una sociedad como la que vive el mundo actualmente, dividida en clases. La sociedad y el mundo actual están hegemonizados, después de la desintegración de la URSS, por una sola superpotencia. Con todos estos elementos tú te das cuenta de que los revolucionarios lo hacen todo por conciencia y de que la concepción revolucionaria está dada justamente por la comprensión de la justeza de aquello por lo cual tú luchas. Los norteamericanos están tratando de desintegrar inclusive la Nación-Estado. A los italianos los han dividido en dos. Reducen de este modo toda la lucha de Garibaldi e intentan en toda Europa reavivar las luchas religiosas y étnicas. La desintegración de las naciones-estado le ayuda mucho, pero ellos mismos no permiten que sus propios estados se desintegren. Pretenden también dividirnos a nosotros, los cubanos, para anexarnos, para convertirnos en el estado número 52. Y como plantea Fidel, no se lo vamos a permitir de ninguna manera. Así es la situación del mundo actual [1996]. La gran falencia de nosotros, los latinoamericanos, es la falta de unidad. Por eso creo que la principal enseñanza que nos dejó el Che es la necesidad de la unidad inquebrantable de los revolucionarios, como base para alcanzar la victoria. ========================================================= ========================================================= TELESCOPIO Cancún y Bolivia: Tendencias y Arenas de Las Luchas Libertadoras Gavroche En los últimos dos meses, el mundo ha presenciado importantes luchas populares por el cambio. Paradigmáticamente, dos de las más importantes expresiones combativas contra el antidemocrático modelo neoliberal se desarrollan en los principales ámbitos en disputa: el mundial y el nacional... En los últimos dos meses, el mundo ha presenciado importantes luchas populares por el cambio. Paradigmáticamente, dos de las más importantes expresiones combativas contra el antidemocrático modelo neoliberal se desarrollan en los principales ámbitos en disputa: el mundial y el nacional. En Cancún, se congregaron las múltiples expresiones del movimiento globalifóbico para manifestarse con éxito contra la actual ronda de negociaciones del la Organización Mundial de Comercio (OMC), mientras que en Bolivia se contruyó un amplio frente popular que barrió con el gobierno entreguista y que busca revertir el programa gubernamental y democratizar el país política y socialmente. Ambas luchas continúan y se gestan contra el mismo enemigo: el orden imperialista que beneficia a las empresas trasnacionales y las oligarquías domésticas en detrimento de los productores directos y de la soberanía de los pueblos. La reunión ministerial de Cancún, una cumbre más de los organismos multilaterales que pretenden decidir el destino de la humanidad sin tomarla en cuenta, era un fracaso y una confrontación anunciados. A mediados de septiembre, los ministros de economía y/o comercio de los países miembros se reunieron para materializar los acuerdos asumidos anteriormente en Doha. De entrada las diferencias oficiales en torno a la liberalización del comercio agrícola presagiaban resultados infructuosos. Más allá de las discordantes partes negociadoras, que pudieran describirse en términos sencillos como países del Norte vs. países del Sur, otro actor protagonizó la ministerial. Los altermundistas, multiformes y organizados en redes, irrumpieron otra vez, como antes lo habían hecho en Seattle, Davos, Genova, etc., y lograron imponer la agenda y el marco político de las jornadas. Como lo demuestran las palabras de clausura del representante comercial del imperio, Robert Zoellick, en el sentido de que de aquí en adelante EU se concentrará en acuerdos de libre comercio bilaterales, el papel de la OMC como instancia multinacional para la profundización del ‘libre’ comercio ha llegado a su fin. Los motivos oficiales son los conflictos en materia de liberalización comercial agrícola. Los países pobres se agruparon en el Grupo de los 21 (G-21, China, India, Sudáfrica y otros encabezados por Brasil) para exigir que EU y la UE reduzcan sus subsidios agrícolas, que suman 300 mil millones de dólares y abran sus mercados a las exportaciones más competitivas de su agro-la azúcar y la fruta brasileña, por ejemplo. Es decir, fracasó la negociación por la falta de voluntad imperial de atenerse a las reglas de libre mercado, demostrando así que los encuentros de la OMC no son otra cosa que el intento de imponer condiciones desfavorables a los países subdesarrollados y proteger las ganancias de las empresas trasnacionales. Específicamente, la falta de consenso en temas agrícolas que caracterizó el encuentro palaciego de la cumbre tuvo que ver con la intransigencia imperial ante el reclamo del G-21. En vez de reducir los subsidios a sus productores, la mayoría recibidos por grandes consorcios agroindustriales, EU y la UE propugnan políticas comerciales unilaterales, sin reciprocidad, que claramente benefician sólo los intereses agrícolas de sus respectivos países a expensas del tercer mundo, en particular de las naciones más pobres de África. Petras explica que el peor caso es el subsidio estadunidense de 3 mil 300 millones de dólares a 25 mil productores algodoneros, que les permite ser el mayor exportador mundial pese a sus costos de producción, mayores que los de 10 millones de productores africanos. Los africanos pierden cada año mil millones de dólares en ingresos por exportaciones porque las ventas de algodón subsidiado de EU han monopolizado los mercados y reducido los precios en 50 por ciento entre 1997 y 2002 (Financial Times, 11/9/2003, p. 7). Los subsidios estatales, la protección de los productores domésticos y la liberalización de los mercados del tercer mundo para dominar el comercio no describen un sistema comercial liberal. Por el contrario: estas medidas se aproximan al sistema mercantil imperial que prevalecía antes del siglo xix y que provocó las revoluciones de independencia conducidas por fuerzas liberales en Norte y Sudamérica a finales del siglo xviii y principios del xix. El impasse en asuntos de comercio agrícola bloqueó otro objetivo de las potencias económicas: acuerdos sobre inversiones y propiedad intelectual, igual de importantes pero menos mencionados en los medios (ver Petras, la Jornada 4.10.03). El tema es el de los famosos TRIPS (por sus siglas en inglés), asuntos comerciales relacionados a propiedad intelectual. Los organismos multilaterales, que incluyen, además de la OMC, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos), el TLCAN, etc., todas herramientas neocoloniales, buscan imponer ‘regulaciones’ para globalizar las patentes sobre los seres vivos y las medicinas bajo el control de las trasnacionales farmacéuticas, bioquímicas y de alimentos. El fenómeno ya existe en México donde estos consorcios están arrasando con nuestra biodiversidad y sabiduría ancestral y comunitaria. Como con el atol de Chiapas, se les permite a los nuevos biopiratas apoderarse de medicinas tradicionales (como yerbas o extractos) y hasta de formas animales de vida (¡incluso humanas!) que se han desarrollado gracias al cuidado milenario de los ecosistemas en manos de comunidades indígenas y campesinas, patentarlas en su nombre y otorgarse derechos de exclusividad en su provecho mercantil. Este objetivo acordado en Doha y plasmado en el preacuerdo de la OMC del 30 de agosto se presentó como una gran victoria de los países pobres (ver Ribeiro, La Jornada 09.02.03). Hasta ahora, los gobiernos podían ejercer dos excepciones ante las patentes monopólicas de medicinas. Por razones de salud pública (para enfrentar epidemias como el SIDA o el dengue) existía el derecho a producir medicinas genéricas propias (denominado licencia obligatoria) o a comprarlas al que las produzca más barato (importación paralela). En el ‘compasivo’ acuerdo de agosto, se restringieron estas magras excepciones con la implementación de condiciones más estrictas que tienen que aprobarse por el secretariado de la OMC dominado por EU y la UE. Si bien los portavoces aclamaron estos entendimientos preliminares como éxitos humanitarios, lo cierto es que eran claros retrocesos para los pueblos frente la expansión de las trasnacionales. Además, no se llegaron a concretar por la insistencia del G-21 de primero resolver lo agrícola. El tramposo convenio sobre medicinas hizo patente la verdadera misión de la OMC. No tiene nada que ver con el libre mercado. El objetivo es, por medio de chantajes y jugadas de fuerza, asegurar el dominio de las grandes empresas y sus socios que arrebatan mercados y eliminan alternativas para la gente trabajadora. Por eso, la oposición del G-21 es una falacia. Como bien entienden las clases gobernantes del sur (incluyendo a los ‘progresistas’ Lula, Kirchner, Gutiérrez y otros) la defensa férrea de los subsidios estatales, la protección de los productores domésticos y la forzosa liberalización de los mercados del tercer mundo para dominar el comercio no describen un sistema comercial liberal. Exigir que se respeten las reglas del libre mercado es olvidarse de las relaciones de poder y las agendas que se fraguan. Por eso, los gobiernos del G-21, representantes de grandes agroexportadores “juegan en la misma cancha, y en lugar de reclamar soberanía alimentaria y justicia, hablan de «acceso a mercados» como si fuera la de sus poblaciones, mientras que los únicos que se beneficiarán con esto serán los grandes latifundistas de esos países y las trasnacionales que dominan el comercio” (Ribeiro, 09.02.03). Es por esta misma razón que la resistencia de los altermundistas es una opción más acertada y viable para los pueblos que la falsa oposición de los gobiernos. Aunque no todos de sus componentes, la mayor parte sabe que el enemigo real es el imperialismo y que se requiere un profundo cambio sistémico. En este diverso movimiento coexisten múltiples formas organizativas y tácticas. El movimiento altermundista, denominado así por declarar que una globalización alternativa sí es posible, incluye a ONGs, movimientos de masas, organizaciones campesinas, indígenas y sindicales y grupos de solidaridad y de juventud radical (ver Conociendo a... en este número). Para hacerse presentes en las cumbres, se organizan en redes caracterizadas por la horizontalidad y autonomía de acción. Además de protestar, el movimiento es propositivo. Así, mientras algunos se manifiestaron en la calle con marchas, desobediencia civil y otras formas de acción directa, otros organizaron foros de discusión y análisis. Como en otras jornadas de protesta antiglobalización neoliberal, predominando una radicalidad festiva, los asistentes, sin obedecer a coordinaciones únicas, decidieron converger en los diversos grupos de afinidad que participaron en las numerosos acciones programadas. Dos novedades en Cancún ilustraron las nuevas formas de lucha de los insurgentes mundiales. Por un lado, se había preparado una extensa red de medios alternativos para cubrir los acontecimientos vetados por los medios corporativos. La primera semana de septiembre la Convergencia de Medios Alternativos preparó la cobertura informativa a través de intercambios de tecnologías y talleres de capacitación. La idea fue inundar los espacios con transmisiones radiales y cibernéticas decentralizadas para contrarrestar las noticias sesgadas de los monopolios. Por otra parte hay que destacar la predominante presencia campesina que incluyó la voz directa del zapatismo y que fue liderada por la confederación Vía Campesina. Esta última convocó a un campamento y un foro campesino internacional que culminó en la multitudinaria marcha el día 10. En este punto más dramático de las protestas en que confluyeron grandes contingentes de Brasil, Corea, Europa y el sureste mexicano, se autoinmoló el dirigente campesino coreano, Lee Kyung Hae , convirtiéndose en el símbolo de la lucha en contra del asesinato colectivo y sistemático de los agricultores y sus familias. La heroica muerte de Lee para llamar la atención mundial a este sacrificio genocida y galvanizar al movimiento dio origen al lema “!La OMC asesina a campesinos!”. Si la fuerza de los globalifóbicos radica en su diversidad y horizontalidad, aquí también deriva su debilidad. Entre ellos hay quienes acudieron a Cancún a dialogar con la OMC y reformar la estructura de relaciones comerciales que impone. Tal postura hace eco de la demanda del G-21 de mejorar las condiciones de desarrollo del tercer mundo. Asimismo, al insistir básicamente en la drástica reducción de los subsidios a la agricultura del norte, propaga la falsa dicotomía entre los granjeros privilegiados del norte y los pobres campesinos del sur e ignora el conflicto central entre la supervivencia de pequeños/medianos productores y los obreros agrícolas y la consolidación y concentración de las gigantescas corporaciones agroempresariales. Hierra al no plantear el combate directo al modelo destructor imperante y la urgente necesidad política de proteger la producción nacional hacia dentro mediante una agricultura sostenible caracterizada por la soberanía alimentaria y las relaciones justas y solidarias. Al fin y al cabo, la actitud de imperio, que quiso quedarse con el todo, terminó por desechar estas diferencias. Al rechazar tajantemente cualquier negociación, aun con las posturas liberales del G-21, relució la sustancia de la pelea y logró unificar aspectos fundamentales de la visión altermundista. Pero si bien es cierto que la lucha por la transformación planetaria dio un importante salto cualitativo, uniendo criterios e hiriendo de muerte a la OMC, le falta mucho terreno por caminar. El imperio tiene sus respuestas al fiasco de Cancún basadas en el despliegue de su poder, sea este políticoeconómico o groseramente militar. El movimiento globalífóbico tiene todavía que idear una estrategia que, sin perjudicar su democracia y la autonomía de sus integrantes, pueda doblegar directamente el poder de los amos del mundo. Los altermundistas no son, como lo han proclamado algunos, la segunda superpotencia del mundo. Han avanzado considerablemente pero aun no logran irrumpir de las fisuras del sistema para atacarlo frontalmente. Bolivia, resorteras contra tanques: una lucha nacional que se mide con el imperio Los últimos sucesos en Bolivia pueden ofrecer una salida al dilema altermundista. La rica experiencia que ha acumulado recientemente el movimiento popular que se enfrenta al programa neoliberal de las trasnacionales después de haber mandado al presidente González de Losada, apodado el Goni, huyendo a Miami, llega a un parteaguas. Habiendo ganado una importantísima batalla con la renuncia del presidente y su ascenso como actor determinante, el pueblo boliviano sigue construyendo un poder autónomo desde abajo. Así las organizaciones indígenas, campesinas, mineras, de colonias, etc., se enfrentan con éxito al Estado y al verdadero poder detrás del gobierno, el imperio y las trasnacionales. Las movilizaciones actuales se remontan a comienzos de año cuando el Goni (del Movimiento Nacional Revolucionario, MNR, antes nacionalistas progresistas pero ahora neoliberales) fue electo presidente luego de una cerradísima primera vuelta en que apenas superó la votación para Evo Morales, diputado indígena quechua y dirigente del Movimiento al Socialismo (MAS, nueva izquierda progresista y socialista) y de los campesinos cocaleros, y sólo después de que las fuerzas derechistas se unieran para frenar el ascenso de la lucha de masas. Desde el comienzo, el Goni, obedeciendo notoriamente a órdenes de las empresas enérgicas y de una abiertamente intervensionista embajada norteamericana, se dispuso a implementar una nueva generación de ajustes estructurales sumamente antipopulares. Además de recortes presupuestales y contrarreformas al sistema de pensiones, el gobierno mantuvo las erradicaciones de las plantaciones de coca dictadas por Washington y que anulan el sustento de decenas de miles ex-mineros de la región del Chapare. Los primeros enfrentamientos entre el pueblo aceleradamente organizado ocurrieron el febrero con un saldo de 30 muertos. El último agravio contra el pueblo fue la decisión de conceder al consorcio Pacific LNG, conformada por Repsol-YFP (capital español) y British Gas y British Petroleum (capital inglés) la explotación y exportación de gas natural, contando Bolivia con la segunda reserva de Sudamérica. Se pretendía vender el gas a Sempra, firma gringa que lo enviaría a (sí, así es) México y EU. El negocio no sólo ofende a la nación, al pretender exportar gas por medio de puerto chileno y así desconocer una demanda histórica al país vecino que le arrebató su salida al mar; más importante, debilita aun más su soberanía al entregar el manejo de tan estratégico recurso al capital trasnacional que sólo dejaría apenas 18 por ciento de las ganancias a Bolivia debido a una ley de hidrocarburos que favorece a las petroleras. Como explica Steinberger, los Bolivianos han dicho basta a un esquema que, según los contratos que Sánchez de Lozada firmó con empresas extranjeras, “en 20 años, le representarán una ganancia de 27 mil millones de dólares, quedándole a Bolivia un ingreso de 40 a 70 millones de dólares anuales.” (La Jornada, 15.X.03) En respuesta, el 15 de septiembre, mientras que los altermundistas desplegaban sus fuerzas en Cancún, el pueblo boliviano comenzó un nuevo capítulo en su lucha por la justicia social y su libre determinación cuando el pueblo Aymara, aglutinado en la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), encabezada por Felipe Quispe, conocido como Mallku, efectúa bloqueos de carreteras en el altiplano. Desde esa fecha, creció la movilización, en cantidad y calidad, con una táctica de incorporación escalonada. Luego de que muchos sectores, como pequeños comerciantes y artesanos, se unieran a las protestas, la Central Obrera Boliviana (COB) declaró una huelga general el 29 de septiembre. Al día siguiente se une el magisterio y para principios de octubre, el MAS y los cocaleros de Chapare se suman masivamente. Cuando el país se encuentra semiparalizado, la ciudad de El Alto, suburbio de La Paz poblado por migrantes indígenas, se insurrecciona totalmente a partir de día 8. Al terminar esa semana, El Alto había pagado caro su heroica resistencia a la militarización con la que respondió el Estado. Un saldo de al menos treinta muertos, entre ellos niños y al menos un soldado asesinado por su mando por rehusarse a asesinar a sus hermanos indígenas dejo la masacre producida por los tanques y ráfagas del ejército. No ha sido la única matanza: el 20 de septiembre, 7 campesinos aymaras fueron acribillados cuando el Ministro de Defensa encabezó la represión de un bloqueo de carretera decretado por la CSUTCB, dirigido por Mallku, importante líder aymara en el altiplano, pretendiendo el ‘rescate’ de turistas ‘secuestrados’ (entre ellos norteamericanos por lo que la embajada presionó fuertemente por la represión) . El poblado de Warisata también ha sido duramente golpeado los primeros días de los cortes. Ejemplarmente, el pueblo no se desmovilizó. Al contrario, con cada noticia de las represiones asesinas, más organizaciones y sectores se sumaban a la rebelión. Este efecto aglutinador se veía a cada instante reforzado por la inflexibilidad del gobierno. Nunca se dispuso a negociar en serio y jamás reconoció la matanza que ordenaba. De hecho, ya aislado políticamente por el paulatino distanciamiento de sus colaboradores y por el rechazo de la clase media cuyos representantes se declararon en huelga de hambre hasta su dimisión, la represión militar se convirtió en su único recurso. Aun así, EU, la UE, algunos países latinoamericanos y desde luego los consorcios, le daban su respaldo incondicional, repitiendo sus alucinadas advertencias sobre las relaciones del movimiento con las FARC y Sendero Luminoso y la intención de los ‘sediciosos y golpistas’, como llamó a Morales y Quispe, de implantar una ‘narcodictadura’ o una ‘anarcodemocracia’ y defendiendo el criminal ‘orden constitucional’. Washington aun considera legítimo al Goni y reivindica sus métodos dictatoriales, como la voladura de transmisoras de radio y televisión. Tal postura resulta natural dado que lo que está en juego son las astronómicas ganancias de sus petroleras. Aislado, habiendo lastimado a las mayorías y dividido a las fuerzas militares y policiales, a la clase política y al poder económico, solo con el apoyo del imperio, Sánchez de Losada se cavaba su tumba matando a Bolivianos para garantizar sus compromisos con las mafias globales. La radicalidad de las demandas y las tácticas también han ido en aumento. Inicialmente, el objetivo era exigir que el gobierno consultara al pueblo sobre el proyecto de exportación de gas. Para tal fin se creó la Coordinadora por la Defensa del Gas Natural. En la medida que ésta fue tomando fuerza, el Goni se aferró al plan consiguiendo solamente que la movilización se intensificara y extendiera. La demandas se ampliaron a la revisión general del programa neoliberal de gobierno hasta alcanzar la reclamación de la anulación del gobierno y la formación de uno de unidad nacional. De esta forma las reivindicaciones más locales y específicas de distintos sectores y pueblos han convergido el en planteamiento de una refundación multinacional, soberana y socialista. Tanta fuerza ha acumulado el pueblo que cuando el Goni finalmente accedió a dialogar, su ofrecimiento fue desechado; las demandas populares ya la habían rebasado. Pedían que renunciara y que fuera juzgado, junto a sus colaboradores, por crímenes de lesa humanidad. Finalmente, el viernes 17, sin dar la cara a la nación, este se rajó, luego de intermediación Argentina y Brasileña (países que más que justicia para los bolivianos -hasta el punto de no retorno defendían las ‘instituciones democráticas’-buscaban evitar que la explosión creciera y rebasara sus fronteras donde hay demandas latentes similares). El Congreso, con el consentimiento de las siempre vigilantes organizaciones populares, le traspasó la presidencia a Carlos Mesa, distanciado vicepresidente del Goni. Los métodos utilizados por las fuerzas patrióticas merecen atención. Los más resaltante es la convicción de la superioridad de las luchas extraparlamentarias: la lucha callejera y las prácticas solidarias horizontales. El pueblo Boliviano, lúcido y maduro luego de generaciones de luchas y gracias a la visión y estructuración paralela indígena, entiende en qué espacios se puede pelearle al poder a los neoliberales eficazmente. Además fueron fortaleciendo cada vez más la autodefensa, combatiendo los tanques y metralla del ejército con resorteras, barricadas, fogatas y cornetas tradicionales. En las ciudades, la gente se fue organizando cuadra por cuadra para vigilar y frenar las incursiones de las fuerzas combinadas. Los mineros terminaron usando una herramienta que manejan mejor que cualquiera: la dinamita. Siempre se ha especulado sobre la preparación de milicias populares de autodefensa. Es un aspecto del poder que los hermanos bolivianos, si bien insisten en la acción directa pacífica, no han dejado en el olvido. Después de la militarización de El Alto, los cocaleros llamaron a su gente a manifestarse con las armas caseras a su alcance para así prevenir más matanzas y el golpe de estado que se tramaba. Finalmente, Quispe, ex guerrillero, reconoció que los aymaras contaban con más que palos. Es el poder popular que se genera desde abajo y en todas las áreas. Este fuerte poder popular, junto a la unidad que se ha forjado, es la herramienta más fuerte del pueblo boliviano. Les ha permitido enfrentarse al poder oligárquico e imperialista en términos favorables y fuera de las reglas del juego ‘democrático’ neoliberal. Es un poder concreto que tal vez se ha desarrollado en territorialidades e identidades específicas pero que se ha proyectado a nivel nacional. Es el poder que le permitió al pueblo abatirle espacios de decisión al capital trasnacional y desencadenar momentos que prometen más justicia y democracia en manos de la gente. Lo cierto, sin embargo, es que los indígenas, campesinos, obreros, estudiantes y pequeños comerciantes de Bolivia no han ganado la Guerra del Gas, la guerra contra el orden imperial. Falta mucho y existen muchos peligros. Primero, la unidad popular tiene que trascender la coordinación coyuntural que se ha generado. Las diferencias de visiones (sobre todo la diferencia entre el indigenismo de Quispe y el socialismo multicultural del MAS) tienen que acercarse en términos estratégicos. Las luchas sectoriales, además, tienen que terminar de ‘disolverse’ (no supeditarse) en la gran lucha de liberación nacional. Esto permitirá el segundo punto: que la sublevación no se quede en una alternancia. Los pueblos sudamericanos se han hecho especialistas en tumbar gobiernos, como lo demuestran los casos ecuatoriano, peruano y argentino. Pero, si bien es cierto que la rebelión argentina de diciembre del 2001 representó un avance en calidad de la lucha popular en ese país, el poder estatal en todos estos casos se ha quedado en matizadas manos neoliberales. Las organizaciones bolivianas han dicho que respetarán la gestión de Mesa siempre y cuando cumpla con lo que ya prometió: un plebiscito vinculante sobre la exportación de gas, la derogación de la ley de hidrocarburos, el combate a la corrupción y la convocación a una asamblea constituyente. También han señalado que no bajarán la guardia. La COB y la CSUTCB dan visos de mantener las protestas masivas hasta no ver resultados concretos. Este es justamente el reto: no desmovilizarse y seguir erigiendo el poder popular. Si logran esto, los compas bolivianos nos habrán impartido a todos una auténtica cátedra revolucionaria. Una de las lecciones a aprenderse es que la lucha contra el neoliberalismo tiene que lucharse en el arena nacional donde el poder popular puede medirse mano a mano, o piedra con bala, con el poder imperial. De tal forma que no solo se desconozca o proteste contra toda normativa neoliberal; se construye un nuevo país. En diversos lugares, pero principalmente en el centro, en Cochabamba, se viene construyendo una Coordinadora por la Defensa y Recuperación del Gas Natural, que hoy pertenece a empresas petroleras trasnacionales. Esta coordinadora, de alguna forma heredera -o ampliación fractal- de la Coordinadora de Defensa del Agua y de la Vida que en 2000 sacó de los valles interandinos nada menos que a la trasnacional Bechtel -hoy una de las principales empresas reconstructoras de Irak-, emprendió su primera movilización el pasado viernes con rotundo éxito. Pero, por otro lado, la exigencia de renuncia del gobierno significa el comienzo del desconocimiento radical de toda la normativa neoliberal que se ha impuesto en los últimos años. Hay ciertas voces que caminan en esta dirección, y sobre todo, ciertas acciones de la población indignada que quiere, de una vez, construir otro país. Lo comunitario, lo indígena, lo popular, no se expresa así como un retroceso histórico, se presenta como una apuesta hacia la posibilidad de que los seres humanos se asocien y se autogobiernen de maneras inéditas, sin olvidar lo que son y aprendiendo de su herencia de siglos. ========================================================= CONOCIENDO A... Globalización y Antiglobalización: De Seattle a ... Genova Las imágenes de los manifestantes en contra de la globalización económica durante la «Ronda del Milenio» de la Organización Mundial del Comercio (OMC), celebrada en noviembre de 1999 en Seattle, o las más recientes de Génova (Italia) con motivo de la cumbre del G-8 a mediados de julio, han dado la vuelta al mundootorgando enorme fuerza simbólica a un conjunto de organizaciones que han sabido mostrarse como una sola voz. ... Las protestas contra las grandes instituciones internacionales como la OMC, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), o el G-8 no son nuevas pero es ahora cuando han logrado la atención de todo el mundo. Los factores han sido muchos y variados. La coordinación de las plataformas a nivel mundial a través de Internet ha permitido acciones más efectivas que las llevadas a cabo hace unos años, con objetivos mejor definidos y un discurso menos disperso. Así la cumbre de Seattle se cerró sin acuerdo y en Praga los manifestantes consiguieron «asediar» a los delegados del FMI y del BM en el centro de convenciones. Pequeñas victorias que impulsan aún más un movimiento que ahora se extiende allí donde se celebre una reunión de relevancia internacional. También han contribuido a la unidad frente a la globalización líderes e intelectuales más o menos carismáticos. El agricultor francés José Bové se convirtió de la noche a la mañana en un símbolo contra la comida basura americana cuando atacó un McDonald’s en el sureste de Francia, acción por la que fue castigado con la cárcel. Lory Wallach, de la organización norteamericana de consumidores Public Citizen, fue la primera en poner en cuestión los acuerdos del GATT, precedente de la OMC, sobre la liberalización del comercio y logró una copia del Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI), negociado en secreto en el seno de la OCDE, que difundió por todo el mundo hasta que se abandonaron las negociaciones. Entre los intelectuales más comprometidos destacan el norteamericano Noam Chomsky o Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique, que a través de uno de sus editoriales propició la creación de ATTAC, una asociación que exige la tasación de las transacciones especulativas de capital. La lucha es contra el sistema, contra la forma de globalización económica que se está diseñando desde las multinacionales y los grandes poderes económicos, y se exterioriza en forma de protestas ante las instituciones que marcan las pautas económicas mundiales y los gobiernos que ejercen mayor poder en ellas. Así es como la OMC, el FMI, el BM o el G-8 se convierten en objetivos. Les acusan de imponer a los países pobres condiciones de comercio desfavorables, de saltarse cualquier regulación social o medioambiental que distorsione el aumento de valor de las inversiones, de imponer reformas económicas que tienen un alto coste social, que se multiplica en caso de crisis económica, como sucedió en el sureste asiático después de 1997. RASGOS COMUNES DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES La principal característica del movimiento contra la globalización es su heterogeneidad. Forman parte de él ecologistas, feministas, anarquistas, cristianos, antiguos comunistas, grupos de defensa de los derechos humanos, organizaciones que piden la condonación de la deuda de los países pobres, la tasación de los movimientos especulativos de capital, unos alimentos no manipulados genéticamente, la reforma de las instituciones internacionales, y la abolición de éstas. No obstante, sin olvidar esta enorme diversidad se pueden establecer una serie de características comunes a todos ellos: - El punto de partida es la denuncia de una situación injusta en el planeta. Afirman que en estos momentos existen tecnología y avances científicos suficientes para que todos tengamos una vida digna y más equitativa, pero la falta de voluntad política y los intereses económicos para administrarlos correctamente lo impide. Para ellos el informe del Banco Mundial de 2000 confirma esta situación: desde 1987 el número de personas que vive con menos de un dólar se mantiene en torno a 1.200 millones y el factor de desigualdad entre países ricos y pobres sigue creciendo (la renta de los 200 hombres más ricos del mundo es superior a la de 2.000 millones de personas). - La solidaridad como principio básico de toda acción. - Compromiso en la defensa del medio ambiente. - Reivindicación de la justicia social, lucha por la defensa de los derechos humanos. - Rechazo de las políticas económicas neoliberales impuestas por los grandes poderes económicos (multinacionales, OMC, BM, FMI, G-8). - Para estos colectivos el problema no es tanto de esas instituciones multilaterales como del diseño de la estrategia política y de la implantación de un sistema ultraliberal basado en el comercio sobre todo lo demás, que se olvida de los efectos negativos sobre el medio ambiente y el del coste social de las reformas económicas inspiradas en ese modelo. - A menudo muestran rasgos libertarios y formas de organización basadas en la autogestión. Rechazan la movilización política regida por una minoría y prefieren la participación de los interesados. - Creen que la socialdemocracia y la izquierda tradicional no sirven como instrumentos para cambiar el planeta pues son cómplices de la globalización y han contribuido de forma decisiva a la situación en la que nos encontramos. - Existe un déficit democrático en las instituciones internacionales, que se sitúan al margen del control ciudadano aunque toman medidas que afectan directamente a las personas. Además, acusan a los gobiernos de ceder ante las grandes corporaciones multinacionales, que son las mayores beneficiarias del diseño de la política económica mundial. El AMI La salida de Francia del grupo que negociaba la implantación del Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI) en octubre de 1998 precipitó la suspensión de unas conversaciones muy criticadas por la opinión pública desde que salieron a la luz. 450 dirigentes de multinacionales y representantes de las naciones más poderosas del mundo iniciaron en 1995 una serie de negociaciones en París, en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), mantenidas en secreto para la opinión pública, que tenían como fin la adopción de un nuevo acuerdo que profundizaba en la globalización del comercio. El resultado de los trabajos fue un documento de 190 folios que pretendía imponer la desregulación sistemática de los mercados a sectores estratégicos todavía no afectados y afianzar así la mundialización de la economía. Entre otras cosas el AMI preveía indemnizaciones para las empresas que vieran impedida la obtención de beneficios por legislaciones contrarias al acuerdo. El AMI se hizo público en abril de 1997, primero en EE.UU. y Canadá y luego en Europa, y gracias a la movilización de redes asociativas y varias ONGs, que presionaron en ese sentido, se suspendieron las negociaciones. Una característica fundamental en la movilización social contra el AMI, pionera en ese momento y que ha llegado a convertirse en una constante de todo el movimiento contra la globalización, fue la utilización de Internet para difundir la información. Los textos del AMI aparecieron por primera vez en la red copiados página a página por la organización estadounidense Public Citizen y enviados a sindicatos y organizaciones de todo el mundo. UNA NUEVA FORMA DE ORGANIZARSE Una de las claves del éxito de las manifestaciones en Seattle, Washington, Praga o Génova ha sido la forma de organizar el movimiento y el esfuerzo de coordinación desde distintas plataformas. Las estructuras del movimiento son simples, sin grandes direcciones, parten de campañas y plataformas de distinta naturaleza y convergen en una acción común. Las facilidades de comunicación que Internet ofrece han contribuido de forma decisiva en la coordinación y extensión del movimiento por todo el planeta. De hecho, las movilizaciones con mayor repercusión corresponden al último año y las acciones de coordinación con entidad son relativamente recientes (de 1994 en adelante). Cada movilización es distinta, pero podemos utilizar como ejemplo de coordinación la estrategia seguida en la «Ronda del Milenio» de la OMC, celebrada en noviembre de 1999 en Seattle. Stop de WTO Round era la plataforma de unión general que mantenía en contacto todo el movimiento y de ahí se podía conectar con las asociaciones más especializadas como Corporate European Observatory, de Amsterdam, que realiza análisis sobre las relaciones entre los grupos de presión («lobbies») de las transnacionales y los negociadores sobre comercio de EE.UU. y Europa. O Third World Network, que informaba sobre la postura de los países pobres en las negociaciones. Por otro lado, las respectivas organizaciones en contra de la OMC de los países de todo el mundo, facilitaban información sobre la situación nacional del movimiento. Public Citizen, una organización de consumidores estadounidense que nació en 1971, a la que pertenece Ralf Nader [defensor de los consumistas y candidato presidencial del Partido Verde en EU], reservó los lugares necesarios en la ciudad para celebrar las conferencias alternativas a las reuniones de los negociadores de la OMC. Ruckus Society y Global Exchange hacían sesiones de entrenamiento para conseguir una manifestación creadora y no violenta. Antes de la reunión de la OMC Amigos de la Tierra conseguía en Londres las firmas de unas 1.500 organizaciones de 89 países que pedían una moratoria en las negociaciones comerciales. En junio de 1999 ATTAC (Asociación por una Tasa a las Transacciones financieras para Ayuda a los Ciudadanos) reunía en Francia a delegaciones de 80 países en un encuentro internacional que recogía como aspecto destacado la lucha contra la OMC. Para la ocasión incluso se aliaron la central sindical de EE.UU. AFL-CIO y Los Verdes en una plataforma denominada «Sweeney-Greenie», una situación que no se daba desde la guerra del Vietnam. PRINCIPALES PLATAFORMAS El movimiento contra la globalización económica es heterogéneo y agrupa a miles de organizaciones que a su vez se constituyen en plataformas de acción contra situaciones determinadas (trabajo infantil, condonación de la deuda a los países pobres), para intercambiar información y coordinar las movilizaciones. Éstas son algunas de las más importantes: VIA CAMPESINA es un movimiento internacional que nació en abril de 1992, cuando varios líderes campesinos de Centro América, Norte América y Europa se reunieron en Managua en el marco del Congreso de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG). En mayo de 1993 se realizó la Primera Conferencia de la Vía Campesina en Mons (Bélgica) donde se constituye como organización mundial. Está estructurada en ocho regiones (Europa este, Europa oeste, noreste y sudeste de Asia, Asia del sur, América del norte y el Caribe) y coordina organizaciones campesinas de medianos y pequeños agricultores, trabajadores agrícolas, mujeres y comunidades indígenas. ATTAC, Asociación por una Tasa a las Transacciones financieras para Ayuda a los Ciudadanos, es una plataforma creada en Francia el 3 de junio de 1998 que reúne ciudadanos, asociaciones, sindicatos y periódicos. La idea de esta iniciativa surgía de un editorial del director de «Le Monde Diplomatique» Ignacio Ramonet, «Desarmar los mercados», aparecido en esta misma publicación en diciembre de 1997. Desde entonces, la asociación francesa ha contribuido al nacimiento del movimiento internacional ATTAC, mientras colaboraba con numerosos socios en el mundo. Los objetivos de ATTAC son definir y construir un orden socioeconómico más democrático a nivel mundial, recuperar y ampliar espacios perdidos por las colectividades en beneficio del poder financiero y oponerse a toda renuncia de competencias de los Estados que suponga privilegio para los inversores o mercaderes. IFG, International Forum of Globalization, es una alianza de más de 60 organizaciones de 25 países que surge para dar respuesta a la globalización económica. Su labor está dirigida a estudiar y difundir los múltiples efectos de la globalización, motivar un debate público sobre ésta y solicitar la revisión del proceso globalizador, mediante nuevas ideas y actividades que revitalicen las economías locales y comunitarias, y aseguren la estabilidad ecológica. La primera reunión de IFG se produjo en enero de 1994 en San Francisco, mientras nacía el NAFTA, el acuerdo de comercio entre EE.UU., Canadá y México, y finalizaba en la Ronda de Uruguay el GATT. NODO 50 es un servidor de Internet español que facilita información y servicios y sirve de medio de información a las organizaciones que agrupa. Nace en 1993 como un tablón de anuncios electrónico (BBS) que permitía la transferencia de ficheros y el contacto a través de correo electrónico de los distintos colectivos, con motivo de la campaña «50 años bastan», organizada en respuesta a la reunión del FMI y del BM en octubre de 1994, en Madrid. En 1996 Nodo 50 se transforma en un servidor de Internet (ISP), un proveedor de servicios a través de la red para todo este tipo de organizaciones. Sus objetivos son dar voz a las convocatorias, foros, noticias, proyectos que no tienen cobertura en los medios de comunicación y conseguir que sean los usuarios los que configuren y construyan su propio medio de información. OXFAM INTERNACIONAL nace en 1995 y está compuesta por 11 ONGs, entre ellas la española Intermon. Cada miembro tiene sus propios caminos y estrategias, pero todos persiguen el objetivo común de señalar las causas de la pobreza y denunciar la injusticia de este mundo. La oficina de coordinación de Oxfam está en Oxford (Inglaterra). JUBILEO 2000 es un movimiento internacional centrado en conseguir la condonación de la deuda externa de los países más pobres que trabaja en más de 60 países del mundo. La campaña Jubileo 2000 se lanzó en 1996 por tres de las mayores agencias de desarrollo cristianas en Gran Bretaña y por el World Development Movement (Movimiento para el Desarrollo Mundial), y en octubre de 1997 se formó la coalición del mismo nombre, que en la actualidad agrupa a más de 150 organizaciones. La campaña está inspirada en el Levítico de la Biblia, que describe el Año del Jubileo o Año de Gracia como un año cada 50 en el que las desigualdades sociales se ajustan, los esclavos se liberan, las tierras se devuelven a los dueños originales y las deudas se perdonan. PROTESTAS CALLEJERAS MÁS IMPORTANTES - CRONOLOGÍA Las manifestaciones contra la mundialización de la economía y contra las instituciones multilaterales siempre ha existido, pero es a partir de 1994 cuando cobran mayor protagonismo y logran mayor repercusión mediática. El FMI y el BM y la OMC han sido las más criticadas, pero otros centros de poder menos institucionalizados también soportan reuniones paralelas y manifestaciones callejeras, como el G-7, el grupo de los países más ricos del mundo. Desde 1984 allí donde se realiza la cumbre del G-7, grupos ecologistas y pro derechos humanos realizan la «Cumbre del Pueblo», para ofrecer soluciones alternativas a los problemas que examinan los dirigentes de los países ricos y proponer otros temas de debate. Éstas son las protestas más importantes: 23 de septiembre al 8 de octubre de 1994, Asamblea del FMI/BM, Madrid.- Con motivo de la celebración de la reunión del FMI y el BM, en la que también se conmemora el 50 aniversario de su fundación en Bretton Woods, varias organizaciones convocaron el foro alternativo «las otras voces del planeta» para denunciar un modelo de desarrollo que margina a la mayoría de la humanidad. La plataforma, formada por más de 200 asociaciones cívicas, llevaba todo el año realizando diversos actos bajo el lema genérico de «50 años bastan» que culminaron en otoño con diversas movilizaciones por el centro de Madrid, donde se celebraba la asamblea. A las protestas en la calle hay que sumar la oposición de los países pobres a las propuestas del G7, que no logró imponer una asignación de DEG (la unidad de cuenta del FMI) frente a la postura de los países en desarrollo por una asignación amplia y general, postura esta última que tampoco logró prosperar. 18 - 20 de mayo de 1998, Cumbre Ministerial de la OMC, Ginebra (Suiza).- Miles de personas se manifestaron en contra de la OMC en la Asamblea Ministerial de ésta en Ginebra, donde además se celebraba el 50 aniversario del Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT). Las autoridades helvéticas reforzaron la seguridad de los jefes de estado asistentes con más de 1.500 policías que efectuaron un centenar de detenciones después de que grupos de jóvenes radicales protagonizaran algunos actos violentos. 30 de Noviembre de 1999, reunión de la OMC, Seattle (EE.UU.).- La clausura de la denominada «Ronda del Milenio» sin un acuerdo fue interpretada por las organizaciones cívicas congregadas en Seattle como una victoria de los países pobres y de todo el movimiento asociativo sobre los países ricos y la Organización Mundial del Comercio. El trabajo de organización había durado todo el año. Fundamentalmente a través de Internet, multitud de manifestantes acudieron a Seattle dispuestos a impedir un acuerdo e inauguraban así un movimiento contra la globalización económica que se ha repetido en otras reuniones de alto nivel. También resultó decisiva la postura de los países pobres, que se negaron a abrir sus mercados si EE.UU. y la UE no hacían lo propio con los suyos, y los enfrentamientos entre estos últimos por asuntos ambientales, de política agraria o cuestiones relativas al etiquetado de los alimentos modificados genéticamente. 27 de enero - 1 de febrero de 2000, Foro Económico Mundial, Davos (Suiza).- Unos 2.000 manifestantes, convocados por medio centenar de ONGs, que protestaban contra la OMC y la globalización neoliberal intentaron boicotear la reunión anual del Foro Económico Mundial. El denominado Foro de Davos congrega cada año a un gran número de dirigentes políticos y empresariales, economistas, científicos e intelectuales, que por primera vez desde su fundación en 1971 admitía a representantes de ONGs. Los manifestantes no lograron alterar la reunión pese a derribar varias barreras levantadas por la policía y enfrentarse a los agentes. Varios fueron detenidos y se registraron incidentes en un McDonald’s y varios destrozos de coches. 14 - 17 de abril de 2000, reunión de primavera del FMI y el BM, Washington (EE.UU.).- Las movilizaciones en la capital estadounidense no lograron impedir las reuniones de los representantes de los distintos países como era su intención, gracias al trabajo de las fuerzas de seguridad de la ciudad, que acordonaron la zona de convenciones con un perímetro de seguridad de unas 50 manzanas de calles vacías, lo llenaron de barricadas policiales, detuvieron a varios centenares de manifestantes y dispersaron a los que bloqueaban el paso de los vehículos donde viajaban los delegados. Los manifestantes resaltaron el hecho de que el movimiento contra la globalización es cada vez mayor (más de 15.000 personas llegaron a reunirse en Washington) y obtiene más apoyos populares en todo el mundo. 1 de mayo de 2000, Londres.- Con motivo de la celebración del primero de mayo la capital inglesa acogía a más de 2.000 personas en distintas movilizaciones anticapitalistas. Varios grupos de anarquistas produjeron destrozos en un restaurante y en la estatua de Winston Churchill ubicada en la Plaza del Parlamento, y se enfrentaron a la policía. El saldo final fue de 42 detenidos y 16 heridos, entre ellos nueve de los 15.000 agentes encargados del orden. 26 de junio - 1 de julio de 2000, Cumbre Social de la ONU, Ginebra (Suiza).- La revisión por parte de la ONU de los resultados conseguidos desde la Cumbre Social de Copenhague en 1995 propicía varios actos de denuncia de la situación de extrema pobreza de gran parte de la población y contra la globalización. Unas 4.000 personas participaron en una manifestación pacífica contra la globalización que fue el colofón de la «Cumbre alternativa de Ginebra», celebrada del 22 al 24 de junio en la misma ciudad, por unas 80 organizaciones de una treintena de países. Criticaban la reunión de la ONU porque no aliviaba situación de los más pobres, ya que no contiene ninguna medida o compromiso concreto, y lanzaron un llamamiento a todos los sindicatos, ONGs, movimientos sociales, asociaciones bajo el lema «Mundialicemos las resistencias». 21 - 23 de julio de 2000. Reunión del G-8 en Okinawa (Japón).- Los jefes de Estado y gobierno del G-8 celebraron la reunión anual en Okinawa para discutir la problemática económica y política mundial, unas reuniones en las que se trató desde la deuda de los países pobres, la paz en Oriente Medio, la seguridad de los alimentos transgénicos o el fomento de Internet. La asistencia de manifestantes a la cumbre del G-8 no fue numerosa debido a lo costoso del viaje al lugar, unas islas situadas a 1.500 kilómetros al suroeste de Tokio, aunque representantes japoneses, ghaneses y haitianos de la coalición internacional Jubileo 2000 presentaron 17 millones de firmas a favor de la condonación de la deuda a los países más pobres al anfitrión de la cumbre, el primer ministro japonés, Yoshiro Mori. 26 - 28 de septiembre de 2000, Asamblea conjunta del FMI-BM, Praga (República Checa).- Más de 10.000 personas, sin contar los ciudadanos checos, participaron, según la policía, en las manifestaciones en contra de la globalización económica en la Asamblea del FMI y el BM. Los movimientos sociales consiguieron paralizar la ciudad y se registraron algunos ataques a instalaciones y enfrentamientos entre la policía y los manifestantes. La asamblea se clausuró el 27 de septiembre, un día antes de lo previsto, después de que la tarde anterior los delegados volvieran en metro y con protección policial a sus hoteles ante la presión de los manifestantes, que consiguieron cercar el centro de congresos. 7 - 10 de diciembre de 2000, Niza (Francia).- Más de 50.000 sindicalistas europeos marcharon por Niza la víspera de la reunión de jefes de Estado y/o Gobierno de los países de la Unión Europea, para reclamar una Europa más social y justa. Al día siguiente más de 4.000 activistas se manifestaron y un número reducido de ellos protagonizó diversos enfrentamientos con la policía, desplegada masivamente para garantizar la seguridad de la cumbre, que se saldaron con una veintena de heridos, en su mayoría gendarmes, y 45 manifestantes detenidos. Las fuerzas del orden adoptaron fuertes medidas de seguridad, como la prohibición del tráfico y el aparcamiento en el centro de la ciudad, y las autoridades francesas aplicaron el artículo 2 del tratado de Schengen que prevé el cierre temporal de fronteras para evitar desórdenes públicos, lo que motivó rigurosos controles por parte de la policía italiana en la frontera y el bloqueo de un tren con cerca de 1.500 jóvenes de grupos de izquierda y sociales, que viajaban a Niza para participar en las movilizaciones. 24 de junio de 2001, Barcelona. El Banco Mundial canceló su reunión prevista para celebrar en la capital catalana ante la amenaza de manifestaciones por parte de 350 grupos antiglobalización. Pese a ello, estos grupos mantuvieron su convocatoria. Cuarenta mil manifestantes desfilaron por el Paseo de Gracia y la Plaza de Cataluña. Policías encapuchados, infiltrados entre los manifestantes, provocaron actos vandálicos para justificar la represión. Una desproporcionada carga policial culminó con enfrentamientos, más de 60 heridos hospitalizados y numerosos detenidos. Los Verdes solicitaron la destitución de la delegada del gobierno en Cataluña, Julia García, y la comparecencia parlamentaria del Ministro del Interior. 20 - 22 de julio de 2001, Génova (Italia). Con motivo de la Cumbre del G-8 (los 7 países más industrializados y Rusia), 300.000 manifestantes antiglobalización desfilaron por las calles de Génova pese a que la policía italiana impidía el acceso a la ciudad a muchos otros que no pudieron asistir a la marcha. El día anterior, un manifestante resultó muerto por disparos de la policía, que hizo gala de una extrema brutalidad. Después de una semana de manifestaciones y represión policial, la cumbre concluyó dejando un balance de 500 heridos, algunos muy graves, un muerto y más de 1.000 manifestantes detenidos, entre ellos varios españoles. El último día los antidisturbios entraron de madrugada en la sede del Foro Social, una de las organizaciones convocantes de la protesta, destrozaron por completo las instalaciones y detuvieron a quienes se encontraban alojados en el local, sometiéndoles a todo tipo de torturas y vejaciones. ========================================================= PINCELADAS Comunsentimina COMUNSENTIMINA: REMEDIO CONTRA EL SUEÑO, EL OLVIDO, LA PARANOIA, LA PASIVIDAD Y LA CONFORMIDAD. (DOSIS: AL MENOS UNA AL DIA. SI NOTA MEJORAMIENTO, INCREMENTE LA DOSIS. EN CASO DE PERDER O ACABAR PASTILLAS, NOTIFICARSE A SÍ MISMO Y CREAR PROPIAS. IMPOSIBILIDAD DE SOBREDOSIS. PELIGRO: UN EXCESO PUEDE RESULTAR DAÑINO PARA LA SALUD DE LA OLIGARQUÍA.) EN EL OJO DE DEPRESIONES Los damnificados se multiplican. Entre Larry, Olaf y Vincent nos vamos hundiendo por un tubo. MARCADOR DESFAVORABLE Pues sí, nuestra saga no nos defiende de nada. Los goles en contra, con o sin chanfle tropical, se acumulan. Con todas los novedosos planes, la dirección no le da ni a una. Las predicciones de crecimiento ofrecidas por los reciclados talentos del equipo nacional económico para los últimos dos años fueron de 7% y 1.8% pero los necios marcadores reales sólo llegaron a –0.3% y 0.9%. Para este año, los muy listos cuan cautelosos prometieron formaciones que anotarían 3.5 puntos de crecimiento cuando este a duras penas llegará a 1.5%. En el verdadero futbol, un DT que ofrece llegar a la liguilla y por tercer año consecutivo baja a segunda no duraría ni un partido más. ¿Por qué no sucede lo mismo con la conducción de 100 millones de seres humanos? QUITÉMOSLE EL FRENO A LA REVOCACIÓN Y a fuerzas hay que echarlos. En California tuvo que abandonar la gubernatura el terminatiado Gray Davis, en parte por los sucios negocios de desregulación eléctrica con empresas como Enron. Seamos preventivos, pues. ¿Por qué no revocar, a las buenas o a las malas, el mandato de Fox antes de que entregue nuestra soberanía a estas mismas empresas neoconquistadoras? DESCOMPOSICIONES, RECONFECCIONES Y RECALCULOS Con los mismos argumentos cede-illistas, Fox, Gil Díaz y Calderón Hinojosa pretenden chantajearnos en su misión de privatizar nuestra industria energética. Repiten el corito de que se necesitan unos 560 mil millones de pesos para hacerle frente a la creciente demanda eléctrica de los próximos diez años y que como no hay de donde sacar lana, se requiere de inversión privada. Pero algo huele a pudrición, todo el negocio parece estallar EN-RON-chas infecciosas. Tal como han señalado las sedientas calificadoras gringas, como la Fitch que le ha otorgado la más alta calidad crediticia, la CFE es hiper-rentable. Seguro que lo es: la CFE y PEMEX pagan impuestos anuales no menos de 385 mil millones de pesos. Es decir más de las dos terceras partes de lo bochornosamente suplicado a las trasnacionales para todo una década. Si aprendemos a aprovechar nuestra riqueza natural y subastamos, como alternativa, uno que otro vestidito de la Martita, en sólo un año ya la hicimos. UNA NUEVA DEFENSA Para resistir los embates desnacionalizadores, necesitamos una buena defensa. Algunos intelectuales dizquierdistas, como Néstor de Buen (gusto hitleriano), pretenden erigirse en defensores de nuestra soberanía y de los derechos de los trabajadores. Pero aquel columnista acaba de opinar de Mal y de Más sobre los distorsionados desmanes ocurridos durante la marcha del 2 de octubre en la capital. Al ver, escribió el domingo siguiente, la “noticia de esas conductas me entran deseos de que a los culpables... los fusilen... Ojalá los condenen a cadena perpetua, porque la estupidez es un delito que no merece consideración alguna” (La Jornada, 5.10.2003). Así se pronunció este defensor del pueblo. El ilustrísimo profesor además de irse con las burdas fintas de las manipulaciones mediáticas profesa la persecución de la desesperación e ignorancia que genera el sistema. Que no manche ni nos salpique con sus diatribas fascistas. Mejor que se brinque de una vez al otro equipo. Llegó la hora del relevo, que el pueblo por sí mismo sabe entrar en acción. ¡Se acabó el precalentamiento: a quitarse las sudaderas y a ponerse los paliacates! DARQUETAS Y TERCAS COSTUMBRES Ya que hablamos de los destrozos de los que se culpa a los chavos alternativos de la ciudad, llegamos a la siguiente conclusión. Al ver que, como lo confesó un joven detenido, acudieron a la manifestación a cambio de un pago y que su asistencia fue verificada, resulta clarísimo que no pudieron haber sido grupos porriles del PRI. No, no, que va. Aquellos ya se dignificaron. Lo de ‘acarreo’ y ‘pasar lista’ es, en cambio, característica irrefutable del modus operandi anarco-punk. NOTA EDITORIAL: En la edición del 10 de octubre, apareció un artículo con el siguiente encabezado: “Convoca Carlos Abascal a discutir un modelo de seguro de desempleo”. Debió de decir “Convoca Carlos Abascal a no discutir un modelo de seguro desempleo”. De antemano le ofrecemos disculpas a su excelencia por tan burda tergiversación. OYE GRINGO, ¡NO TE METAS! En el seminario El Crecimiento Económico y la Globalización, el Chicago Buey James J. Heckman, premio No Ver en Economía, propuso, entre... ¡OTRAS COSAS!, le eliminación de artículo 123 constitucional. El ERPI, junto a los ciudadanos que vivimos el diario crecimiento del encono por la globalización, nos pronunciamos tajantemente contra esta intromisión imperial y su contenido. En vez de eliminar el 123, sugerimos solamente reformarlo para que en casos muy especiales permita el trabajo forzado. De esta forma, a todo gabacho metiche, se le obligará a aumentar su conciencia social y cultural. ¿Cómo? Fácil: mandándolo a una línea de producción maquiladora a aprenderse de memoria Das Kapital y a restaurar con la lengua, centímetro por centímetro, toda la obra muralista de Rivera en nuestro país. ¿Cómo ves, gringo mugroso? ======================================================== PASEOS POR EL TIEMPO Izquierda y revolución (III y última parte) Alberto La Economía del dólar y el cañón, el adiós a los mitos de la modernización neoliberal En la década del noventa se profundizaron las reestructuraciones del capitalismo en México, favorecidas por un nuevo desbordamiento de capitales externos, y por la negociación y acuerdo del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre México, Estados Unidos y Canadá. Acuerdo sustentado en el intercambio desigual, base de la recolonización estadounidense de América Latina. El TLC en México llegó junto con profundos cambios en las relaciones económicas, sociales, políticas y culturales, como la contrarreforma agraria al artículo 27 constitucional, la reforma a la Ley del seguro Social, el proceso de desindustrialización e impulso de la industria maquiladora de exportación con sus expresiones modernas, desplazamiento de la frontera norte como lugar privilegiado hacia regiones rurales del interior del país, clandestinas y actualmente de creciente explotación del trabajo a domicilio que invadieron regiones antiguamente agrícolas (Tehuacán, Teziutlan y Atlixco en Puebla, La Laguna en Coahuila y Durango y algunos municipios de Yucatán), así como los suburbios antes vinculados a industrias tradicionales en Guanajuato, Aguascalientes, Jalisco, además de la franja fronteriza con los Estados Unidos. Trajo una intensa degradación de la vida de la mayoría de la población mexicana, llegando a fines de siglo a sumar entre pobres y extremadamente pobres a más de 6O millones de mexicanos. Además de la creciente depredación de la naturaleza y una nueva agresión gubernamental a la soberanía, que sigue aún ahora ofertando los recursos estratégicos (energía eléctrica y petrolera, puertos, biodiversidad, telecomunicaciones, educación y salud). Se aceleró así una homogeneización capitalista de las relaciones sociales de producción, profundamente desigual y fragmentaria del territorio, excluyente de millones de indígenas y pobres, siempre determinada por el proyecto neoliberal que dirige y beneficia al capital financiero internacional. La reorganización del capital y la reinserción de México en el proceso de trasnacionalización imperialista, implicaron la conversión del país no en una plataforma de exportaciones manufactureras proyectada en los planes de gobierno priístas y panistas, sino en una economía tributaria al poder financiero del capital mundial. La economía mexicana es cada vez más dominada y más dependiente de los Estados Unidos, en razón del TLC y por otras características. La integración de la economía nacional con la internacional acentuó la destrucción de la mediana, pequeña y microempresa nacionales y de la agricultura, el empobrecimiento de los trabajadores mexicanos, de explotación y sojuzgamiento de los pueblos indígenas y de aumento del desempleo. La modernización neoliberal en México ha producido la concentración y centralización extraordinarias del capital y la producción, por la vía de la fusión de capitales cada vez mayores y la masiva privatización. Una decena de empresas monopólicas asociadas con capitales extranjeros, se unen a las de los más grandes multimillonarios del mundo, y controlan más del 50 % de los recursos, las ventas y el empleo de los 100 mayores grupos del país. Son los mayores importadores y exportadores, acogen la mayor parte de la inversión extranjera (el 43.8 % hasta 1992) e incursionan en otros países como embrionarias transnacionales. El muy festejado monopolio de los Carlos Slim, los Roberto Hernández, los Azcárraga y los Salinas Pliego son apenas unos de los más famosos productos del cambio estructura impulsado desde el gobierno de Salinas de Gortari y son (junto con otras treinta familias congregadas en el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios) los verdaderos grandes electores de las decisiones centrales de política económica y de la conducta del régimen en el país. Donde la cúpula de las redes del poder ejerce la jefatura inmediata (los otros jefes son los consorcios transnacionales y los grupos financieros mundiales) del antiguamente llamado “grupo gobernante”, ahora clase política, funcionarios y gerentes que se reparten los cargos y los dineros en los aparatos del Estado mexicano. Estas empresas gigantes expulsan permanentemente a millones de trabajadores de los mercados de trabajo estructurados, con una tasa de desempleo real que bordea el 38 %; incrementan la miseria y la deuda externa a poco más de 150 mil millones de dólares y se aprovechan de la deuda interna y de los fraudes financieros que dieron origen al actual IPAB antes FOBAPROA. Son las redes que dominan y aprovechan las actividades del narcotráfico, el lavado de dinero, el contrabando; son los verdaderos controles del beneficio de la gigantesca economía informal y ahora se aprovechan robando o jineteando también de las remesas de la emigración al norte como éxodo de pobres y de asalariados y profesionales sin futuro, así como los fondos de retiro de los trabajadores fuente de especulación financiera y ganancias extraordinarias en esta economía decadente. La crisis estructural que vive México a partir del 20 de diciembre de 1994, ya en el gobierno del ex presidente Zedillo, demuestra que si el viejo modelo basado en la Constitución de 1917 y las reformas de los años treinta, funcionaba mal, la ingeniería neoliberal no logró superar las fallas de aquel modelo sino que las agudizó. El sometimiento externo afloró nuevamente a grados de pánico con la recesión económica mundial iniciada en el 2001 antes de la crisis de la caída de las torres gemelas, pues volvió a cerrar las maquiladoras y a perder parte de los primeros lugares en la exportación a Estados Unidos, siendo desplazado México por China en campos en los que lideraba, se frenó la inversión en infraestructura y cayó el mercado interno acelerando la desarticulación de la estructura productiva, fomentando la creciente concentración del ingreso y la tendencia a eliminar las escasas formas de protección social que quedaban para trabajadores y campesinos (fin de los sistemas de pensiones y jubilaciones, desmantelamiento de la seguridad social y de los sistemas de vivienda social, anulación de derechos laborales y formas de protección sindical, desplazamiento de productores pequeños y medianos del campo, golpeo a las cooperativas, a los sistemas comunitarios de abasto, y un largo etcétera). Ya no cabe en este último periodo la credibilidad ante el estatismo (aunque perturbe la propaganda de la izquierda más tradicional que alza ocasionalmente las banderas de empresas estatales, y las reformas desde arriba, mientras gobierna localmente con los esquemas productivistas del “hacer más con menos” y las formulas de endeudamiento, recorte del gasto público y promoción empresarial que sostiene la derecha neoliberal). Pero tampoco convence a nadie la formula del neoliberalismo (ahora criticado hasta por los mismos padres de esa corriente de la economía vulgar), ya no aparecen como instrumentos de conocimiento y desarrollo de la realidad y la sociedad mexicanas los viejos esquemas económicos del pensamiento burgués. El pragmatismo y los discursos bobos de los presidentes del cambio y la morralla ponen y quitan decisiones por la vía del decreto y del convenio, ocupan el día en los medios con declaraciones de ida y vuelta, mientras el barco se hunde por el peso de las crisis y del mando realmente existente sobre la economía que ejerce el capital financiero y monopólico mundialmente integrado que continúa su saqueo casi sin límites desde el gobierno servil y pasmado. En los últimos cinco años dos proyectos de pseudo desarrollo involucran a México y han permitido sostener el discurso publicitario de la modernización para generar alguna expectativa entre los sectores que ya no creen en el neoliberalismo, pero que no acaban de construir un pensamiento propio y una organización social alternativa. Uno es el Plan Puebla Panamá (PPP) y otro el Área de Libre Comercio de Las Américas, ALCA, ambos representan la continuidad de los Tratados de Libre Comercio, uno para México y Centroamérica y, el segundo, para el continente americano. Expresan la nueva correlación mundial de fuerzas con hegemonía político militar de los Estados Unidos (cañones y guerras preventivas sobre los pueblos del mundo) y la discusión del capitalismo de un ajuste mercantilista y neocolonial del mundo en manos de las transnacionales y por encima de los estados nacionales. Como a estos proyectos ha contestado la resistencia popular a nivel continental, su tratamiento desde el ángulo de la izquierda revolucionaria del Siglo XXI, merece un apartado al final de este documento. 8. La caída del socialismo en Europa del Este y las reacciones de la “izquierda realmente existente” En este contradictorio contexto estructural del mundo capitalista y de las luchas de liberación en su contra, se expresan los movimientos sociales, políticos y revolucionarios de las cuatro últimas décadas del siglo XX y las del nuevo milenio. En México la dialéctica real y del pensamiento obligan a sacudir las telarañas, a remover los dogmas y a regenerar a la izquierda revolucionaria surgida de las vertientes populares para responder ante las dos crisis políticas de finales de los ochenta y principios de los noventa: la participación popular masiva detrás de las corrientes político electorales del neocardenismo y la caída del socialismo en el este europeo. A ello se suman los procesos de paz y pacificación en Nicaragua, El Salvador y Guatemala que alejan la lucha armada e incluso los levantamientos populares de defensa contra la represión de “lo posible”, de la política realista falsamente llamada “democrática” que se impone en todos los espacios como la única correcta. Las primeras respuestas en la izquierda que no quiso transigir con las orientaciones posibilistas que llenaron los espacios de propaganda y de análisis social y político fueron marcadamente ideológicas: Las luchas electorales detrás de la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas expresaban, una vez más, la ausencia de una vanguardia revolucionaria con base popular y el fracaso de la construcción de enlaces entre los movimientos populares y las organizaciones políticas de esa izquierda que ahora más que nunca trataba de ponerse el apellido de revolucionaria para distinguirse del crecimiento notable de la izquierda electoral y “reformista”. Más temprano que tarde ha de caer, se decía en los pocos periódicos de esta izquierda, la máscara democrática de la nueva clase política que habría de fundar el actual PRD, se demostraría que el camino de la revolución social (socialista y democrática) era la “única alternativa” que daría solución a la situación crítica en la que viven los mexicanos. Sin embargo no se dijo de inmediato por los pequeños, dispersos y escasos grupos de izquierda no electorera, que era hora de pensar críticamente su propia historia y aprender de los movimientos populares de México y del mundo, de reorganizarse y crecer desde y junto con los movimientos, y que era la hora también de luchar por superar los métodos y estilos de trabajo y de dirección que caducaban en los círculos de estudio, en las disputas sectarias en las coordinadoras de masas y en los frentes coyunturales, que se aislaban en el autoconsumo de las hojas de propaganda estrategista (no perder de vista el objetivo iba junto con una pobreza de propuestas tácticas y las plataformas de lucha para el periodo se confundían en varios casos con los pliegos de demandas). Se perdía claridad y confianza popular en los esfuerzos de construcción de movimientos armados que estaban separados o se consideraban por encima del accionar del pueblo y de sus organizaciones sociales. Las preguntas que responder ante la caída del socialismo realmente existente, se trataron como asuntos de otros lares, de otros sectores de la izquierda y cada grupo iba a sus fuentes y paradigmas a afirmar sus diferencias con el socialismo o los Estados que se veían desmoronarse a lo lejos: trotskistas que repetían, poniendo énfasis en la crítica al burocratismo soviético y al stalinismo persistente; maoistas antes del dominio de China con la política de coexistencia con el capital de Teng Siao Ping, que volvían a plantear la revolución democrática popular incluso la revolución cultural como las respuestas necesarias al revisionismo y el social imperialismo de la URSS; pro cubanos que en el mejor de los casos decían que la rectificación en la isla y la lucha contra “la copiadera” eran el camino frente a las desviaciones, incluyendo la culpabilización a la CIA y al reformismo de Gorbachov las caídas de los muros sobre los sistemas sociales; los “albaneses” que recomendaron las enseñanzas de aquel pequeño país contra las deformaciones del revisionismo soviético y chino. Parecía volverse a los años sesenta y setenta del sectarismo ideológico, donde cada línea internacional tenía agarrada la verdad por las orejas. Pero más allá de esto algunos grupos veían además de cuba los esfuerzos teóricos y las realizaciones políticas que habían dejado de depender de líneas europeas o asiáticas para definir sus estrategias y sus planteamientos. Las preguntas ahí estaban: ¿cuál es la vigencia del marxismo y en particular del leninismo en países como el nuestro? ¿era necesario continuar planteando la construcción del partido comunista, hablar de vanguardia de la revolución? ¿el proletariado era la fuerza revolucionaria estratégica de la revolución en un país con ancestral coexistencia de formas de producción y procesos culturales no capitalistas ni “modernos”? ¿la revolución socialista o una transición hacia ella era viable en un mundo dominado por el capitalismo global? Incluso ¿hay validez y viabilidad de plantear la violencia revolucionaria? ¿cuáles eran las relaciones que deberían existir entre revolucionarios profesionales y movimientos sociales? No eran pues solamente los cuestionamientos capitalistas a las ideologías y al marxismo, eran también los interrogantes y la famosa incertidumbre ante “las verdades reveladas” que parecían inconmovibles antes de la caída del socialismo soviético, la integración mundial del capitalismo (“globalización”), las derrotas parciales o los estancamientos de las revoluciones en América Latina en Asia y en África. Tardaría esta izquierda de la que somos parte de resolver con la ayuda de la praxis y de la experiencia de la lucha directa estas y la otra crisis derivada ¿ militancia política y revolucionaria o participación social “ciudadana” o “civil” en cualquiera de los otros espacios que no fueran los de izquierda política y partidaria? No obstante, las voces de los que se consideraron intocables por la caída de muros y disgregación de la URSS eran acalladas por la tercera de las cuestiones en proceso de golpear el que hacer de la izquierda revolucionaria en México: la culminación de una fase de luchas de liberación en Centroamérica que se llevaban al mundo de las nostalgias no solo a la canción de protesta y a las imágenes del fusil y la boina roja. Sino a los ismos regionales: sandinismo, farabundismo, guevarismo, etc. La firma de la paz entre insurgencias y gobiernos por la vía de las mesas de diálogo y negociación con asesoría y testimonio de gobiernos “amigos”, en las que el gobierno mexicano metía su cuchara “diplomática” y se hacía publicidad con su famoso estilo de “farol de la calle y oscuridad de su casa” parecían dejar atrás para algunos, la necesidad de los pueblos de responder integralmente a la estrategia de guerra de baja intensidad que persistía en lo social o “cívico”, en la inteligencia que vigilaba e infiltraba a las organizaciones populares y a la guerra psicológica. Olvidos y distracciones costosas, a pesar de los golpes ejemplares que a la GBI le habían dado las guerrillas y el poder popular y local que construían salvadoreños, guates y nicas, por no decir las viejas , pero muy fuertes y renovadas guerrillas colombianas. Habían pero que no subrayaban aún la importancia del poder popular. A eso se sumaba la corrupción y en general los malos estilos de trabajo y de dirección de las direcciones superiores e intermedias de varios movimientos insurgentes, y la enorme problemática de una ética que perdía de vista los medios con tal de alcanzar los fines, llevándose a la burla los discursos sobre el hombre ( y la mujer) nuevos. En este otro nuevo reparto del mundo (el del pensamiento y de las ideologías), el “pensamiento único” capitalista, el elogio a la libertad falsaria de los mercados, el del “cada quien para su santo” del individualismo acendrado y del “quítate tu para ponerme yo” que algunos con mucha crema le llaman “teoría de la selección natural” o “teoría de la competitividad” tendría nuevos aliados o sus “compañeros de viaje” entre ex izquierdistas e incluso entre varios compas: el posmodernismo que al ir contra el dogmatismo se lleva en las suelas de sus zapatos las teorías científicas, la crítica revolucionaria del arte y la ética crítica; la moda de la sociedad civil con los negocios de las redes de ONG y de cooperantes que lo mismo les da aplicar un programa feminista, de teología liberadora, de ecología crítica y revolucionaria o de cultura de la sexualidad y de los afectos que introducirse en la comercialización de las fórmulas de control natal, de la mercantilización del sexo y de la salud, del esoterismo y las vías más rápidas al paraíso, y la aplicación de esquemas de pacificación y desplazamiento de poblaciones con la apariencia de guardianes del medio ambiente y promotores de la no violencia (popular claro está). No cabe duda que en el campo académico, como e el cultural existieron siempre excepciones, la solidez de la crítica política, social, económica, filosófica y estética de los años ochenta no se asustó ante los fuegos encontrados de las ideologías que desde el capital o desde la izquierda reacomodada a la era que ya comenzaban a llamar del post comunismo. Los artistas independientes, los estudiantes críticos, los maestros y los luchadores sociales consecuentes no fueron presa fácil de la engañifa, pero sí se atrevieron a atender lo que hacía falta en la lucha popular para salirse del rollo y de la repetición sin sentido de los manuales y los dogmas que habían tronado con el socialismo predicado en la URSS en los últimos 50 años. Pero uno más de los pensamientos que habría de mostrarse en modo creciente contra los grupos y movimientos que desde la izquierda no se abrían al debate fue el de los sedicentes libertarios, no siempre ligados a colectivos de lucha anarquistas o feministas, sino que desde publicaciones o espacios en los medios (¡el caso ridículo es que esa es la posición que por unos años llevó al ex secretario de relaciones exteriores de Fox, Jorge Castañeda a ganarse foros, perorando como pseudo libertario sobre “utopía sdesarmadas”, una falsa biografía del che y una crítica a los caminos de la izquierda que lo crió, la del PCM y la que le dio apariencia de intelectual, la del neocardenismo!). Esos “libertarios” piensan que el poder corrompe (lo que es cierto) y que la neta del planeta es el “anti poder”, pero que acaba en el agua de borrajas y el café con leche que decían nuestras abuelitas, un mero NO PODER, un simple no luchar por construir fuerza estable del pueblo, no territorializar y extender la autonomía, la autosuficiencia o autogestión populares, la democracia directa o participativa y el derecho a la defensa popular contra la represión y el terror de estado. Una rebeldía que suma cero, porque acumular fuerza suena, les suena a algunos de estos aventurados bien pensantes, como acumular poder o incluso capital. Mientras el poder real, el del capital y sus órganos de disciplina, control y terror actúa, hace la guerra y extermina a los que resisten se rebelan y se insurreccionan. Las causas que motivaron el florecimiento de los movimientos libertarios, principalmente entre los universitarios, en los grupos juveniles o en las ONG son conocidas: • la profundidad de las derrotas y de las decepciones sufridas desde los años treinta y por la toma de conciencia de los peligros que amenazan desde dentro las políticas de emancipación y a sus organizaciones. • la profundización del proceso de individualización y la aparición de un «individualismo sin individualidad», que ya anunciaba Marx. • la resistencia cada vez mayor a los dispositivos disciplinarios y a los procedimientos de control político, que generan subjetividad mutilada por el fetichismo mercantil. (véase el análisis de estas corrientes en la actualidad en D. Bensaïd: Acerca de un libro reciente de Holloway, Revista Herramienta, Buenos Aires, Argentina, 2003, página 1). Pero esta corriente hace muy poco por el avance de la lucha cuando no se junta con la renovada tarea de estudiar el pensamiento y el accionar del magonismo en México y las luchas de autonomía, resistencia y rebeldía que cubren hoy un amplio espectro desde el anarquismo comunista hasta los grupos y bandas juveniles, incluidos muchos del los que se animan y comparten los sueños y las tareas que planteó el levantamiento del EZLN. Para todos ellos como para la propia rigidez de la izquierda que se quería revolucionaria desde ya por su ideologia y su experiencia fuera del “oro de Moscú” valen otras sugerencias del autor arriba citado: “Será preciso atreverse a ir más allá de la ideología, sumergirse en las profundidades de la experiencia histórica, para reanudar los hilos de un debate estratégico enterrado bajo el peso de las derrotas acumuladas. En el umbral de un mundo en parte inédito, en el que lo nuevo cabalgó sobre lo viejo, más vale reconocer lo que se ignora, y abrirse a las experiencias venideras mejor que teorizar la impotencia, minimizando los obstáculos a franquear.” (Bensaïd, Op. cit pagina 7) Esa experiencia histórica en México puso las cosas sobre sus pies en pocos años: fue el producto de movilizaciones populares conducidas por comunidades y pueblos indígenas que encabezaron aquellos “500 años de resistencia indígena, negra y popular” en 1992, por jóvenes estudiantes, por campesinos amenazados con nuevos despojos, por asalariados de la educación, la cultura y la salud y también por algunos sindicatos que mantuvieron la claridad de metas junto a la capacidad para resistir. Fueron ellos los que empezaron a recuperar la confianza para la izquierda revolucionaria, y más que para ella, para la revolución socialista, para la teoría marxista, para las enseñanzas de Lenin al Che, y para algo mejor: la construcción desde ahora y desde abajo del poder popular, o si ustedes quieren de la soberanía efectiva del pueblo, o si les parece mejor de la autonomía, la autosuficiencia, la democracia real y la autodefensa integral, y, en fin, la lucha por democracia, justicia y libertad, por una vida digna sin explotación, opresión , ni discriminaciones. Y no se trata sólo de repetir que la clase obrera va al paraíso, ni de prometer el paraíso de dios aquí en la tierra, se trata de construir un mundo y para comenzar construir espacios de un poder nuevo basado en la unidad de los diversas identidades del pueblo, en la articulación de los diferentes sectores del pueblo. 9. La crítica de las armas y las armas de la crítica: un pequeño salto de calidad Los noventa fueron ricos en desafíos y la izquierda revolucionaria que pasó la niebla de la incertidumbre, manchándose el uniforme y guardando los viejos manuales, habría de darse cuenta que era necesario actuar como revolucionarios, pensando primero como tales, pero también lograr una “estrategia integral, histórica contextual crítica y creativa” ( el comandante Antonio del ERPI así la planteaba en 1997 en su documento “Rumbo al 2000” conocido ahora por la difusión en los medios posterior a la represión que lo tiene entre otros presos en la cárcel tumba de La Palma, Almoloya, Estado de México) como su base para actuar como revolucionarios. Dice el compa citado que la concepción de los revolucionarios «no es estratégica cuando nos perdemos en la coyunturas inmediatas y en la cotidianeidad y no percibimos lo que existe más allá de lo cercano en el tiempo y en el espacio (físico y social)». Lo que ya se decía desde los setenta, los luchadores de la izquierda no pueden pretextar lo urgente para olvidarse de lo importante. Dice luego que nuestra visión «no es integral cuando no tomamos en cuenta todos los aspectos de la realidad y no percibimos la manera en cómo nuestro accionar puede alterar la realidad y que, incluso, en ocasiones puede tener un aspecto contraproducente con las necesidades del pueblo y de la revolución». Y se refiere él como lo han hecho varios luchadores sociales y el subcomandante Marcos a esa necesidad de saber escuchar “al viento de arriba y al de abajo”, lo que devuelve la razón sencilla de Lucio Cabañas: “Ser pueblo, estar con el pueblo y hacer pueblo” como tareas de los revolucionarios que educan y organizan educándose y siendo organizados como parte del movimiento del pueblo y no como su vanguardia autoproclamada. Igual sirven las palabras de este “nuevo” Antonio que como el viejo que Marcos rememora, insiste que nuestra concepción «No es histórica cuando no tomamos en cuenta la experiencia de nuestro pueblo y la nuestra misma, ya sea para hacer analogías entre las situaciones presentes y las pasadas, que pueden, con todas las salvedades del caso, no solamente ilustrar lo que puede suceder ahora o en el futuro, sino la manera en la que podríamos y debiéramos actuar o bien, para aprender de esas experiencias y evitar los errores pasados». Algo como la recomendación de Ricardo Flores Magón sobre conocer los errores para no volver a cometerlos, pero también la propuesta de mandar obedeciendo al pueblo que repiten los zapatistas. Y agrega “Antonio” o Jacobo Silva Nogales si se lo llama como el preso político actual, «No es contextual (nuestra visión) cuando no tomamos en cuentra las condiciones concretas de nuestras fuerzas y les ordenamos realizar acciones por encima de su capacidad, cuando no comprendemos la situación concreta en un momento determinado y planificamos y ordenamos acciones y maniobras que fueron adecuadas apenas hace unos meses o días, pero que no lo son para el momento actual». Igual que han tenido que cambiar las decisiones los movimientos políticos si es evidente que, por ejemplo, el pueblo de un sitio determinado considera necesario pelear electoralmente por el municipio, o si ya observa condiciones para hacerlo desde la visión de la autonomía o de la construcción del poder popular. O si es necesario cambiar de terreno la lucha, por ejemplo del abiertamente militar al político si los enfrentamientos en el primer terreno son desfavorables o atentan contra el desarrollo e incluso la supervivencia de los movimientos populares, o pasar de la lucha social reivindicativa y sectorial a la lucha articulada contra el proyecto neoliberal del régimen. Siempre capacitados para no solo convocar a esos cambios, sino para conducirse en la lucha con capacidad de resistencia, de triunfos y de crecimiento. Y la visión «No es crítica cuando no analizamos el pasado para detectar las fallas y evitar el cometerlas nuevamente, cuando no vamos al fondo en el reconocimiento de los errores partidarios o personales y los justificamos con el argumento de que “las condiciones” lo determinaron así». Lo que nos mete en el reiterado estudio de por qué en plena crisis de la izquierda en el mundo era y es necesario el someter a examen y corrección los métodos y los estilos de trabajo y de dirección, así como abordar la lucha desde la perspectiva de la ética revolucionaria y no sólo de la consecución eficiente de metas y objetivos. Y, finalmente en esta larga serie de citas del comandante Antonio del ERPI, para aproximarnos al tema de este apartado, la visión de la izquierda revolucionaria «No es creativa cuando vemos todo o casi todo rutinariamente, cuando vemos las cosas de una sola manera porque así se han visto antes, cuando vemos las cosas y nos preguntamos como son y por qué, en vez de (preguntarnos) cómo podrían ser y por qué no». Lo que devuelve el sentido de animación, de capacidad resolutiva, de audacia y de posibilidad de sorprender al enemigo si contamos con una disposición a salir de las copiaderas, a aprender a construir construyendo, apoyados de los sueños y de un minucioso y escrupuloso método para alcanzarlos. La frase aquella de ¿qué fue primero la gallina o los huevos?, reaparece en los noventa para la izquierda revolucionaria: que fue primero ¿ las armas de la crítica que se decidieron a usar muchos luchadores sociales de la vieja y de la nueva guardia, junto a organizaciones populares, políticas y político militares que enfrentaron la reestructuración del régimen en un sistema de partidos que necesitaba el estado ante la decadencia del PRI y el sistema de partido de Estado, la crisis de la militancia desencantada con la izquierda dogmática o encantada con el juego de ser rebeldes sin perder el confort de la señora sociedad civil? O bien ¿ fue primero la construcción en el silencio de levantamientos armados como los del EZLN en 1994 y del EPR en 1997 ambos a su manera organizados desde abajo entre las comunidades históricamente más golpeadas por la guerra sucia, por la humillación racista y por la pobreza que engendra el capitalismo neoliberal? Las armas de la crítica: No cabe esperar que el respeto al voto, la lucha contra los fraudes electorales se postergue o se negocie en las cúpulas si a la insurrección “ciudadana” le seguiría la sublevación política contra el PRI y los usurpadores de la voluntad popular: De ahí muchos movimientos sociales radicales que se salen una y otra vez del huacal donde los quieren poner las cúpulas del PRD. De ahí la doble militancia, la acentuada ocupación y mandato de muchas comunidades en varios estados de las decisiones locales de ese partido y también de las formas de defensa de sus triunfos. De ahí la desconfianza activa de las bases y cuadros intermedios de las organizaciones populares que rápido descubren que el clientelismo electoral que un día los llamó a hacer pintas, colgar carteles y a votar por la oposición “de izquierda”, mañana los olvida, les desorganiza sus planes, les propone servir y justificar a sus líderes ahora diputados bañados de loción after shave o del cosmético de moda. En México, ante el derrumbe del socialismo en la Unión Soviética, un sector de la izquierda optó por fundirse con los movimientos populares y construir en su seno una alternativa que se colocó primero en la resistencia activa al régimen de partido de Estado, para luego del levantamiento del EZLN, intentar expresiones de ofensiva táctica que arrancaran la iniciativa al régimen y que no desmayaran los movimientos populares ante el canto de las sirenas de las reformas político electorales y el crecimiento del electoralismo: Sin embargo, dejó en suspenso dos cuestiones pendientes: si el concepto de socialismo seguiría integrando una parte de sus objetivos, y la profundización de la democracia política. Mientras, otro numeroso sector de la intelectualidad de izquierda, repentinamente enmudeció arrepentido de sus convicciones anteriores y apareció de manera intempestiva, reconvertido en nacionalista, feminista, ecologista, indigenista posmoderno y hasta cínico. En universidades, periódicos, suplementos culturales o partidos como el PRD, el marxismo se convirtió en una especie de tabú. En años recientes, el habla se ha recuperado por la vía de la lucha contra el neoliberalismo y por el ejemplo de una insurgencia político militar que si bien no se dedica a llenar de citas de marxismo sus comunicados, se asumen como fuerzas de una revolución anticapitalista, o de una rebelión al imperio del capital. Es aleccionadora la reflexión de Adolfo Sánchez Vázquez quien argumentó en estos años de incertidumbre y conservadurismo: • “En cuanto que el marxismo es, en estrecha unidad, una teoría y una práctica, toda crisis en él es a la vez teórica y práctica. Pero lo que pone en crisis no radica tanto en su teoría, [...] lo que pone en crisis al marxismo es la práctica [...] lo que pone en crisis a cierto marxismo es la práctica que se desvía del proyecto emancipador [...]. Pero no se trata de una crisis global: el marxismo sigue inspirando la lucha revolucionaria en la periferia y sigue siendo necesario. Y si el marxismo es puesto en crisis por el movimiento real, sólo podrá salir de ella aferrándose a su proyecto emancipador [...] y restablecer la unidad de la teoría y la práctica, al fundar ésta sobre una base racional, objetiva, científica.” • No cabe confundir negociación con transa, sólo la lucha consecuente lleva a negociaciones consecuentes, es decir que dan continuidad a la lucha y no la frenan con estímulos a la productividad o con arreglos en corto. Sólo la participación activa de las bases sindicales y no las decisiones arbitrarias de los líderes, asesores y caudillos son las que permiten resistir y arrancar sus demandas al Estado y a las patronales, como lo hicieron y hacen los maestros de la CNTE, los sindicatos como el SME y Euskadi, los trabajadores y delegados democráticos en el IMSS en secciones de la secretaría de salud, en Volkswagen y en empresas subsidiara o en maquiladoras como las de las compañeras de Mex Mode en Atlixco. Sólo con un amplio proceso de formación político sindical de los trabajadores que investigan, informan, organizan campañas, se movilizan y evalúan sus alcances valora al trabajo vivo y muestra que se puede resistir al dominio inflexible del capital y a la precarización de las condiciones de trabajo. • No cabe aceptar las privatizaciones y vender la vida y la dignidad , menos aún apoyar los proyectos neoliberales que desmantelan servicios como el del transporte en el DF (recordar el movimiento de SUTAUR-100), los que dieron origen a las Afores, los que intentan privatizar la UNAM, los que pretendieron despojar a los campesinos de sus tierras en Tepoztlan, en San Salvador Atenco, en Tepeaca ya en la época más reciente del Plan Puebla Panamá: los que quieren saquear la riqueza y desplazar a los habitantes de Montes Azules, los de los Chimalapas, los de cientos de comunidades indígenas y campesinas que no sabían que lo que el capital busca en sus tierras son recursos estratégicos como el agua, el uranio, el plutonio, el petróleo y el gas, la madera, las plantas medicinales, el saber comunitario y las culturas. Solo la resistencia nos hará dignos. • No cabe ser dóciles y creídos ante los medios de propaganda, los negocios de espectáculos como el único camino para obtener una información, un acto de creación cultural crítico y popular o un espacio de convivencia: por eso persisten y crecen El Machete y el Machete Arte y decenas de periódicos y revistas de las organizaciones populares y de la insurgencia y son cada vez más las páginas de rebeldía y de resistencia que navegan por el internet y enlazan y urgen a la solidaridad. Por eso continua el TAI y el Cleta, los grupos de rock y de música independientes son muchos y serán un chingo, igual se abren espacios creativos de exposición de las artes visuales y los espacios de recreación y convivencia fuera del circuito de los Televicios y los atascados de Teve Azteca. No hay sólo una generación X en el destino de los jóvenes, ahí están los chavos de las prepas, ceceacheros. normalistas rurales, politécnicos y universitarios, persisten algunas casa del estudiante como verdaderas comunas de la construcción de vida libre y activismo, ese sí, libertario. • No cabe aislar las luchas, no estamos solos los indígenas ( zapatistas o no), las mujeres, los campesinos que resisten y ya no se aguantan, los del CGH de la UNAM, los de las normales rurales, los de Atenco, los de Romita, los comuneros, los migrantes, los del MUP y tantos otros y nos defendemos en bola y organizados, nos difundimos a pesar de que no se nos quita lo sectarios y la insoportable levedad de ser (o creerse ) los más revolucionarios. Ojalá se pueda decir al rato desde la cárcel o entre los familiares de todos los presos políticos que no estamos solos y lograr la liberación de los presos políticos y de conciencia y el fin de la impunidad de los represores. La historia de las coordinadoras y los frentes coyunturales va requiriendo cada vez más de plataformas de lucha para el periodo, menos miopía en el análisis, menos rollo, más propuestas creativas de organización y acción fuera o por encima del calendario del Poder y del panteón de héroes y mártires de la izquierda. Ahora se lo propone la promotora de la unidad contra el neoliberalismo, pero en esta década de innovaciones el frente contra las privatizaciones, la Convención Nacional Democrática y la Coordinadora Obrera, campesina, Indígena y Popular pusieron las metas altas, ya no se vale repetir un forismo chafa, se necesita construir un movimiento del pueblo organizado políticamente, este ahora se construye en el Frente que surgió en Atenco y apenas se vislumbra en los que promueven el Movimiento de Lucha Popular, sin descontarle méritos, a pesar de sus altibajas, al Frente Zapatista de Liberación Nacional y al Congreso Nacional Indígena. • No cabe caminar tanto el país y luego concentrarse, otra vez, en las mismas cápsulas organizadas de las ciudades mayores, ante el PPP muchos ya no tuvieron que ir a la capital: estado por estado y en comunidades, barrios y sindicatos se han hecho foros, pero algo más se han encontrado organizaciones de México y de Centroamérica y a veces sólo las de “aquí tras lomita”. Y se han informado, no siempre han sabido qué hacer más que seguirse informando, aunque muchos ya no sólo repiten sino ensayan autonomías, autosuficiencia proyectos sociales, productivos y culturales en manos del pueblo, defensa de derechos humanos y contra paramilitares y policías y ejército. Pero ya lo local se hace global y lo global, ya no es un globo que sale de la cabeza de los intelectuales, sino que está ahí en la lucha en la maquiladora, en la autopista, en el aeropuerto, en la ruta turística que, como en el juego de “monopolio”, el capital pone ocupando territorios, comprando almas y exterminando resistencias, “Si los dejamos”, dijo la otra... • No cabe creer que alguien solito se ganó la vanguardia en un día, se ve que se necesita de más fuerzas en resistencia, en rebeldía y en insurgencia. Si no se hablan entre las fuerzas insurgentes, por lo menos ya se empiezan a respetar y hasta se mandan reconocimientos mutuos. Las escisiones en el EPR a partir de la separación y formación del ERPI han colocado mas fuerzas en la acción militar publicas que además y principalmente hacen política: esas divisiones significan dificultades de trato y de seguridad que no son sencillas, pero se ve que coinciden en ya no despreciar e incluso en impulsar la lucha política social del pueblo con sus estrategias y sus tácticas, con sus estilos y métodos a cada rato cuestionados por las bases entre las que construyen su fuerza. Casi podría decirse que en un mismo sentido, pero ese casi anuncia que falta mucho por andar y aprender en eso de la unidad de revolucionarios y ver qué resultado darán esas otras fuerzas que el Estado dice que andan por ahí construyéndose en el silencio, siempre que no sean grupos inventados por las fuerzas del régimen como lo han sido los paramilitares en Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Veracruz y otras regiones del país. La crítica de las armas El levantamiento de 1994 del EZLN en Chiapas habría de replantear abiertamente el papel de la izquierda revolucionaria en México. La rebelión del EZLN, rompió la envoltura neoliberal mexicana y mostró al mundo la miseria oprobiosa y la explotación despiadada de los indígenas mexicanos. La guerra de Chiapas es el preludio de una nueva guerra popular de proporciones nacionales. Aplastar a la guerrilla chiapaneca bajo estas circunstancias sería, además de incitar a la guerra franca y abierta, un genocidio de las comunidades indígenas. Recogemos la síntesis de muchas publicaciones y libros que hace Martha Harnecker en uno de sus libros recientes: La columna vertebral de esta fuerza rebelde fue construida con largo y paciente trabajo organizativo en las comunidades de la Selva y alimentada por contingentes indígenas de Los Altos al fragor de la batalla. Los guerrilleros, se toman militarmente 5 cabeceras municipales que constituyen el 25 por ciento del territorio chiapaneco, hecho sin precedentes en la historia moderna de México y declaran la guerra al ejército manifestando su propósito de avanzar sobre ciudad de México para deponer al “usurpador”, Salinas de Gortari. Emiten la “Declaración de la Selva Lacandona”, donde apuntan que su lucha es por trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz. Asimismo, llaman a la población a incorporarse a sus filas. El gobierno reacciona enviando al ejército. Sus avionetas y helicópteros bombardean las posiciones del EZLN produciendo bajas entre los guerrilleros y la población civil. Y sus tanques y unidades de tropas comienzan a recuperar el terreno que los zapatistas habían conquistado. El impacto provoca una actitud de repudio y de simpatía por la guerrilla tan grandes que no sólo sorprende al gobierno sino al propio EZLN.. Esos doce días de guerra bastan para que las estructuras políticas del país se cimbren en lo más hondo. Se derrumba la imagen de México en el extranjero. Cae el mito del último milagro mexicano y de la economía que crecía incorporando y beneficiando simultáneamente al gran capital y a las mayorías trabajadoras. Se destruye la creencia en las bondades innatas del TLC8, contra el cual se levantan expresamente los indígenas chiapanecos. Evidentemente, un México nuevo nació en Chiapas, cuyo potencial revolucionario no podrá ser conjurado en los marcos capitalistas, ni de la guerra de baja intensidad. La única salida viable pasa por la negación del actual orden de cosas a fin de fundar la sociedad mexicana sobre nuevas bases. La insurrección indígena de Chiapas es síntesis de las contradicciones existentes en México y América Latina, crítica radical y búsqueda de alternativas frente al orden capitalista mundial. Confirma la naturaleza clasista de las contradicciones, aún si no se lo hubiera propuesto y la vigencia de las rupturas revolucionarias. La creatividad del EZLN es también un desafío a los dogmas de izquierda, sus protagonistas, “los más debiles” según el sub, los más resistentes según otras interpretaciones, son los indígenas mexicanos y no ya los esperados “obreritos lindos” con su credencial de ángel que José Revueltas demostró que no existe más que en los manuales y, agregamos ahora que expresan el sentimiento de culpa de los funcionarios de antiguos comités centrales y los revolucionarios de sillón. Su centro de operaciones es Chiapas, pero, ala vez es el mundo dominado por el imperio del capital: Su aportación diaria en los municipios autónomos rebasa fronteras, va mas allá del zapatour, de la foto de los pasamontañas, pero no se intimida ante el dominio mundial de la “era de la información”, la asume y se propaga, no siempre van los testimonios directos del hacer y crecer de las bases zapatistas en resistencia, pero ya se prendió en el tejido y en la historia de muchos pueblos de México y en amplios sectores en lucha del planeta. Es un pensamiento y un actuar que puso a girar los sueños y los miedos de la “señora sociedad civil”, con sus vaivenes de solidaridad llena de clamor y de apatía llena de confort. No todo le sale bien a los zapatistas: el PRD y el neocardenismo no se ha puesto de su lado, la sociedad civil no peleó como debiera por el cumplimiento de los acuerdos de San Andrés, los pueblos sometidos al Estado español no fueron convencidos por las propuestas de Marcos para el diálogo de ETA y la promoción de una salida política para los vascos, etc. Pero persisten y seguramente aprenden a sobrevivir y a buscarle la hebra a una realidad menos organizada que la comunidad zapatista de ese nombre. · La guerra de baja intensidad esquematizada por el Pentágono se aplica desde Chiapas como un laboratorio contra insurgente, lo que allá se probó ahora se extiende hacia Guerrero, Oaxaca, las Huastecas, Puebla, el centro de Veracruz y Michoacán de manera notoria. Algunos ejemplos que se despliegan por el país a partir del aprendizaje que ha hecho la fuerza represiva del estado en Chiapas y, después en Guerrero son: las Bases de Operación Mixta (BOM), los grupos de fuerzas especiales del ejército y de la armada en todas las regiones militares, la construcción de aparatos coordinados de inteligencia militar y política, las operaciones de guerra psicológica dedicada a intimidar a la población, a romper el tejido popular y comunitario, a implantar la impunidad, a ver a todo vecino como un posible subversivo y a convertir a sectores de la población en colaboradores del Estado para aplicar la represión. Todos esos ejemplos encajan ahora en la subordinación militar, judicial, policiaca de los represores mexicanos a la Seguridad Nacional gringa con su doctrina de la guerra “preventiva” y terror imperial contra los pueblos que resisten y que pretexta terrorismo en cada organización rebelde y revolucionaria que actúa. Los insurgentes conocidos públicamente, el EZLN, el EPR desde 1997, el ERPI desde 1998, la Tendencia Democrática Revolucionaria (TDR-EPR), las FARP, el EVRP y otros grupos en sus comunicados y acciones muestran que saben a quién se enfrentan y es notorio que antes de ver por sus éxitos espectaculares en algunas acciones militares o de propaganda armada, miran por la continuidad política de la insurgencia popular, por la construcción de respuestas integrales al lado del pueblo y desde su vida cotidiana. La defensa , también llamada autodefensa integral de bases, municipios autónomos, comunidades insurgentes y centros de trabajo de vivienda y de estudio crecen como un aporte mutuo entre el pueblo organizado y la insurgencia. No sólo hablan las armas, ellas son sólo una garantía de que la lucha de liberación continúa. Adolfo Sanchez Vázquez, filósofo marxista observa los problemas del marxismo y el socialismo para fundirse con la realidad de los pueblos y en este caso del pueblo mexicano, que el EZLN, mayoritariamente indígena, ha sacado hasta ahora las debidas lecciones del fracaso de los movimientos guerrilleros latinoamericanos: 1) Al trazarse en primer plano como objetivo “dadas las condiciones” “la libertad, la justicia y la democracia, y otras reivindicaciones; ( si bien este autor no ve que esa libertad, justicia y democracia no es posible de lograr sin la transformación revolucionaria de la sociedad capitalista y que no es sólo una reivindicación de lo que antes se llamaba el programa mínimo) 2) Al privilegiar la lucha política sobre la militar; (privilegiar es una palabra fuerte, pues sería más adecuado reconocer que ambas se combinan siempre bajo la conducción de objetivos políticos de los cuales la guerra popular es una expresión) y 3) Al recabar el consenso y el apoyo de la sociedad civil, saneando las estrategias vanguardistas y “foquistas”. Marcos en varias entrevistas agrega su distinción entre rebeldes y revolucionarios, poniendo al zapatismo actual del lado “rebelde” de quienes no buscan hacerse del poder o tomarlo como una cosa, así sea para fines socialistas y lograr derechos para el pueblo. Esas expresiones del EZLN habrían de calar en la izquierda revolucionaria sin que hasta la fecha haya acuerdo entre las interpretaciones y representan preguntas que nos seguiremos contestando ante cada paso. Martha Harnecker se pregunta sobre el zapatismo en el texto arriba citado lo que muchos hacemos, aquí citamos en extenso sus reflexiones quitando su numeración y formato y recogemos la posible respuesta basada en opiniones de un conocido dirigente del Frente Zapatista de Liberación Nacional: “¿qué entienden los zapatistas cuando afirman que no luchan por el poder? ¿No entra esto en contradicción con su lucha por un nuevo constituyente y una nueva Constitución? Pienso que esta afirmación sólo puede entenderse si investigamos qué entienden por poder. Al respecto Javier Elorriaga explica: decir “no luchamos por el poder”, es un poco como un seguro, como decir que “tenemos que enfocarnos hacia la gente”. La base fundamental de los cambios son los pueblos, no los caudillos, no los individuos, y desde luego, no los estados. Lo que nosotros pensamos y queremos hacer es que el cambio venga desde abajo, y para construir el cambio desde abajo tienes que mantener una raya, muy clara, frente al poder.[...] Luchar por el poder [...]es lo que va aislando a los movimientos, los va dividiendo entre sí y va formando cúpulas, dirigencias, organismos, y separando a las bases. Entonces nosotros decimos. que hay que mantener algunos principios que aunque parezca terquedad, por lo menos nos permitan la posibilidad de crecer siempre pegados a la base. Y esos son: no acercarnos al poder y tratar de hacer las cosas de la manera más colectiva posible. O sea que participe, que piense, que planifique, que decida la mayor cantidad de gente. Eso es muy difícil peleando con armas que ellos mismo controlan. Pero no queda otro camino. El tratar de infiltrar poder desde dentro para desde ahí minarlo ha resultado un fracaso. [...]. Todo el sistema político está hecho, en México por lo menos, de tal manera de que te vas aislando de tus bases. [...] Empiezas a decidir cosas sin consultar porque no hay tiempo y porque te eligieron para algo.[...] Hay que construir desde abajo, hay que estar constantemente consultando; hay que estar buscando nuevas formas de participación, que participe la gente que tiene tiempo, y la que no tiene tiempo; la señora que tiene hijos y tiene además otro trabajo y llega a la casa a dar de comer a aquéllos; hasta la madre que no puede ir a asambleas, que también tenga una posibilidad de participar políticamente. Y todo eso al margen del poder. [...] El estado te da dinero [...] para que tengas periódicos, oficinas, locales, llamadas de larga distancia, viajes [...] y te vas alejando del trabajo político [...] Ahí caíste en el juego del poder, ahí entraste en el círculo. A lo que Harnécker concluye: “Este testimonio nos revela que el poder que rechaza el zapatismo es el poder que representa el estado mexicano actual, la politiquería, la burocratización de los partidos, la corrupción. Y a partir, de él pienso que se puede comprender mejor las formulaciones del zapatismo como: “mandar obedeciendo”, “representar y no suplantar”, “construir y no destruir”, “proponer y no imponer”, “convencer y no vencer”, actitudes todas ellas inspiradas en las prácticas de las comunidades indígenas.” También el ERPI plantea cuestiones claves para la izquierda revolucionaria en sus Tesis para el Cambio redactadas para reflexionar de una forma nueva la metodología, la teoría y el papel de los insurgentes con respecto al pueblo, para separarse de lo que llaman un lastre de la insurgencia armada en México y en otros países va abriendo tras cuestiones que alteran la insoportable pesadez de un marxismo de manual y de una izquierda que tiene respuestas para todo aún si no le han hecho pregunta alguna: a) compromiso revolucionario con el pueblo que cobra sentido si se construye “el poder popular desde abajo y desde ahora en todos los aspectos y hasta las ultimas consecuencias” ; b) construir un ejercito y un partido del pueblo que sea un ejército y un partido de masas (tal vez pudiera decirse también a la manera de Marx “el pueblo en armas” y al modo de Lenin y de Giap, el partido como ejército político de la clase obrera y del pueblo o aquel valor de la “línea de masas” en la revolución popular que planteaba Mao), instrumentos del pueblo para que logre su liberación, por lo que la marcha de los revolucionarios no es adelante sino al lado del pueblo por libertad, justicia y democracia; c) reconocer que el carácter político militar de la organización revolucionaria ha conducido en muchos casos a priorizar disciplina sobre democracia, a volver la teoría un dogma y no una guía de la revolución, a repetir o retrasar los métodos de trabajo con respecto a lo que la realidad exige; d) las coyunturas no deben desperdiciarse hay que actuar como pueblo organizado y como insurgencia político militar en ellas con uso de la experiencia y de la previsión, por eso mismo los principios de la organización deben corresponder a las condiciones concretas si no se quiere ser ineficaz o convertirlos en instrumentos “de dominio de la base por la dirección” e) se requiere combinar a la vez todas las formas de lucha en el proceso revolucionario y combinar en el aspecto militar la guerra de carácter prolongado con la lucha insurreccional, pues la historia de México y su realidad actual posibilitan que haya levantamientos locales, regionales y estallidos sociales para los cuales se necesita estar preparado y ser parte del pueblo que se levanta; f) la táctica en este momento requiere de la autodefensa del pueblo, es su derecho legítimo para que ninguna agresión quede impune, a la vez que se construye poder popular, se acumulan fuerzas y se preparan esfuerzos insurreccionales; g) las posibilidades de triunfo revolucionario pasan por la combinación de fuerza política del pueblo organizado con la fuerza militar de su ejército popular, pero la actividad política no debe subordinarse a las coyunturas sino que debe ser planeada en sentido estratégico, sin por ello dejar de actuar ante las necesidades urgentes de la población o desperdiciar las coyunturas; h) es preciso abandonar las condiciones hegemonistas de una fuerza sobre otras y de homogeneidad del pensamiento de las diversas fuerzas que impulsan la lucha, el respeto mutuo y la unidad dentro de la diversidad son algunos de los principios a aplicar frente a esas tendencias; i) la verdad es revolucionaria, el un deber del revolucionario hablar y actuar con verdad, sin pretextar razones de partido para justificar mentiras. Un salto pues de calidad: las armas de la crítica se plasman en la crítica de las armas y a la inversa y ya estamos en otra situación, no la mejor por cierto, pero una situación en que aprendemos a ser revolucionarios o todavía mejor, a ser, como decía el comandante Genaro Vázquez, “aspirantes a revolucionarios”. 10. Aportes y más preguntas Los aportes de los levantamientos indígenas y populares; así como las formas de resistencia y rebeldía que los continúan y les dan legitimidad como movimientos nos indican nuevas preguntas: 1. Que el pueblo es el protagonista y las organizaciones, incluso las más desarrolladas, son su expresión de avanzada, pero aún. Preguntas: ¿Es ya un pueblo organizado políticamente? ¿Puede actuar el pueblo como sujeto autónomo en esta lucha siendo tan pequeño aún el sector que se ha organizado para enfrentar al régimen? 2. Que la revolución se ha iniciado con un proceso complejo y enriquecedor que combina luchas de resistencia, de rebeldía y de insurgencia populares, que coloca lo político aún como la forma más frecuente de confrontación contra el régimen, la oligarquía y su proyecto capitalista y neoliberal. Pregunta: ¿cómo articular resistencia, rebeldía e insurgencias en un movimiento del pueblo organizado? 3. Que en ese proceso ir de lo simple a lo complejo, de lo pequeño a lo grande, de lo defensivo a lo ofensivo no implica una escala lineal de las luchas, pues mientras en algunas regiones el enfrentamiento es cada vez más constante, en otros sitios prevalece la acción política e incluso hay no pocas regiones y sectores donde el pueblo apenas responde desde lo social y reivindicativo a los muchos agravios que trae la explotación, la falta de democracia y la exclusión de millones de mexicanos. Es un acierto de las vanguardias naturales y políticas del pueblo el que se tienda cada vez más al trabajo de educación política del pueblo, de los luchadores sociales y de los cuadros tanto políticos como militares; pero no se puede negar que en la mayoría de los casos se está en desventaja contra la tendencia despolitizadora de las masas que es provocada por las formas de dominación propias de la actual mundialización capitalista. Pregunta: ¿Cómo forjar una cultura política que permita al pueblo desde su lucha político social plantearse como viable la construcción del poder popular en cualquiera de sus aspectos; autonomía, autosuficiencia, democracia y autodefensa? 4. La lucha del pueblo es desigual en sus contenidos, banderas, ritmos y formas de emprenderse, pero cada vez más adelanta en su consecución de autonomías locales o comunitarias, de proyectos económicos, sociales y culturales de autogestión, de ejercicio efectivo democracia participativa para informarse, opinar, decidir, actuar y evaluar a los gobiernos y a las direcciones de las organizaciones en las que participa la población, y, finalmente en actos e incluso planes de protección y autodefensa popular de los movimientos, de los logros o conquistas y de las organizaciones y de sus miembros en contra de la respuesta represiva y manipuladora del Estado y sus redes de poder. Esos avances hacen posible plantearse y ejercer desde abajo y desde ahora la construcción del poder popular y su defensa. Pregunta: ¿La izquierda política y política militar está abierta a aprender de las experiencias de construcción y defensa de los embriones de poder popular o aún reclama cada fuerza tener la verdad agarrada de la orejas y se siente y actúa como vanguardia que repite “no hay más camino que el nuestro? 5. La lucha del pueblo es así un proceso integral tanto político como militar, la guerra del pueblo es, por una parte, una respuesta necesaria y creciente a la represión que sufren los movimientos populares, y particularmente a la aplicación de guerra de baja intensidad que combina el terror de estado con la manipulación y división del pueblo. Pero es también uno de los elementos de la estrategia de lucha revolucionaria que por derecho, incluso constitucional, le corresponden al pueblo que quiere darse el gobierno y el régimen que necesite y decida como medio para que la sociedad responda a la necesidad de justicia, libertad y democracia como base para desarrollarnos como país y pueblo soberanos y como sujetos que vivimos y forjamos un destino digno para nuestras vidas. Aunque el segundo aspecto de la guerra popular apenas se asoma como parte del proyecto estratégico de construcción de poder popular merece de parte del Estado una particular atención, pues busca deslegitimar y aislar los actos de propaganda armada, de recuperación económica y represalia a las fuerzas y personeros de los dueños del dinero y del poder; en particular desde el momento de entrelazamiento oficial entre la secretaría de defensa mexicana y el pentágono estadounidense, las acciones contra los grupos que aparecen ejerciendo esas formas de lucha son considerados terroristas y se los liga con la delincuencia organizada y no con la resistencia y la insurgencia de base popular, así esté demostrado que cuentan con arraigo popular en varias regiones. Pregunta: ¿ Es posible el desarrollo creciente del aspecto militar bajo las condiciones de fuerzas insurgentes sin coordinación, mientras el gobierno cumple como marioneta políticas de seguridad nacional diseñadas desde los centros del imperio? 6. Por ello, ninguno de esos avances en la lucha es posible de ser explicado desde la voz sola y estruendosa de los fusiles; no es la sangre de combatientes la única donación de fuerza que hace andar al pueblo. La organización popular impulsa muchas manifestaciones de lucha por esa construcción de poder popular. La insurgencia armada e incluso la autodefensa de las comunidades y de los movimientos son sólo un medio de protección, de resistencia, de empuje al ánimo y la fuerza moral de un pueblo y una garantía para que ese pueblo siga en pié armado también de la palabra, el trabajo, la educación, la asamblea, la movilización social, cultural y política, promoviendo en todos los casos el proyecto de nueva sociedad y de vida distinta y plataforma de lucha para el periodo. Los ejes notorios de ese proyecto son la extensión de los movimientos autónomos con arraigo territorial, la confrontación al neoliberalismo y en particular a planes como el PPP, el ALCA y la lucha contra la impunidad de los represores y corruptos. Preguntas: ¿ esos movimientos populares serán capaces de atraer la participación popular que ya perdieron los partidos electorales como es evidente en las elecciones de julio de 2003? ¿será necesario que surja otro tipo de partidos u organizaciones políticas?? y ¿ es posible que haya partidos políticos sin caer en la institucionalización de la izquierda que reproduce el sistema de partidos de Estado? 7. Nada de esto modifica las leyes de la guerra, ni mucho menos anula su importancia. Sólo restablece la claridad de que el pueblo cuenta de muchos medios para emprender su liberación, entre los cuales toma su lugar el factor militar. Preguntita: ¿cuáles? 8. No obstante esta experiencia viva en varias regiones del país, se requiere poner a disposición del carácter anticapitalista de la lucha revolucionaria los medios estratégicos que en otras revoluciones y procesos de liberación se han mostrado necesarios: El partido, el ejercito y el frente del pueblo. Preguntota: ¿cómo? Las respuestas de la izquierda revolucionaria, rebelde, combativa y desobediente están en aquel viento navegante de los primeros versos del poema Hermosura de la Dialéctica de la nicaragüense Gioconda Belli: Estoy viva como fruta madura dueña ya de inviernos y veranos, abuela de los pájaros, tejedora del viento navegante. México 2003