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Los rostros de los círculos bolivarianos |
Dirección Nacional ERPI
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IMPORTANTE: Esta revista está dirigida a todos los ciudadanos de nuestro país, quienes tenemos derecho a la información, a la libre expresión y a ejercer nuestra libertad de escribir y publicar escritos sobre cualquier materia (derechos plasmados en los Artículos 6 y 7 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos), y del mundo. Advertimos: La lectura y/o posesión de esta revista no significa militancia en nuestra organización. Por lo tanto, cualquier medida represiva es estricta responsabilidad del gobierno.
En las pasadas semanas fuimos testigos en México de algunos acontecimientos políticos relevantes inéditos cada uno con una carga especial de causas y efectos.
En primer lugar se observó claramente la tenacidad y la fuerza de las convicciones de nuestros compañeros presos los cuales mantuvieron una huelga de hambre muy larga que desgastó sus cuerpos mas no sus ideales, mas bien se fortalecieron primero sus ideas y sobre todo la causa por la libertad de todos los presos políticos en México (independientemente de cualquier diferencia política o ideológica) y esto en el contexto de la lucha por la justicia y contra la impunidad en nuestro país.
Quedó claro que para los compañeros del ERPI esta lucha tanto dentro como fuera de la cárcel es una cuestión de principios y no de coyunturas o conveniencias egoístas de ninguna clase.
Ya antes habían sido liberados primero el compañero Bertoldo Martínez Cruz, el compañero Benigno Guzmán Martínez, la compañera Virginia Montes en Guerrero, los compañeros pescadores de Pátzcuaro, los compañeros ecologistas de Guerrero, el compañero general Francisco Gallardo, la compañera Erika Zamora Pardo, el compañero Efrén Cortés Chávez.
Y les decimos compañeros no porque pertenezcan a nuestra organización armada sino porque son compañeros de la lucha social en México que están dando su aporte, todos ellos fueron presos políticos encarcelados injustamente y con procesos penales amañados y viciados de origen. En todos estos casos su libertad se debió a que las autoridades judiciales reconocieron lo injusto de tenerlos presos y por no haber causas que justificaran el que permanecieran encarcelados, tácitamente el Estado mexicano pierde al mostrarse no como un Estado justo sino como uno injusto que se ampara en la tortura, la impunidad y fabricante de delitos para mantener presos a los luchadores sociales en México.
Es muy necesario advertir a todos que con la libertad de estos compañeros no termina la lucha por la justicia y contra la impunidad sino que apenas comienza una nueva etapa y que seguramente se fortalecerá con su actividad política y social. Ya sea juntos o por separado todos los presos políticos que hay en el país esperan de ellos lo mejor.
Otro acontecimiento político revela la esencia de lo que están hechos los partidos políticos particularmente el PAN y el PRI, quienes comparten los grupos empresariales, militares, jurídicos y de narcotráfico en el poder a lo que también se le llama el “régimen” han comenzado a lanzarse el lodo en la cara, al mismo tiempo que van aflorando las contradicciones y las diferencias de intereses económicos y políticos entre ellos.
Una prueba de ello es la decisión de construir el nuevo aeropuerto en Texcoco, decisión que a todas luces llevaba la dedicatoria de uno de los grupos política y económicamente más poderosos de México, es decir el Grupo Atlacomulco y que en últimas fechas el Gobierno Federal había tirado la bolita de la responsabilidad al Gobierno del «cazador de ratas» Arturo Montiel.
Otro hecho es que poco a poco se han ido filtrando aquí, allá y acullá datos reveladores acerca del fraude electoral preexistente antes del 2 de julio del año 2000, fraude porque a todas luces es ilegal utilizar fuentes de financiamiento no autorizadas para las campañas políticas electorales, el rebasar el tope de los montos económicos para las campañas, el uso indebido de los recursos públicos y además el financiamiento de extranjeros.
Pues bien, de todo lo anterior se acusan priístas y panistas, el PRI y su candidato con ayuda de Ernesto Zedillo y miembros del gabinete desviaron recursos de la empresa paraestatal PEMEX a la campaña del priísta con montos supermillonarios y de aquí partimos para que se configuren una serie de delitos tanto electorales como no electorales, por lo que se sabe hay suficientes pruebas para que el llamado pemexgate lleve a la cárcel a muchos exfuncionarios del gobierno zedillista, pero también a varios que están en funciones en el gobierno foxista y muchos que ahora son diputados o senadores y que fueron parte vital de la campaña labastidista.
Esto desde luego si hubiera voluntad de hacerlo. Pero como vemos las cosas para Fox todo puede ser negociable y jugar al chantaje mutuo con el PRI le parece lo más conveniente pues también hay muchas pruebas que documentan el financiamiento de extranjeros, principalmente de empresas gringas, en la campaña de Fox.
Están pues los grupos de poder dentro del “régimen” jugando a las dominadas para asentar sus intereses y negociarlos lo más convenientemente posible y ya una vez destapados los escándalos sólo castigar a peces flacos que paguen los platos rotos.
Mientras tanto el resto de los partidos políticos mejor ni se meten a fondo por temor de ser mordisqueados y además sacarles también sus trapitos al sol.
Este acto de burla a la justicia no es menos dañino que cualquier acto de tortura o encarcelamiento injusto, es un acto de miseria política de parte de todos los actores de la clase política del país al no empeñar sus fuerzas en la investigación seria y castigo a los culpables, tanto como la que debe haber en el doloroso caso de los desaparecidos durante la guerra sucia que persiste hasta nuestros días.
Finalmente saludamos la victoria de los pobladores de San Salvador Atenco y comunidades circunvecinas.
Ejercicio de soberanía
En honor al compañero José Enrique Espinoza Juárez, asesinado por las fuerzas represoras del Estado mexicano.
Comandante Ernesto Guevara, Che
Como México no hay dos. Y vaya que dicha frase, «ciertamente», nos queda como anillo al dedo. La suspensión del proyecto de aeropuerto en la zona de Texcoco es sólo una muestra de la incapacidad e ineficiencia del gobierno de la República en particular, y su clase política en general.
Del gobierno federal por creer que se puede canjear «oro por cuentas de vidrio». Como han dicho los pobladores, no es cuestión de dinero. Nuestra cultura mestiza nos obliga a defender nuestra tierra, nuestras raíces, nuestros recuerdos, más aun nuestra cultura indígena. Para el capital neoliberal esto es sólo romanticismo, para nosotros es nuestra vida. Apoyamos la decisión y determinación de la gente de la zona de defender sus tierras, sus costumbres, sus raíces. Pero de la misma forma los apoyaríamos y respetaríamos, si hubiesen decidido negociar para vender con mejores condiciones, es también su derecho.
Hay que recordar que la decisión de afectar tierras ejidales, supuestamente, estaba basada en una serie de constancias, dictámenes y estudios, las cuales fueron solicitadas por el abogado defensor, apoyado en el artículo 152 de la Ley de Amparo, y no le fueron entregadas, lo cual hace suponer que dichos documentos no existen, al menos no todos y con ello se demostró que todo había sido «una decisión unilateral aconsejada por los empresarios nacionales y extranjeros interesados en hacer uno de los negocios más grandes del país, porque ahí se invertirían miles de millones de dólares (Ignacio Burgoa Orihuela, La Jornada 5 de agosto de 2002). «Fox pisoteó el artículo 115 constitucional e incurrió en un ataque al sistema municipal mexicano».
Y de la clase política en general porque la retirada del gobierno federal levantó la ira de los poderes fácticos (representados en la clase política), quienes se manifestaron de manera visceral demostrando, una vez más, que lo único que a ellos interesa es el poder, el dinero.
Parte de la Iglesia, a través de Onésimo Cepeda, obispo de Ecatepec, por ejemplo declaró que «aun cuando haya muerto una persona, aun cuando hayan muerto 500», se debió haber construido el nuevo aeropuerto en Texcoco. Hace unos meses quería que la canonización del indio Juan Diego se hiciera en la catedral que él preside, ahora quisiera ver a 500 indios más, muertos.
En el EdoMex, Arturo Montiel no está más contento que su «confesor» (los dos son ratas de la misma cloaca) ya que la provocación, que pretendía acelerar el proceso de despojo de los pobladores de Atenco y sus alrededores, no funcionó como querían y en cambio sí influyó para que la justicia (no la de Fox, desde luego) se hiciera en este caso.
La provocación y represión hacia los compañeros de San Salvador Atenco centró ¡durante cinco días, cinco! todas las conversaciones sobre la construcción del aeropuerto, su ubicación, intereses, consecuencias, sentimientos, rehenes, la represión del Estado con toda su fuerza (PFP, Ejército, Policía, agitadores...) y la intransigencia de los funcionarios de Gobierno, tanto estatal como federal en cuanto al tema.
El «aeropuerto se construirá en Texcoco porque es la mejor opción», había dicho el secretario de Comunicaciones y Transporte, Pedro Mc Cerisola (el pato-negociador) ¿es la mejor opción una zona limítrofe con la metrópoli, a la cual la mancha urbana le gana terreno? ¿No fue un criterio el peligro que corren los habitantes de la Cd de México debido a lo céntrico del actual puerto aéreo?
Días después, el mismísimo Mc Cerisola declaraba en entrevista con El Noticiero de Televisa, que la decisión de echar atrás el proyecto Texcoco no era un fracaso. «Al contrario, es una muestra de que el gobierno está dispuesto a dialogar, de que respeta los derechos de las partes y de que no trata de imponer soluciones, independientemente de cuán buenas puedan ser éstas. Se gobierna con y para la sociedad».
Además de los criterios, un proyecto como este necesita sondear, cabildear con la población de la zona. Dialogar.
Sin embargo, nunca hubo una negociación, un dialogo con los pobladores de las zonas afectadas, ni por parte del gobierno federal y mucho menos del estatal. Esto echa por tierra las declaraciones del Primer pato de la Nación, porque en realidad la suspensión del aeropuerto en Texcoco es una derrota para el gobierno y su clase política oligarca y una VICTORIA (con mayúsculas) del pueblo expropiado.
El abogado de los pobladores, Ignacio Burgoa, luego de la retirada estratégica del gobierno federal, destacó que con su decreto de expropiación el mandatario violó el artículo 115 constitucional fracción quinta, porque a los municipios corresponde determinar el uso del suelo, en este caso el que se daría a los terrenos ejidales para la construcción de la terminal aérea y las áreas para los servicios auxiliares. Y continua, «lo que Fox tendría que haber hecho para proceder legalmente, era citar a los alcaldes de los municipios afectados para tener su aprobación sobre la modificación del uso del suelo en su superficie. «Pero hizo caso omiso de los ayuntamientos y con ello incurrió en una violación patente y manifiesta de los preceptos constitucionales».
Según el abogado, si el Ejecutivo hubiese seguido la vía correcta, «las marchas y las presiones habrían sido lo de menos, porque con la anuencia de los alcaldes podría haber seguido negociando con ellos».
Hay que dejar bien clara una cosa. Los alcaldes no son encomenderos o virreyes y no pueden disponer a su antojo de los bienes de las comunidades. Son representantes. Y como tales, en decisiones de tal trascendencia tienen la obligación de consultar con el pueblo al que representan.
Tiene que ser una práctica común de ahora en adelante, una experiencia no sólo para todos los alcaldes (y los que quieren ser) sino para cada una de las personas que son representadas por dicha investidura. Luego entonces, lo que el maestro Burgoa dice, sería lo más correcto.
Durante la administración del cambio, es decir durante el año y medio de presidencialismo foxista, mucho se ha dicho y remarcado en cuanto al respeto del Estado de Derecho. Nunca han definido con claridad qué es un Estado de Derecho, pero desde luego no es lo que ellos piensan.
Una y otra vez Fox ha violentado lo que él tanto pregona, se pasa por el arco del triunfo la constitución. Esto le trae derrota tras derrota.
Por lo menos tres veces ha recibido del Poder Judicial fallos en contra (y por lo menos en 15 ocasiones ha incurrido en inconstitucionalidades, según Burgoa).
En un Estado de Derecho por lo menos se deben considerar y cumplir cuatro principios esenciales:
Respeto por los Derechos Humanos, y nuestro flamante presidente del cambio lo pregona pero no lo cumple. Nuestras cárceles, digo las del país, están llenas de presos a los que no se les ha seguido ya no el «Debido Proceso», imparcial y de una forma que lo entiendan, es decir, en su propio idioma, sino que ni siquiera se les ha sentenciado.
En otros casos la fabricación de delitos es la norma (Montemayor dixit). Y en otros, el exceso de violencia, el abuso de autoridad y hasta hoy, el fallecimiento por lo menos tres personas; además de la desaparición de personas.
Legalidad, sustentada en el respeto de la Constitución y las Leyes que de ella emanan y que también en el transcurso de ¡tan sólo año y medio! como decimos líneas arriba, se la han pasado por el arco del triunfo.
En este punto cabe aclarar que en definitiva, durante la vida del México posrevolucionario, la Constitución ha sido violentada todo el tiempo por el «Régimen», hasta el año 1988 priísta; después de este año y antes del 2000 por la clase política PRI-PAN (recordemos que la izquierda partidista no logra integrarse en la clase política sino hasta finales del salinato, 93-94 y que no ha tenido mayor influencia, a nivel federal, pero que estatal o municipalmente han recurrido también a la ilegalidad); y ahora, por el foxismo-priísmo.
Hay que retomar el espíritu de la Constitución de 1917 y hacer valer principios como: Soberanía, conquistas sociales, respeto a los Derechos Humanos...
Legitimidad como tercer punto. Todos sabemos que el respaldo, la aceptación de la población de una cierta medida o acción puede tener mayor representatividad. Este punto es muy importante. Para poder sustentar un Estado de Derecho hay que contar con el respaldo de la gente, con su aprobación. Legitimidad y legalidad van de la mano. No se pueden separar. Para poder aplicar una ley, la población debe estar de acuerdo, sin embargo no hay que confundir el hecho de que Fox haya ganado en las elecciones.
Cabe recordar que en las elecciones federales del 2002 hubo un abstencionismo de cerca del 60% y que del otro 40%, los votos fueron en gran medida contra el PRI. Así que no hay motivo para creer que las y los mexicanos (todos) le hayamos dado nuestro apoyo a Fox y sí que se le dio la espalda al régimen priista.
El último de los principios básicos es la Justicia. Aplicar, emitir de manera imparcial un criterio sobre la base de los principios anteriores, y como consecuencia dar a cada cual lo que merece. Lo legal no siempre es legítimo ni lo legítimo siempre es legal por lo que la justicia debe evaluar muy bien, sin presiones y sustentar sus decisiones, en los principios anteriores (este punto es muy difícil debido a que la justicia se sustenta en valores éticos y morales y cada persona tenemos diferente definición de ética y moral, si no, pregunten al Jefe Diego).
Si consideramos lo anterior, podemos decir que la legalidad pregonada por el Gobierno en el caso del aeropuerto (la cual viola Derechos Humanos y no es respaldada ya no sólo por la población de San Salvador Atenco, sino por un gran sector de población, acusados de manipuladores, agitadores, provocadores, terroristas) y que tiene como beneficiario directo al capital trasnacional no es justa ni legítima y por tanto es una flagrante violación al Estado de Derecho independientemente de que en estos momentos se haya cambiado de opinión.
Cuando se llega a la presidencia de un país por medios democráticos, se tiene que considerar que no toda la gente lo eligió.
Como ya dijimos, sólo lo hicieron la mayoría de los que votan (en 2000 hubo un abstencionismo de más del 60%), y en este caso en particular mucha gente no votaba por Fox, sino en contra del PRI.
Atención Mr. Fox. No sólo sus «amigos» tienen derechos y si no empieza a tomar en cuenta las necesidades de la población no sólo será un Atenco, sino muchos Vietnam, digo, muchos Atencos.
Una vez que hablamos sobre el conflicto del aeropuerto, regresemos a las «marranadas» que estaban en la arena política antes de Atenco. Esperamos que regresemos a esos temas y que no se haya logrado el objetivo, tanto del gobierno federal como del PRI de desviar la atención y bajar la cortina para, como es su costumbre, negociar en lo «oscurito» y no castigar a los culpables.
Estábamos ocupados en las «marranadas» de las campañas y precampañas políticas de los partidos mayoritarios (léase PAN y PRI), campañas que se sostuvieron sobre una serie de actos ilegales que a toda costa están tratando de ocultar.
Primero la negativa de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para transparentar los estados de cuenta de los operadores de campaña más importantes del ahora presidente Fox (Korrodi y Robinson) y la incapacidad del IFE para establecer con cierta claridad lo que quería, dieron el tiempo suficiente para que dichos personajes oscuros se amparen y eviten que conozcamos la serie de irregularidades existentes (no vaya a ser que también haya participación del narco en el financiamiento de campaña del presidente).
El llamado Pemexgate, asunto de financiamiento ilegal al candidato presidencial priista por parte de la paraestatal PEMEX, donde están implicados funcionarios en activo (de ésta administración) y exfuncionarios de la etapa del presidente proctólogo Zedillo.
En este caso se dice que la empresa entregará toda la información que se requiera. No debemos perder de vista que hay un conflicto de intereses en el sentido que ni el sindicato de la empresa ni el PRI «quieren» la privatización que implica la propuesta de los empresarios-funcionarios de la nueva administración contenida en los Contratos de Servicios Múltiples, que permiten a la empresa privada (trasnacional principalmente) participar en la explotación de nuestros recursos naturales, sin embargo impulsaban otras propuestas desde los gobiernos de Salinas de Gortari y Zedillo.
La presencia en los juzgados del expresidente Luis Echeverría, por cierto uno de los asesinos más feroces y cobardes del México nuevo, para intentar aclarar los hechos particulares del 2 de octubre de 1968 y el 10 de junio de 1971 y por consiguiente la «Guerra Sucia» continuada (hasta nuestros días) aun cuando se limite a los años 80...
Claro que hubo que lidiar con la visita del Papa, que fortalece la cortina de humo y que cumple con un movimiento de ajedrez político, Santificar a un indígena para intentar recuperar el terreno perdido por los católicos cristianos, no sólo en México sino en toda América Latina.
Aclarar e impartir justicia en los casos de corrupción y financiamiento ilegal es una tarea importante y que daría credibilidad y fortaleza al Poder Judicial.
Por otro lado, a la izquierda institucional le corresponde retomar la defensa de las luchas sociales y reencontrar la ruta (que desde luego no es la socialdemocracia al estilo de la «tercera vía», léase Lula da Silva en Brasil) y presionar desde sus trincheras para el esclarecimiento de las marranadas descritas arriba y la reivindicación de cientos de muertos y desaparecidos en los últimos 35 años por lo menos, muchos de ellos compañeros y compañeras de lucha en otras etapas.
Tarea bastante fuerte para una izquierda (no sólo la institucional) desdibujada y que entre ella misma se muerde. Uno de nuestros grandes problemas es la descalificación de otrora compañeros y la negación de lo dialéctico.
Nuestros líderes políticos, nuestros representantes en las cámaras, una vez que obtienen lo que quieren (puestos de representación popular) se olvidan de su tarea, de sus obligaciones y encantados con su nueva vida de «poder y gloria» dejan de luchar por sus objetivos.
Si se mantienen en sus posiciones e intentamos defender las luchas del Movimiento Popular juntos (por la cuales están donde están), hay posibilidades de detener, al menos en un inicio, la embestida del gobierno neoliberal.
Atención también merece la situación general de los pueblos indígenas y campesinos. No es desconocido para nadie que desde hace mucho tiempo existen problemas entre comunidades. Tampoco es desconocido que los problemas no son sólo internos, es decir de ellos mismos.
El régimen priista, que tiene repartido el sur-sureste entre su oligarquía, tiene una gran responsabilidad en los conflictos agrarios. la masacre de Agua Fría en Oaxaca a finales del mes de mayo es una muestra.
Es lamentable que el gobernador José Murat vaya por el mundo pregonando que «es necesario también construir un orden mundial donde se respete la cultura, la cosmogonía y los derechos de los pueblos y comunidades indígenas si en verdad aspiramos a una fraternidad real y no a una convivencia artificial, de discriminación racial y neocolonialismo interno» y en su estado vaya violentando los derechos de comunidades, además de amenazar a las comunidades que se «rebelan» contra él.
El esclarecimiento de dicha masacre se hace imperativo.
Los acusados, detenidos y en la cárcel, juran y perjuran que ellos no fueron, pero la maquinaria del Estado ya se echo a andar y ya hay pruebas (¿fabricadas?) de su culpabilidad.
¿Cuántas muertes más por conflictos agrarios serán necesarias para que las acciones se correspondan con el discurso?
Esperamos que la lección de Texcoco quede impresa de forma positiva en la memoria de la población, tanto como en la de los gobernantes y se pongan a trabajar para poder restablecer el Estado de Derecho y la soberanía Nacional, aún cuando nuestros gobernantes digan que es algo obsoleto.
Ya que tanto miran a USA para decirnos qué hacer, debiesen mirarlo ahora que defiende su soberanía aplicando medidas que benefician a sus agricultores en perjuicio de sus socios comerciales.
Si hablas de cambio, empieza Vicente. Cambia el entreguismo hacia los Estados Unidos y cambia el rumbo del país. Dicen, los que creen que saben, que «nadie escarmienta en cabeza ajena». Sin embargo, nuestros hermanos del sur tienen que ser un ejemplo de hacia dónde nos llevan las políticas que imponen tanto el BM, el FMI, el BID y no se diga USA, y no llegar al fondo para intentar reconsiderar el rumbo.
En otro tema, no menos importante, desde hace tiempo se «hablaba por de bajo del agua» de una «lista negra» de funcionarios de gobierno en los diferentes niveles. Desde funcionarios delegacionales, jefes de policía y presidentes municipales, eran 7 los nombres. Hasta ahora han muerto 4. Es evidente que ni la PGR, ni la policía de inteligencia (no por su capacidad mental, sino por los lineamientos que dicen manejar), PFP, han sido capaces de ubicar el origen de dichas amenazas y muertes. Hay que recordar que hace algunos meses se desmanteló a todo un cuerpo de policías en uno de los estados noroccidentales del país por supuesta complicidad con la delincuencia organizada. ¿Será por eso que no han encontrado pistas?
¿Hasta cuándo los países latinoamericanos seguiremos aceptando las órdenes del mercado como si fueran una fatalidad del destino? ¿Hasta cuándo seguiremos implorando limosnas, a los codazos, en la cola de los suplicantes? ¿Hasta cuándo seguirá cada país apostando al sálvese quien pueda? ¿Cuándo terminaremos de convencernos de que la indignidad no paga? ¿Por qué no formamos un frente común para defender nuestros precios, si de sobra sabemos que se nos divide para reinar? ¿Por qué no hacemos frente, juntos, a la deuda usurera? ¿Qué poder tendría la soga si no encontrara pescuezo?
(Eduardo Galeano, "La Soga," Rebelión 10 de agosto, 2002)
Una mirada al mundo
No es secreto el reposicionamiento de la ultraderecha en el Mundo. Francia sufrió un verdadero caos con la postulación de Le Pen al gobierno. Italia tiene en el gobierno a uno de los representantes de la ultraderecha en Silvio Berlusconni. Alemania no se diga, con la popularidad de un neofascista; y así podríamos seguir. Sin embargo, lo más representativo del reposicionamiento de la ultraderecha se da en el país «más democrático del mundo», Estados Unidos de América.
La posición ultra conservadora de baby Bush, su fascismo y su hambre de poder lo llevan a definir una estrategia que nos pone al borde de una guerra de gran magnitud. La llamada «lucha antiterrorista», con enemigos virtuales, esconde su objetivo estratégico: el control de toda la reserva de petróleo en el mundo.
Venezuela es una muestra más. El golpe de Estado planificado y promovido desde USA y que el pueblo venezolano no permitió, tiene como trasfondo el control de la mayor reserva de petróleo de América.
Los planes de ataque a Irak para el mes de noviembre (en USA hay elecciones en noviembre), tienen el mismo petrolero objetivo, además de fortalecer posiciones en el Senado. Sin embargo Saddam Hussein advirtió, después que miles de civiles armados marcharon por las calles de la capital en muestras de apoyo, que cualquiera que ataque Iraq sufrirá una «derrota humillante», deben hacer que baby Bush recapacite y que considere a su pueblo en cuanto a no atacar a Irak.
En otra región del mundo, el nuevo presidente de Colombia, que en campaña prometió mano dura contra la guerrilla, fue recibido, literalmente, con cañones. Colombia es un país con una guerrilla de casi cuarenta años. La desigualdad social fue el motor. Hoy en día están en juego muchos intereses. Sin embargo, los principios que llevaron a tomar las armas a miles de colombianos y colombianas siguen vigentes. Y curiosamente, USA también tiene intereses en este país. De ahí el «Plan Colombia». Alerta. USA está creando muchos Vietnam.
El rescate de Brasil por el FMI, BM y BID; el rescate de la economía en Uruguay; las nuevas disposiciones fiscales en Argentina; las dificultades en México para mantener el maquillaje, el reposicionamiento de la derecha también en América Central son el inicio del fin del proyecto neoliberal. ¿El fin de la Historia?. No puede seguir impulsándose un sistema que genera pobreza con calidad y eficiencia.
Por ejemplo, en Uruguay, las consecuencias del fracaso del modelo económico implementado por los gobiernos colorados y blancos - a lo que se debe sumar lo hecho por la coalición de gobierno durante este período - son atroces para ese país y su población, empobrecida a niveles nunca vistos, marginada y hambreada, con familias que se quiebran por la emigración masiva de jóvenes y no tan jóvenes, que deben buscar un futuro que ahí se les niega, en otros horizontes.
...Asistimos a la anunciada caducidad del modelo, cayendo en un abismo insondable con los ojos abiertos. Sin embargo muchos están comprendiendo que también ha llegado al panorama nacional otra caducidad: la de los partidos tradicionales que hasta el fin se sumaron a la irracional campaña que ha tenido como resultado la situación que hoy vivimos. (Carlos Santiago Periodista, secretario de redacción de Bitácora de Montevideo, Uruguay)
La crisis argentina, absurdamente prolongada por la postura reticente del FMI, está contagiando a Uruguay y a Brasil y lleva camino de extenderse a toda América Latina. El FMI y el Gobierno americano que lo controla tienen una ingente responsabilidad. Se rigen mucho más por principios políticos que económicos. Exigen a los países necesitados de ayuda condiciones que no pueden cumplir, o que de cumplirlas les sumirían aún más en el pozo. Están más preocupados por los intereses del capital y de la inversión extranjera que por la suerte de estos países. Sus actuaciones constituyen claras injerencias políticas, anulando la soberanía de los Estados y cualquier brote incipiente de democracia. ¿Dónde queda ésta, por ejemplo en Brasil, cuando el capital, las empresas extranjeras y el FMI interfieren en el proceso electoral amenazando con la debacle económica si ganan los candidatos de izquierda?( Juan F. Martín Seco; La Estrella Digital, 7 de agosto 2002)
Otro tema obligado es el conflicto entre Israel y Palestina. La respuesta desproporcionada de Israel a los ataques de grupos rebeldes (informe de la ONU); los discursos de los representantes de dichos pueblos; las reacciones de los diferentes países...
La ocupación militar actual, con su terror -al que se suma una campaña en los medios que establece una simetría entre «atentados suicidas» y «lucha contra el terrorismo»- es perfectamente funcional con respecto al establecimiento de una amplia franja de seguridad a lo largo de la línea verde (al este de las grandes ciudades israelíes). Sharon ha estudiado otros mapas diferentes del de Taba [1] , lo que permitiría recortar aún otras importantes zonas a un futuro Estado palestino en harapos sustrayéndole el acceso a fuentes vitales de agua. Una zona de seguridad podría «justificarse» fácilmente ante la población israelí [2], pues los golpes asestados -desde hace varios años- a las instituciones palestinas han favorecido el surgimiento de grupos armados independientes; lo que sería prácticamente la satisfacción de un deseo del estado mayor. Este proyecto sionista es suicida, pero es a la vez terriblemente homicida. (Charles-André Urdí, http://www.alencontre.org/)
Todo esto nos lleva a pensar, a cuestionarnos sobre la calidad moral y ética de quienes pretenden erigirse en gobernadores del mundo. Atacar Fuego con Fuego; Terror con Terror; es inconcebible. Es lamentable la muerte de civiles a causa de ataques hechos por hombres bomba. Pero es más lamentable la muerte de civiles a causa de ataques con misiles hechos por las fuerzas de un Estado que había llevado a cuestas el recuerdo del genocidio sufrido en la primera mitad de los 1900.
NOTAS AL FINAL:
1 Ver Alain Gresh, Israel-Palestina, Fayard, Francia 2001 y a l‘encontre nro. 4: Des alternatives émergent (Dos alternativas emergen) de Edward Saïd; Le point de vue d´un dirigent du Fatah (El punto de vista de un dirigente de Fatah) de Marwan Barghuoti
2 Ver articulo en el nro. 3 de a l‘encontre: Cisjordanie-Gaza: «occupation est le problème (Cisjordania-Gaza: la ocupación es el problema).
Justicia esperanzadora, aunque todavía falta mucho
La liberación de ambos a una semana del cuarto aniversario de la masacre de El Charco es significativa. Han sido cuatro años de lucha por su libertad, durante los cuales denunciaron las atrocidades que presenciaron y sufrieron en carne propia. Comparto la alegría de sus familiares, amigos y compañeros que otra vez los tienen a su lado, y de quienes hemos sabido de su caso y nos dolía su situación.
La vida de los indígenas masacrados es insustituible, la dolorosa experiencia de los torturados no se puede borrar, que los responsables continúen actuando en completa impunidad es una bofetada a la sociedad. Todo esto puede llenarnos de desesperanza y frustración, o, por el contrario, darnos la entereza y el coraje para unir esfuerzos en pro de la lucha por el respeto a los derechos humanos. Ericka y Efrén tuvieron esa entereza.
En estos momentos 26 presos de conciencia continuamos en huelga de hambre en los penales de La Palma, Neza-Bordo, y Acapulco. El estado de salud de Jacobo Silva Nogales es especialmente preocupante, pues lleva más de 42 días de ayuno y su salud comienza a deteriorarse, pues ya ha bajado de peso casi 14 kilos.
La finalidad de este movimiento es llamar la atención de la sociedad hacia la existencia de la tortura y de pruebas fabricadas para mantener a personas encarceladas por su actividad política y hacer un llamado a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, para que, en uso de sus facultades, obren con justicia y resuelvan lo procedente, para que todos los presos políticos o de conciencia recobremos nuestra libertad y no se permita que continúe la farsa que nos mantiene encarcelados.
También demandamos garantías para nuestros familiares, pues algunos de ellos han sido amenazados y tememos por su seguridad.
La situación de los activistas por los derechos humanos y de los abogados defensores de los presos políticos es preocupante, pues las amenazas a varios de ellos aún no han sido aclaradas.
Nuestro país sólo podrá impulsar los derechos humanos en el exterior con la frente en alto si es reflejo de la misma política al interior y hacia todos los países.
Seguiremos en huelga de hambre en espera de una solución favorable a nuestras demandas.
Gloria Arenas Agis, presa política en el penal de Neza-Bordo
3 de Junio de 2002
Breves historias de lucha contra la impunidad
Durante los meses de abril, mayo y junio, nuestro compañero Comandante Insurgente Antonio prisionero de guerra, preso político y de conciencia recluido en el penal de máxima seguridad en Almoloya, estado de México, nuestra Coronela Insurgente Aurora prisionera de guerra, presa política y de conciencia recluida en el penal del Bordo en Nezahualcóyotl, estado de México ambos capturados desde el mes de Octubre de 1999 y otros compañeros presos políticos no pertenecientes a nuestra estructura político-militar que se encuentran recluidos en el penal de Acapulco en el estado de Guerrero, realizaron una huelga de hambre.
Esta huelga debe evaluarse como una acción política de carácter revolucionario no sólo por quienes la llevaron a cabo sino por los objetivos propuestos y alcanzados, por su duración y consecuencias se trata de un hecho inédito hasta donde tenemos conocimiento.
El ejemplo de resistencia física e ideológica de parte de nuestros compañeros en prisión es algo que en nuestras filas queda en la conciencia de cada militante y la cual apoyamos bajo cualquier consideración política, esta huelga de hambre la consideramos como parte del aporte revolucionario que aún bajo condiciones de reclusión los compañeros hacen para el fortalecimiento de la lucha social y que bajo el contexto de la lucha por la justicia y contra la impunidad en nuestro país se sienta un buen precedente de lucha bajo las condiciones políticas que se presentan con el nuevo gobierno federal que mínimamente ha cambiado algunas formas por lo menos en los niveles de diálogo con algunos movimientos sociales.
De tal manera que la lucha política que tuvieron como iniciativa nuestros compañeros no es un acto aislado de las organizaciones de masas sino como parte de ellas y para el fortalecimiento de las mismas.
El objetivo central en esta pasada huelga de hambre fue llamar la atención de la sociedad hacia la existencia de la tortura y de pruebas fabricadas para mantener a personas encarceladas por su actividad política y hacer un llamado a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, para que, en uso de sus facultades, obren con justicia y resuelvan lo procedente, para que todos los presos políticos o de conciencia recobremos nuestra libertad y no se permita que continúe la farsa que nos mantiene encarcelados.
Todos los presos políticos del país independientemente de la organización política clandestina o no de la que provengan. Uno de los recursos para lograr la libertad de todas y todos los presos políticos y de conciencia es la amnistía.
Una amnistía federal -la cual se está impulsando- que tiene como objetivo contrarrestar la intención de parte del estado de constreñir los objetivos sólo a unos cuantos estados del país (Chiapas, Oaxaca y Guerrero) tomando la iniciativa de emitir solo leyes de amnistía para cada estado no reconociendo con ello que las causas que han dado origen y legitimidad a las organizaciones político-militares no son solamente locales o estatales sino nacionales.
Esas causas tienen que ver con la miseria, la injusticia, la antidemocracia y falta de libertades que padecen los mexicanos del norte, del sur, del oriente, del poniente, del centro; la que padecen indígenas y no indígenas, hombres y mujeres por igual.
¿Qué significa una amnistía? La voz «amnistía» viene de la palabra griega «amnestía» que significa olvido.
«La amnistía es una amnesia legal, pero basada en la legitimidad».
Esto no significa que los beneficiados de una ley así tengan que pedir perdón o que se digan arrepentidos sino que amnistía significa “olvido” de parte de las instituciones del Estado para no seguirles causa o proceso alguno porque las razones que se hubieran tenido para cometer supuestos delitos fueron hechos por motivaciones políticas al querer cambiar las formas de gobierno que tenemos los mexicanos, de manera que ni perdón ni arrepentimiento y si el Estado mexicano reconoce, por lo menos, de esta manera la existencia de los presos políticos estará apenas dando un primer paso para la solución de algunos conflictos.
Si bien es cierto que la amnistía es una posibilidad, también es cierto que muchos de los presos políticos y de conciencia no han cometido delito alguno y que se encuentran encarcelados porque así conviene al régimen político (que no es sólo priista) oligárquico y vendepatrias.
Ahora bien si se llegara a dar la libertad de los compañeros presos políticos obviamente la mayor parte de ellos engrosaría las filas de las organizaciones político sociales fortaleciendo con ello a una izquierda consecuente ante la perversión de una izquierda institucional y electorera que se desligó hace mucho de las causas que dieron origen a diversos movimientos sociales en México.
En los meses pasados se sucedieron las liberaciones de los compañeros pescadores de Pátzcuaro, luego la de los compañeros ecologistas de Guerrero, se habían dado ya la de los compañeros Benigno Guzmán Martínez, la de Bertoldo Martínez Cruz, luego la del compañero general Francisco Gallardo y las más recientes de la compañera Erika Zamora Pardo y del compañero Efrén Cortés Chávez.
Hemos de mencionar que les decimos compañeros porque son luchadores sociales reconocidos por las diversas fuerzas políticas y no porque sean miembros de nuestra estructura político-militar, lo advertimos desde ahora para que no les vayan a colgar nuestros muertitos.
La liberación de todos ellos se dio por que el sistema judicial reconoció, -después de mucha presión ante la movilización de diversas organizaciones sociales y el apoyo solidario de personalidades y ONGs nacionales e internacionales- el hecho innegable de que se habían cometido injusticias al tenerlos privados de su libertad y sobre todo porque en casi todos los casos la tortura fue la constante por parte de elementos de la policía y el ejército federal, para arrancarles firmas en hojas en blanco o declaraciones fabricadas por el mismo régimen.
Por otro lado, los vicios de los procesos judiciales, ya que por intereses políticos y de impunidad se les mantuvo injustamente encarcelados hasta en penales de exterminio como Puente Grande.
Otro hecho que hay que destacar es la extrema lentitud con la que se fue despejando el proceso judicial para mantenerlos el mayor tiempo posible presos y bajo fuertes presiones físicas y psicológicas, afortunadamente todos ellos demostraron su fortaleza y resistieron para emprender ahora junto con otros ya en libertad la lucha contra la impunidad y por la justicia.
Qué diferente es como han tratado hasta la fecha a siniestros personajes como Mario Arturo Acosta Chaparro y Francisco Quirós Hermosillo reconocidos por muchos como mandos importantes durante la llamada «guerra sucia» de los años setentas y ochentas y a los cuales el Estado mexicano solo pretende fincarles responsabilidades por delitos de narcotráfico y que se encuentran supuestamente presos en cárcel militar, seguramente con todas las comodidades, pues tienen mucha información que puede comprometer asuntos de Estado.
Hasta el momento son intocables y la fiscalía de largo nombre ni siquiera los ha mencionado lo cual ya de entrada hace dudar de su papel.
Mientras tanto todos los compañeros que integramos nuestro Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente seguimos llamando al pueblo mexicano a que dentro de la línea de resistencia contra el capitalismo ahora con cara de neoliberalismo sigamos haciendo valer la voluntad popular desde los órganos de poder popular que deben construir al calor de las luchas o en el silencio táctico.
Seguimos reivindicando la lucha armada revolucionaria ejerciendo, en todo momento que sea posible y necesario, la autodefensa armada ante las agresiones del enemigo local, estatal o federal, y que tal como le hemos dicho en otras ocasiones debemos en este momento privilegiar la lucha y movilización político-social.
No es momento de acciones armadas ofensivas sino de la autodefensa integral.
Saludamos a todas las organizaciones y personas de a pie y salario mínimo; a los teóricos e intelectuales y por supuesto al resto de organizaciones políticas y sociales del resto del país, que se han manifestado contra la impunidad y la injusticia tanto en los casos de las huelgas de hambre de los presos políticos como en las luchas campesinas, como la de San Salvador Atenco, que van dejando fuertes enseñanzas tanto a las organizaciones armadas (sobre todo a las que aún están ancladas en el dogma como norma), a la izquierda institucional que hace rato no sabe de luchas a no ser que sean por las prebendas.
Micropoder versus macropoder; construcción del poder versus toma del poder
Frente a la complejidad del mundo moderno, especialmente en la etapa denominada, por una parte, posmodernidad y, por otra, globalización o neoliberal conservadora, las propuestas de concentrarse en pequeños grupos en los cuales todos se conozcan y reconozcan, tiene amplia aceptación.
Decía Max Weber en la segunda década del siglo XX que el dominio de la razón formal condensada en la burocratización de todas las esferas de la vida llevaba a los hombres a tomar una decisión difícil. O se acepta virílmente el presente burocrático y desencantado o se recluye en alguna de esas iglesias o sectas en las que puede dar rienda suelta a sus sentimientos. Afrontar el mundo con desencanto, entonces o huir de él a los pequeños grupos salvadores. Algo semejante propuso desde oros ángulos. Michel Maffesoli habla del « tiempo de las tribus»
Se trata de «la multiplicación de pequeños grupos de redes existenciales» , una especie de tribalismo que descansa a la vez en el espíritu de religión (re-ligure) y en el «localismo», grupos en los cuales estaría la potencia (Negri dixit) contra el poder.
Pero es imposible referirse al micropoder sin referirse a Michael Foucalt, el autor de la microfísica del poder. Ha despertado una nueva conciencia sobre el poder como flujo que atraviesa todas nuestras relaciones, de manera que todos ejercemos y sufrimos el poder. Las sociedades no son mas que un entrecruzamiento de poderes, de «redes» de poder, de las cuales es imposible zafar: Ni se hable de macropoderes, solo micropoderes, redes de poder.
Esta contradicción se entrecruza con la que contrapone la construcción del poder con la toma del poder. La construcción del poder, denominada también contrapoder, tiene parentesco y algo mas con el micropoder, y la toma del poder, con el macropoder. Se ha expandido la concepción no solo de que el poder no se toma, porque no es una cosa, un objeto, lo cual es correcto desde todo punto de vista, sino que directamente no hay que buscar, no hay que querer el poder.
Frente a la contradicción de micropoder contra macropoder, toda respuesta que se busque por el lado de la exclusión de uno de los dos polos dialécticos terminará en la frustración. No hay micropoder sin macropoder y viceversa. ES cierto que todos ejercemos y sufrimos poder, ¡ vaya novedad!. Pero si nos quedamos solo en los micropoderes, en las redes de micropoderes en los que se desarrolla la potencia, las grandes corporaciones estarían muy agradecidas. Tendrían la mesa servida.
El desarrollo de los micropoderes, de los grupos pequeños como espacios de realización y potenciación de los sujetos es absolutamente necesario. Nunca tendremos una nueva sociedad, nuevos hombres y mujeres si n o lo hacemos en el camino de transformación de la sociedad. Pero si esta no se transforma terminará aplastando las hermosas realizaciones en pequeño. Es lo que pasó a las primeras comunidades cristianas, que con su construcción de redes minaron el imperio , pero este pudo rehacerse y vengarse cruelmente, transformándolas en grupos en los que se reproducían sus contradicciones y alienaciones.
Los pequeños o grandes grupos, los movimientos de trabajadores desocupados, de piqueteros, las asambleas barriales, los organismos sociales, los de derechos humanos y tantos otros están insertos en la totalidad de una sociedad que políticamente se condensa en el Estado. Totalidad y parcialidad, el todo y las partes son momentos dialécticos inescindibles. El olvidarlo y esconder la cabeza en la arena como el avestruz siempre se paga muy caro.
Está claro que el trabajo debe ir siempre de lo pequeño a lo grande, de la base a la cima, pero la andadura no puede ser rectilínea sino dialéctica. Ni saltar directamente al cuestionamiento de las políticas del FMI, olvidándose o dejando de lado las reivindicaciones concretas de todos los días, ni quedarse en estas, dejando de lado las macropolíticas.
El poder no es una cosa, no es un objeto, no se encuentra en algún lugar como puede ser la Casa Rosada o el Comando del Ejercito. El poder esta constituido por las relaciones sociales, lo cual significa que se construye. Construir nuevas relaciones sociales, nuevas maneras de reconocernos, es construir poder, nuevo poder. Es evidente que sólo se puede hacer desde lo pequeño a lo grande, desde la base hacia la cima, pero no en forma lineal. La cima existe, actúa y lo hace de una manera persistente, y muchas veces brutal.
Ello significa que la respuesta no puede estar solo en los núcleos pequeños o grandes y en sus redes, sino que se requieren respuestas mayores. Es necesario abrir el espacio, el macroespacio, para lo cual se necesitarán estructuras, instrumentos políticos nuevos.
Sociedad civil versus sociedad política
« Que se vayan todos, que no quede, ni uno solo « Grito potente que desde las jornadas del 19-20 de diciembre de 2001 resuena en todas las movilizaciones y escraches.
Es fácil leer en ese grito un rechazo visceral, como apuntaba, al neoliberalismo conservador que se realizó a través de ajustes, privatizaciones, flexibilizaciones laborales y demás calamidades que, desde la infame década menemista asolaron nuestra sociedad.
Hasta allí la consigna nos resulta clara. El problema se complica y la claridad comienza a oscurecerse cuando se quiere llevar a la práctica o, en otras palabras, cuando a esa utopía se la quiere transformar en proyecto. El «todos» involucra a todos los politicis, a todos los funcionarios que tuvieron o tienen alguna participación en las estructuras del estado desde la década del 60 para acá. SE encarna de una manera especial en «los políticos», en la denominada «clase política», porque se la ve como responsables directos del monstruoso saqueo al que ha sido sometido el país. Hoy no solo se hace política, sino que se habla de ella, se discuten los temas políticos, pero se busca una nueva manera de hacer política que no tenga nada que ver con la conocida.
Esta escisión entre lo social y lo político, la sociedad civil y el estado, ha dado origen a una teorización que de hecho, fundamenta y legitima dicha escisión. Lo hace mediante la distinción entre política y gestión, negación que esta última sea política. De esta manera la política no sale de la marginalidad. Lo que esta aquí en la base es el temor a la contaminación con lo impuro. La política sería el ámbito de lo puro, lo contestatario.
Es un dicho que pertenece al sentido común de lo popular, que se presta a la manipulación que «el poder corrompe». Para confirmarlo basta pasar una rápida lista a una serie de los que fueron «compañeros» y que ahora se encuentran del otro lado. Dejando de lado la «utopía» para aferrarse a la «realidad». Por otro lado, la década menemista fue un verdadero florilegio de «corruptos» en el poder.
Cuando el pensamiento pretende salir de los carriles dialécticos y pretende aferrar a la realidad con el entendimiento que todo lo fija y abstrae, acepta sin mas ese lugar común y apuesta a construir al margen del poder, a ser puramente contestatario, a permanecer en el «contrapoder» y la « contracultura».
De esa manera, la política que se pretende revolucionaria o algo parecido, se contrae expresamente a la marginalidad. Los megapoderes agradecidos.
Es cierto que el poder corrompe, pero también transforma; oprime, pero también libera; construirse como sujeto es construir poder, la relación intersubjetiva es siempre dialéctica, dominador-dominado, señor-siervo o, en otras palabras, «relación desigual». Si fuera «igual» ya no se movería, la historia habría terminado. Relación desigual en camino hacia la igualación o superación nunca lograda plenamente, pero siempre acercable.
Autonomía versus partidos políticos
Las asambleas surgen de la movilización del 19-20 de diciembre con una vocación de autonomía muy fuerte. Desde el primer momento las asambleas se pensaron autónomas, autoconvocadas, soberanas, horizontales, alérgicas a todo partido político y , en general, a toda organización que desde otro lugar pretendiese injerencia o determinación sobre ellas.
En un movimiento lógico, los partidos de izquierda, que siempre fueron marginales en la política nacional, interpretaron que allí se encontraba su lugar natural de acción política y se largaron a participar activamente, como ya acontecía en los movimientos de desocupados. Como consecuencia de ello se producen contradicciones en dos niveles. El primero: el de las asambleas como movimientos autónomos en contra de los partidos, que introducirían la heteronomía en cuanto los mandatos vendrían de los partidos. El segundo: la de los partidos entre si, luchando por la hegemonía en el espacio de las asambleas.
A los partidos de izquierda que históricamente han peleado su pequeño espacio en la marginalidad, esperando el momento que finalmente la historia les dará la razón, porque ellos son las vanguardias poseedoras de la verdad de la historia. De esta manera, su ideología conforma una pantalla que no le permite captar la novedad que presentan los acontecimientos históricos, novedad a la que siempre estuvo atento el que debiera ser su referencia teórica fundamental, el cual, frente a la novedad para su teoría representaba el «populismo» ruso, no se cerró en su teoría, sino que se entregó a estudiar el fenómeno «nuevo» para él.
La dialéctica de esos partidos, con débil inserción popular, los lleva a la necesidad por una parte, a participar en el espacio de las asambleas considerándolas como una expansión de la política decidida por el partido y, por otra, a participar en movilizaciones con la mayor cantidad de banderas posibles, de manera de aparecer como el partido más convocante.
Perspectivas
Los diversos actos que se realizaron el primero de mayo dibujan un mapa posible de la evolución posterior de las asambleas. En todas las asambleas el tema fue debatido y se tomaron opciones diversas indicativas de las divergencias existentes. En estas divergencias mucho tienen que ver los partidos de izquierda intervinientes como el PO, MST, PC.
Hubo asambleas en las que no hubo coincidencias en ir a un solo lugar y se optó por transitar por todas las concentraciones.
Las divisiones ya existen y no se les ha encontrado todavía una solución conveniente. Es de prever que, como sucede con los movimientos de desocupados también las asambleas se dividirán en aquellas que se encolumnan detrás de determinadas políticas o sindicales y las autónomas que parecen ser la mayoría. Lo más correcto tal vez sea:
Funcionar como una alianza de asambleas que se unen en la lucha, proyectan tareas comunes, objetivos de corto plazo.
Organización de las asambleas autónomas que buscan articularse y se fijan objetivos estratégicos a largo plazo.
Articulación de estas asambleas con otras organizaciones populares autónomas esparcidas por todo el territorio nacional.
La pretendida extinción del estado
En todos los proyectos de estructuración de su proyecto teórico Marx coloca al estado como momento de condensación de la sociedad y al mercado mundial como condensación de los diversos estados. Lamentablemente se generalizó la concepción de que para Marx el estado era un simple instrumento de dominación en manos de la clase dominante. Hoy, desde ángulos opuestos se expande la concepción de que el estado ha terminado. Ello es predicado tanto por el neoliberalismo fundamentalista, para el cual los tres mundos han desaparecido como por los autores del «imperio», como superación del imperialismo.
Desde las usinas neoliberales, predicada aquí por comunicadores sociales como Neustadt y Grondona, se nos ha trasmitido hasta el cansancio de que el estado era el culpable de todo nuestros males. Era necesario, pues, eliminar el estado, achicarlo hasta su mínima expresión. Dejar libre a las fuerzas del mercado a los « flujos» que atraviesan todas las sociedades dirían Deleuze, Guattari y Negri.
Menem y sus asociados se entregaron con fervor militante a la tarea de desmantelar el estado, el cual dejó de existir. La consecuencia no fue precisamente que nuestros males cesaran, sino todo lo contrario. Corporaciones españolas, norteamericanas y otras se lanzaron sobre la presa. Detrás de ellas los estados «inexistentes» de España y Estados Unidos, por citar a los dos que más intervinieron, pusieron toda su influencia para que sus corporaciones fuesen las mas favorecidas.
Es vidente que las funciones que cumplen los estados han variado. En Europa se ha formado la denominada Unión Europea que, sin duda, cumple algunas de las funciones que antes corrían por cuenta de cada uno de los estados, pero éstos están lejos de desaparecer. Promueven políticas, subsidian determinados productos. Si fuese cierta la desaparición o no importancia de los estados no se explica la preocupación por el avance de la ultraderecha manifestada en la última votación francesa. La globalización que sería la encargada de hacer desaparecer el estado esta impulsada por las empresas transnacionales, especialmente el FMI, el BIRD , la OMC y los estados fuertes como USA, Japón y los estados fuertes que forman la Unión Europea. En ellos se concentran las empresas más grandes del mundo. «El estado-nación» y las empresas que funcionan en relación con estas naciones-estados son ahora más fuertes que nunca. Estados y multinacionales funcionan en una relación sinérgica (PG p.27). Desde esos centros de poder se nos baja el mensaje de la desaparición de los estados que constituyen un estorbo para su crecimiento.
Desde el otro ángulo quienes sostienen la finalización del imperialismo, sustituido por el imperio, llegan a una conclusión semejante. Para ellos el imperio ya no tienen ningún afuera. Todo se encuentra en su interior, de manera que los estados desaparecen y ¡ en buena hora! Ya que siempre fueron opresivos. Ya no hay mas estados, ningún centro de dominación, sino el imperio al que se contrapone el contraimperio formado por la multitud, no por los pueblos, otra creación de la burguesía. Los pueblos serían una simple «síntesis constituida» , es decir, en otros términos, simples objetos, mientras que la multitud sería la «síntesis constitutiva»(Imp.p.p 104-105) .
Por ello los palestinos se equivocan cuando pretenden constituirse en estado-nación pues «en cuando la nación comienza a conformar un estado soberano, sus funciones progresistas desaparecen» y Negri cita, con aprobación plena, las palabras de Jean Genet «el día que los palestinos lleguen a institucionalizarse, yo no estaré de su lado. El día que los palestinos constituyan una nación como las demás naciones, yo ya no estaré allí. (Imp.p.110). Apenas se puede creer tal desvarío.
Por otra parte el fenómeno de la globalización produce como contracara la fragmentación. Nunca ha habido tanta fragmentación tanto en el interior de los estados, como entre los diversos estados como en la etapa globalizadora. Ello es así porque en realidad la globalización es la imposición del mercado como un universal abstracto que, al no dialectizarse con los particulares, a los que solo quiere dominar, los fractura. Esta fractura produce el fenómeno que Negri denomina «multitud» que sería el contraimperio.
Buenos Aires 15 de mayo de 2002
El doctor Ignacio Ramonet, director del periódico Le Monde Diplomatique, aceptó que Granma lo entrevistara. La primera cuestión abordada es la globalización neoliberal, a la cual Ramonet le llama, simplemente, globalización, «pues», precisa, «aunque puede haber varias, la real actual es la liberal». Le digo que mucho se ha hablado de las características de esta globalización y de sus nefastos resultados; pero, en este caso, lo que procuro es la valoración de Ramonet acerca de una alternativa a la globalización neoliberal.
- Si no es la globalización neoliberal, entonces, ¿qué es la sociedad que queremos y cómo la logramos?
Es realmente una pregunta difícil. Es la pregunta que hoy día a nosotros nos preocupa bastante. El contexto geopolítico que se da a finales de los años ochenta y principios de los años noventa está marcado por tres grandes acontecimientos: la caída del Muro de Berlín en noviembre de 1989; la Guerra del Golfo a principios de 1991; y la desaparición, la implosión, de la Unión Soviética en diciembre de 1991.
A partir de ese momento se entra en un mundo nuevo y se ponen en marcha también mecanismos económicos de otro tipo. Pero, en ese momento, aún no sabemos lo que es la globalización. La palabra «globalización» aún no existía. Empezaba a ser propuesta por algunos críticos. Era la etapa de definición de la globalización.
Una vez que se había identificado a la globalización y ya sabíamos cómo estaba funcionando, surge una segunda etapa, que ha sido de protesta contra la globalización. Y así han surgido una serie de Organizaciones No Gubernamentales (ONGs); nosotros habíamos lanzado ATTAC (Asociación por una Tasa sobre las Transacciones especulativas para Ayuda a los Ciudadanos), criticando las decisiones financieras de la globalización. Se había podido también movilizar a nuevas generaciones que protestaban contra la globalización y que se manifiestan por primera vez en la Cumbre de la OMC, en Seattle, en diciembre del ’99. Esta es una segunda fase.
Primera fase: una fase de comprensión. Segunda fase: una fase de protesta. Y la tercera fase es la de formular contrapropuestas a la globalización; que es lo que usted pregunta. Es decir, nosotros ahora ya sabemos lo que es la globalización.
Hemos protestado en la calle manifestándonos contra la globalización; pero ¿qué proponemos nosotros? Este es el objetivo del Foro Social Mundial de Porto Alegre. Nosotros hemos propuesto a nuestros amigos brasileños y luego a todas las ONG y asociaciones internacionales que criticaban la globalización, crear un Foro Social Mundial en el mismo momento en que tenía lugar el Foro Económico Mundial en Davos, es decir, a fines de enero-principios de febrero de cada año, y reunir allí a toda la Humanidad. No a representantes de Gobiernos, no a representantes de Estados, no a representantes de organismos internacionales ligados a la economía, sino a asociaciones representativas de lo que se llama en general «la sociedad civil», de las sociedades reales, de los pueblos, de la Humanidad en definitiva. Porto Alegre tuvo lugar en el 2001 y en el 2002. Y Porto Alegre es, un poco, la respuesta a la globalización. No es una respuesta, digamos, del mismo tipo que el socialismo fue una respuesta al capitalismo.
«Cuando aparece el capitalismo, en el final del siglo XVIII-principio del siglo XIX, suscita una serie de fascinaciones. Por una parte hay tecnologías nuevas, la máquina de vapor, y nuevos medios de comunicaciones: el ferrocarril, con lo que eso supone de aceleración de la economía y de los intercambios. El capitalismo también genera un desarrollo fantástico del enriquecimiento de aquellos que se benefician de estos aportes técnicos. Esta revolución hace surgir una clase social nueva, los obreros, y que necesita de una teoría para compensar al capitalismo.
Esa teoría es el socialismo. Y el socialismo, en su oposición al capitalismo, es lo que ha caracterizado estos dos últimos siglos: siglo XIX y siglo XX. En este momento nosotros pensamos que lo que llamamos globalización es una segunda revolución capitalista. Estamos ante otro tipo de capitalismo, que es un capitalismo financiero, que evidentemente hace que la locomotora de ese capitalismo ya no es la producción fabril, ya no es la producción de objetos materiales y tangibles. Ahora la locomotora de ese capitalismo es la especulación financiera. Estamos en una fase que se caracteriza también por la aparición de lo que llamamos «las nuevas tecnologías», es decir, Internet, un nuevo sector de comunicación. Internet ha permitido la aparición de un medio de comunicación nuevo, igual que el capitalismo primero había permitido la aparición del ferrocarril como un medio de comunicación nuevo. Y por Internet, ¿qué es lo que circula? No circulan objetos materiales, lo que circulan son objetos inmateriales. Entonces, este capitalismo nuevo está creando una sociedad nueva, unas aceleraciones nuevas, unos enriquecimientos nuevos y, por otra parte, unas injusticias nuevas. Este nuevo capitalismo supone, evidentemente, la elaboración de un nuevo socialismo.»
- Si el Foro Social Mundial y lo que él representa, logra modificar la globalización neoliberal tendríamos entonces, ¿qué sociedad? ¿Un nuevo socialismo? ¿Tendríamos un capitalismo no neoliberal?
«En mi opinión, Porto Alegre no propone algo así como un paquete ya hecho que se llamaría el nuevo socialismo. No lo propone. Tengamos en cuenta que elaborar una teoría requiere mucho tiempo. Por ejemplo, los soviéticos pensaban tener la teoría, conquistaron el poder, y la aplicación de esa teoría ha sido muy complicada, no solo ahí, sino en muchos países, porque no siempre es fácil pasar de la teoría a la práctica. Pero por lo menos existía un corpus teórico. Hoy día ese corpus teórico no existe. En Porto Alegre, sinceramente, muchos grupos representativos no quieren volver a recrear la experiencia soviética, que ha tenido evidentemente aspectos muy positivos; pero aspectos muy negativos. Entonces, lo que sí ha hecho Porto Alegre es decir: `la globalización está avanzando así... hay que corregirla.’ Hay una serie de correctivos que aportar y que son de una tremenda urgencia.»
- ¿Cuáles son estos correctivos?
«Por ejemplo, la deuda del Tercer Mundo, la supresión de los ‘paraísos fiscales’, introducir ética y moral en el dominio económico. También Porto Alegre propone aplicar la Tasa Tobin para evitar la especulación financiera y crear un fondo que sea revertido a los países pobres.
- El segundo tema abordado es el papel que juegan los medios de difusión, el llamado «poder mediático».
«La globalización tiene tres frentes. El primer frente es el frente económico. La globalización liberal es, esencialmente, un fenómeno económico y financiero. El segundo frente que se ha abierto después del 11 de septiembre es el frente militar.
Los Estados Unidos han asumido la función de ser el brazo armado de la globalización. Este segundo frente supone que todo aquel que se opone a la globalización corre el riesgo de ser acusado de terrorismo. Pero a estos dos frentes se añade un tercer frente, que en mi opinión es un frente central, y que es el frente ideológico. Es el frente de tratar de convencer a cada persona del planeta de que la globalización es lo mejor que le puede ocurrir al planeta. Esa es la idea. Y quien trabaja sobre ese frente son los medios de comunicación. Los medios de comunicación de masas se han transformado en nuestra época en, yo diría, el segundo poder. Se ha hablado durante mucho tiempo de los tres poderes.
Hoy día el primer poder es el poder económico y el segundo poder es el poder mediático. El poder político viene mucho después. Y, además, el poder mediático es también poder económico. Porque el poder mediático, hoy, es el poder de grupos industriales mediáticos, que son actores centrales de la vida económica internacional. ¿Por qué? Porque lo que nosotros llamamos información, en el sentido amplio de la palabra, no es solo la prensa, la radio y la televisión. La comunicación es todo lo que tiene que ver con el mundo de la informática, el mundo de la telefonía, el mundo de la electricidad, el mundo de la comunicación satelital, etc. Y por consiguiente, la comunicación es hoy día una industria pesada. Lo que en otra época fue la siderurgia, la construcción automóvil, la extracción de petróleo, hoy día es la comunicación. Los grandes grupos de la comunicación son grandes grupos del poder económico. El grupo Time Warner, Vivendi, el Murdoch, son actores centrales. Por consiguiente, el poder mediático hoy día combina poder económico y poder ideológico.»
- Le digo que me interesa saber cómo los poderosos de este Mundo utilizan la fuerza mediática.
«Los medios hoy hacen un abuso de la libertad de expresión en la medida en que pueden poner toda su fuerza ideológica y mediática al servicio de unos objetivos que son puramente políticos. Tenemos ante los ojos lo que está pasando en Venezuela. Los grandes medios venezolanos, que pertenecen al sector privado, están usurpando la función de oposición política, ocupando la función de oposición política, y conduciendo una campaña a base de manipulaciones, a base de mentiras, a base de deformaciones, de desinformaciones, contra el gobierno legítimo y democrático de Venezuela. Y ya han podido hacer cosa rarísima en la historia política internacional: un golpe de Estado mediático el 11 de abril pasado.
Es decir, en un contexto en el que el gobierno democrático y legítimo respeta totalmente la libertad de expresión, vemos cómo los medios, con la ayuda de muchos organismos internacionales, han podido hacer un golpe de Estado mediático. Y ahora mismo están trabajando en la preparación de un próximo golpe mediático. En este caso, el poder mediático es un poder que no tolera las críticas contra la globalización, que censura a aquellos intelectuales, aquellos universitarios, aquellos economistas, que desarrollan tesis hostiles a la globalización.»
EL ABUSO EN LA LUCHA CONTRA EL TERRORISMO VA EN DETRIMENTO DE LA LIBERTAD INDIVIDUAL Y DE LOS DERECHOS HUMANOS
- ¿Es posible utilizar las nuevas tecnologías, de Internet, etc. por parte de los que luchan contra la globalización neoliberal?
«Las nuevas tecnologías, Internet sobre todo, pueden también transformarse en un instrumento de contrainformación. Es decir, que todo el movimiento antiglobalización está utilizando Internet para constituir redes, difundir información, para crear asociaciones, organizar manifestaciones, etc., a escala planetaria, cosa que antes era más difícil de realizar, costaba mucho más caro. Internet demuestra que es relativamente fácil de utilizar, no es muy caro y es siempre planetario. Se pueden movilizar decenas de millones de personas; en todo caso, informar, enviar mensajes a grupos, a redes, que ellos pueden retransmitirlos. No solo Internet permite un uso, digamos, alternativo de la comunicación. Es importante el uso de las radios alternativas, el uso de la prensa alternativa. Es más difícil poder hablar de televisión alternativa, aunque con Internet empieza a haber elementos de televisión ligera.
Todas las grandes asociaciones internacionales, aquellas que participan en Porto Alegre en particular, tienen su propio sistema de información, tienen su sitio Internet, tienen relaciones con muchas radios alternativas, difunden octavillas, difunden documentos, difunden libros. Hoy día, por una parte están los grandes imperios mediáticos con un capacidad de intervención excepcional; pero por otra parte, están todos los ‘mosquitos mediáticos’, que son un verdadero enjambre y que en definitiva tienen una capacidad de intervención. Yo pienso que hoy día, desde el punto de vista mediático, hay una capacidad de resistencia que se puede utilizar.»
- Sin embargo, la situación tecnológica y la difusión de Internet que puede utilizar el movimiento antiglobalización en Europa no es la misma que la del Tercer Mundo.
«Mire, yo estaba recientemente en San José de Costa Rica, en un Congreso de periodistas de toda América Latina que se ocupan de la radio. Y la mayoría de los periodistas que estaban allí trabajaban en radios alternativas, en radios de asociaciones, en radios de grupos locales, radios cristianas, radios ligadas a grupos de barrios, y todos ellos estaban convencidos de que hay una capacidad excepcional para movilizar, en particular, a los sectores populares. La radio es un fenómeno extraordinariamente popular, relativamente barato. La radio ahora alcanza a todas las poblaciones, aunque no tengan electricidad o que se encuentren aislados en el campo. Por consiguiente, la radio en sí ya es un mundo que llega al universo de la población sin electricidad. No olvidemos que hay dos mil millones de personas sin electricidad en el Mundo y que, por consiguiente, no tienen acceso a la televisión, están aisladas. Tampoco tienen acceso a la prensa escrita. En el Tercer Mundo la radio es infinitamente más eficaz que los medios que nosotros conocemos.»
- Entonces, ¿el movimiento antiglobalización no puede utilizar Internet con eficacia en el Tercer Mundo?
«No se puede ser tan absoluto. Por ejemplo, en la propia América Latina Internet está muy difundida, y basta que una persona haya recibido una información por Internet para que la repercuta con sus estudiantes, con sus alumnos, con su grupo de acción, es decir, que un ordenador tiene una capacidad de difusión de información mucho más amplia.»
- Paso a otro tema. Y dentro de este contexto, ¿qué papel puede jugar el Sistema de las Naciones Unidas?
«Una de las víctimas del 11 de septiembre son las Naciones Unidas. Quizás una de las primeras víctimas. Porque, ya las Naciones Unidas, desde la desaparición de la Unión Soviética, habían entrado en crisis, en tanto que organización encargada de mantener la paz en el Mundo, que es la función principal de Naciones Unidas.
Hemos pasado de un mundo bilateral, de un mundo en el que existía cierto equilibrio donde todo no era posible, ni por parte de uno ni por parte de otro, porque el otro lo impedía, a un mundo unilateral en el que la dominación, en particular militar, pero también económica, política, tecnológica, cultural de los Estados Unidos es aplastante. Washington estima que en las relaciones internacionales ya no se necesita un árbitro; el árbitro son ellos. Desde 1991 Naciones Unidas era una organización en crisis, incapaz de hacer respetar cierto número de consideraciones; pero desde el 11 de septiembre esta crisis se ha agudizado. Los Estados Unidos ya prácticamente no respetan ni siquiera algunos acuerdos internacionales firmados por ellos, por gobiernos precedentes del actual.
Como por ejemplo, los acuerdos de Kyoto o el rechazo de Estados Unidos al Tribunal Internacional de Justicia. En el mundo actual se produce la paradoja siguiente: nunca Naciones Unidas ha sido tan necesaria como hoy, las sociedades necesitan de una institución-juez, de una institución, digamos, objetiva, neutra, que diga, un poco, la justicia en el Mundo. Cuando en realidad tenemos como dominante a un Estado, los Estados Unidos, que afortunadamente no es el Tercer Reich; pero es una nación dominante, sobre todo con esta administración republicana. Nosotros pensamos que es preferible la fuerza de la ley que la ley de la fuerza. Y eso debe aplicarlo Naciones Unidas.»
- Debido al momento actual, es tema obligado, ¿qué opina acerca de la lucha contra el terrorismo a escala mundial?
«Yo creo que después del 11 de septiembre hemos entrado en una nueva fase estratégica: El hecho de que la administración norteamericana, y muy concretamente el ministro de defensa Donald Rumsfeld, haya declarado que se entraba en una guerra prácticamente sin fin, sin límites, que esta guerra duraría 10; 15; 20; 50 años, y que el enemigo principal era el terrorismo, nos hace temer que entremos en una especie de nueva ‘guerra fría’ que inmediatamente conlleva la idea de un nuevo macartismo. El terrorismo no tiene una definición única, ni siquiera los organismos internacionales han conseguido ponerse de acuerdo sobre una definición del terrorismo.
Hay que decir que los atentados del 11 de septiembre son un crimen y que nada, ninguna causa, puede justificar semejante crimen. Pero nosotros pensamos que desencadenar una lucha de larga duración, de muy larga duración, medio siglo, contra una nebulosa llamada terrorismo, da pie a muchas irregularidades, porque cualquiera puede ser mañana calificado de terrorista, en la medida que la administración norteamericana se reserva el derecho de identificar a los terrorismos. Por ejemplo, nosotros que estamos muy envueltos en este movimiento contra la globalización, sentimos que en este marco de la lucha contra el terrorismo muchos estarían interesados en decir que este movimiento antiglobalización ya es la antesala del terrorismo.
En su inmensa mayoría, el movimiento contra la globalización es un movimiento no violento que condena el uso de la violencia. Pero, hemos escuchado declaraciones asimilando el movimiento antimundialización a los prolegómenos del terrorismo. Esto puede dar lugar a muchas situaciones de abuso de derechos humanos. Lo estamos viendo en Estados Unidos. Lo estamos viendo con el uso y el abuso que se está haciendo en la base militar de Guantánamo, donde se ha creado allí una especie de centro de detención ‘off shore’.»
- Es la variante en lo penal del «paraíso fiscal», le digo.
«Efectivamente, es una especie de ‘paraíso penal’, porque ahí no hay ley ninguna que se aplique. Se aplica la ley que decidan ellos; pero eso no puede ser, eso no existe en ninguna parte. Hasta la justicia militar tiene reglas. Ahí se ha creado una especie de limbo jurídico y, evidentemente, eso plantea problemas. El abuso en la lucha contra el terrorismo va en detrimento de la libertad individual y de los derechos humanos.»
- Hasta ahora hemos estado hablando de aspectos globales del mundo, le digo al doctor Ramonet. Quisiera abordar aspectos regionales. ¿Qué perspectiva usted ve en la Unión Europea con la incorporación de nuevas naciones?
«La Unión Europea está a la víspera de una ampliación colosal, porque los 15 países de la Unión Europea van a absorber, de aquí al 2003, siete nuevos países y, en un segundo tiempo, cuatro más, o sea, once países en total: Polonia, Hungría, Chequia, varios países bálticos, Eslovaquia, Rumania, Bulgaria, Eslovenia, Chipre y Malta. Y para una época posterior, se piensa integrar los países de la ex Yugoeslavia, ya Eslovenia entra en este primer paquete. Es decir, la frontera de la Unión Europea terminaría en Bielorrusia, Ucrania y Moldavia.»
- ¿Se detendrá ahí la Unión Europea?
No, en un tercer tiempo se piensa integrar a Turquía y si se integra Turquía, yo pienso que en ese caso se integrarían también los Estados de Transcaucasia, es decir, Georgia, Armenia y Azerbaiján, que se consideran como países europeos en la Europa política. Estamos a dos años de un conjunto de 450 millones de habitantes, o sea, de un conjunto de un peso considerable. La Unión Europea tiene actualmente 360 millones de habitantes, es decir, ya son 100 millones más que los norteamericanos. Pero con 450 millones, el peso demográfico será considerable.
Hay que tener en cuenta que la Unión Europea ya es la primera potencia comercial del Mundo, antes que los Estados Unidos. Por consiguiente, desde el punto de vista demográfico y económico, constituye una entidad político-económica considerable.»
- ¿Existirán problemas con esta ampliación?
«Sí, esta ampliación plantea enormes problemas. La ampliación supone la integración de economías muy poco desarrolladas. La polaca, en particular, en este primer tiempo, la eslovaca, son economías que van a necesitar ayudas colosales.
Piense, que el único país de Europa del Este que se ha absorbido, hasta ahora, es la RDA, que era el país más desarrollado de Europa del Este. Pero la absorción y la puesta a nivel de la RDA ha costado a todos los europeos un esfuerzo colosal y ha tenido consecuencias en el índice de inflación, en el índice de desarrollo del conjunto de la Unión Europea. Y era un pequeño país. Ahora se trata de absorber, por ejemplo, a Polonia, que es un país de 30 millones de habitantes; Hungría, casi 10 millones. Entonces, yo pienso que los sobresaltos van a ser difíciles. Las agriculturas en particular van a tener dificultades. Por otra parte, la gestión de la Unión Europea va a ser mucho más difícil. Ya es difícil con 15 miembros; pero va a ser mucho más difícil con 22. Porque cada uno tiene derecho de veto, según los reglamentos. A su vez, la ampliación no resuelve uno de los principales problemas que tiene la Unión Europea, que es una entidad económica, pero no es una entidad en materia de política exterior. Yo creo que la llegada de los países nuevos va a complicar aún más la homogeneidad de la política exterior de la Unión Europea. Y, evidentemente, quien dice política exterior, dice política militar. La Unión Europea no tiene una política única en el plano militar; y mientras no la tenga, no puede ser una potencia en materia de política exterior.
Esto quiere decir que Europa seguirá siendo un gigante económico con los pies de arcilla desde el punto de vista militar y en materia de política exterior. Europa seguirá pesando poco frente al peso que pueden tener los Estados Unidos. En las crisis internacionales, en la medida en que Europa no disponga de un instrumento militar que esté a la altura de su política exterior, a condición de que esta sea homogénea, tampoco podrá ser un contrapeso suficiente para los Estados Unidos. Yo creo que los trabajos por venir están en conseguir mayor cohesión en materia de política exterior, que Europa se imponga como un actor. Por otra parte, en el último siglo y medio, la tragedia de Europa ha sido que la fuerza política dominante en Europa, de una manera o de otra, han sido los nacionalismos. Y yo creo que la constitución de Europa reduce los nacionalismos y las perspectivas de los nacionalismos, que tienen tendencia a la partición, a la división, al enfrentamiento.
«Entonces, el hecho de que en el contexto internacional pudiera existir una entidad como la Unión Europea, con países profundamente democráticos, muy sensible a África, que es el drama primero de lo que ocurre en el Mundo, sería algo positivo; pero va a ser muy difícil.»
RESISTIR, PALABRA DE ORDEN
- Cambiando de región, doctor, ¿qué nos puede decir de América Latina y del ALCA? ¿Cómo pueden los países latinoamericanos defenderse de la amenaza que constituye el ALCA?
«El ALCA es la aplicación dogmática de la globalización liberal a América Latina. Crear una amplia zona de libre comercio es una manera de ser invadido por los productos norteamericanos. Va a ser un mercado de consumo de los productos norteamericanos. Cuando vemos la realidad de América Latina de hoy, es de espanto. Tenemos la situación en Colombia, a la que no se le ve solución. La situación en Perú, donde nos decían que el señor Toledo iba a solucionar todos los problemas, que tenía el apoyo total de la administración norteamericana. La popularidad de Toledo ha caído en picada, es un hombre que tiene hoy día no menos del 70% de la población en contra de él. La situación de Paraguay, hay estado de emergencia desde estos días. La situación de Uruguay es una situación desesperada. La situación de Ecuador, prácticamente de insurrección permanente. La situación de Brasil, en este momento, todo el capital, las empresas, están especulando contra la victoria de Lula; y la victoria de Lula es el deseo popular. En Venezuela, tenemos a la burguesía y a los medios acomodados luchando contra un gobierno que está tratando de impulsar una reforma importante de la situación general.
Y por fin tenemos a Argentina, en una situación de desastre total. El único país, más o menos, de América del Sur, que está saliéndose de la situación, aún con crisis, es Chile. Y en México, donde también nos decían que con la desaparición del PRI ya se habían resuelto todos los problemas y que el señor Fox iba a solucionar los problemas, ahora tenemos una situación de impaciencia general, no se ven venir estas reformas que el señor Fox pretendía impulsar. México es el país que más apoya al ALCA, que ya está en el Tratado Norteamericano de Libre Comercio con Canadá y Estados Unidos.
Hemos visto cómo una gran parte de la agricultura mexicana se arruinó como consecuencia de esto y no consigue salir. El ALCA, ¿qué solución aportaría? Ni el ALCA, ni el Plan Puebla-Panamá, que es únicamente un plan para rechazar la frontera sur de los Estados Unidos y llevarla hacia la frontera de Panamá y hacer que la inmigración no llegue a Estados Unidos, esta es la única preocupación norteamericana. Yo no creo que el ALCA pueda aportar soluciones. América Latina acaba de pasar 15 años aplicando las leyes neoliberales en la mayoría de sus países.
Ahí está el desastre ante los ojos, con una población más pobre que hace 15 años; con unas industrias más desmanteladas, en la mayoría de los países, que antes; con unas agriculturas más desmanteladas que antes; con unas deudas externas más importantes que antes. El balance de 15 años de neoliberalismo es desastroso. Y lo peor es que ¿cuál es la solución para estos países? ¿El regreso de los militares? ¿El regreso de las dictaduras? En el último año, ha habido 6 presidentes latinoamericanos derrocados por insurrecciones populares. Tenemos situaciones como Haití, donde los norteamericanos han querido aplicar su política y ahora no tienen ni siquiera relaciones con el señor Aristide, una situación catastrófica. Es decir, la situación del continente latinoamericano es extremadamente difícil, sin perspectivas. Y el ALCA viene a agudizarlo todo.
El ALCA viene a decir que lo que se ha hecho desde hace 15 años, que ha dado este resultado catastrófico, ahora se va a realizar con mayor energía. El desastre será mayor aún».
- ¿No ve usted ninguna perspectiva positiva?
«Bueno, las cosas podrían cambiar si el candidato del Partido de los Trabajadores en Brasil gana la elección presidencial. Eso sería un cambio interesante, porque significaría que una serie de reformas se pondrían en marcha. Pero cuando vemos lo que le está ocurriendo al presidente Chávez en Venezuela, podemos temerlo todo, de lo que pueda pasar en Brasil. Lo que ha ocurrido en Venezuela es muy ejemplar, porque los Estados Unidos no apoyaban un golpe de Estado militar en América Latina desde 1991. El último Presidente derrocado por los militares en América Latina fue precisamente el presidente Aristide en el 91. Derrocado por el coronel Cedrás. En ese período se produjo, cosa insólita en el ámbito del Caribe y América Central, una intervención militar norteamericana para restablecer la democracia, no para instaurar una dictadura, que fue en el 94 en Haití. Ellos trajeron de nuevo a Aristide y lo pusieron en el poder. Es la primera vez, que yo recuerde, desde finales del siglo XIX, en que los Estados Unidos intervienen militarmente para realmente instaurar una democracia.
«En el golpe de Estado contra Chávez el 11 de abril pasado, nosotros sabemos que los Estados Unidos estaban implicados, el señor Otto Reich estaba implicado, estaba informado, lo ha reconocido, los golpistas vinieron a verlo a su despacho a Washington. Ha habido representantes norteamericanos en Miraflores, en el propio Palacio Presidencial, durante las 48 horas que duró ese golpe de Estado. No estamos en condiciones, porque no disponemos de la información, de decir que los Estados Unidos pilotearon ese golpe; pero estaban informados, acompañaron a ese golpe. Eso es nuevo. ¿Qué significa eso? ¿Significa que mañana a Lula le van a hacer lo mismo? ¿Es un aviso a los brasileños para que no voten por Lula? Todo es posible. Mire el papel que ha tenido el Embajador de Estados Unidos en Nicaragua. Usted recuerda que la elección presidencial en Nicaragua tuvo lugar unos días después del 11 de septiembre. Y que por consiguiente, el Embajador de Estados Unidos tuvo una influencia considerable frente a la opinión pública, diciendo que si se votaba por Daniel Ortega era una manera de votar prácticamente por los que habían puesto las bombas en Manhattan, cosa descabellada. Quiero decir que, no solo el ALCA es preocupante; también es preocupante ver ahora cómo la administración norteamericana puede reaccionar contra cualquier tentativa de reforma política y social que trate de modificar o contener un poco la globalización liberal y corregir la situación de desesperanza que hay en estos países.
LA HISTORIA INTERMINABLE: EL CONFLICTO PALESTINO-ISRAELÍ
En este conflicto se conjugan elementos diversos. Nació como la disputa por un territorio entre dos movimientos nacionales con diferentes proyectos nacionales; provocó la intromisión de las potencias durante la Guerra Fría; con el tiempo implicó a otros actores regionales, ocasionando conflictos bélicos, y se complicó aún más al entremezclarse ideologías, religión, control de los recursos naturales…
A lo largo de los años se han enfrentado principalmente dos fuerzas desiguales: el Estado de Israel y un movimiento de liberación nacional, encarnado desde hace 30 años en la Organización para la Liberación de Palestina. Esta desigualdad ha permitido que Israel ocupase el territorio susceptible de ser la base del Estado palestino y mantuviera bajo control militar a la población árabe autóctona conculcando sus derechos fundamentales. La ocupación de Cisjordania y Gaza le ha valido a Israel la condena de la comunidad internacional, aunque ésta haya sido incapaz de imponer sus resoluciones.
Además la cuestión palestina tiene una dimensión regional. La tensión entre Israel y sus vecinos incrementó los riesgos para la seguridad del área, en forma de militarización, presencia de población palestina refugiada y proliferación de grupos armados.
La resolución de la cuestión palestina es la pieza clave para la pacificación de la región. Por ello el proceso de paz en Oriente Medio puesto en marcha en 1991 ha girado en gran parte en torno a ella.
Los inicios del conflicto se remontan al período colonial y al surgimiento de los movimientos nacionalistas en Europa y en Oriente Medio. Desde finales del siglo XIX, en las provincias árabes del Imperio otomano se fueron desarrollando movimientos nacionalistas que reivindicaban la autodeterminación de la población autóctona haciendo valer su identidad árabe.
Asimismo en Europa, al calor de la ola de nacionalismos, se articuló un movimiento singular, el sionismo, que propugnaba la creación de una entidad estatal para los judíos dispersos por el mundo. A pesar de ser un movimiento eminentemente laico, el sionismo vio en Palestina, tierra donde se fundó el judaismo, el lugar ideal para realizar su proyecto nacional. Desde principios de siglo, este movimiento propició la instalación de judíos europeos en ese territorio todavía bajo administración otomana. Esta inmigración tomó envergadura bajo el Mandato Británico entre 1920 y 1948 (el sistema de mandatos fue establecido por la Sociedad de Naciones en las colonias de las potencias derrotadas en la Primera Guerra Mundial; debía prepararlas para la independencia).
Durante la Primera Guerra Mundial, Gran Bretaña hizo tres promesas sobre la Palestina histórica:
1. A los dirigentes árabes les aseguró que el país sería independiente;
2. En la Declaración Balfour, indicó su apoyo a un hogar nacional judío en Palestina; y
3. Se puso de acuerdo secretamente con sus aliados para dividir el territorio otomano, y que Palestina formase parte del imperio británico.
Los historiadores han elaborado una interpretación detallada de los textos y mapas relevantes, pero el punto fundamental es que Gran Bretaña no tenía el derecho moral de asignar Palestina a nadie: legalmente Palestina pertenecía a sus habitantes.
A fines del siglo XIX, el antisemitismo se hizo particularmente virulento en Rusia y re-emergió en Francia. Algunos judíos llegaron a la conclusión de que los judíos sólo podrían estar seguros en un estado judío, y procedieron a fundar el sionismo.
La mayor parte de los judíos de la época rechazaron el sionismo, prefiriendo en su lugar el enfrentamiento del problema del antisemitismo a través de políticas revolucionarias o reformistas o mediante la asimilación.
Al principio, los sionistas estaban dispuestos a considerar otros sitios para su estado judío, pero en su momento se concentraron en Palestina por sus conexiones bíblicas. El problema, sin embargo, era que aunque una consigna sionista calificaba a Palestina de «país sin pueblo para un pueblo sin país,» el país no estaba, en absoluto, vacío.
Algunos sionistas pensaban en términos de cooperación árabe-judía y de un estado binacional. Pero muchos estaban determinados a establecer un estado exclusivamente judío (aunque para no antagonizar a los palestinos, decidieron utilizar la expresión «hogar nacional» judío en lugar de «estado» hasta que pudieran llevar suficientes judíos a Palestina). La inmigración judía a Palestina fue relativamente limitada hasta los años 30, cuando Hitler llegó al poder. Entonces USA y Europa cerraron sus puertas a los desesperados judíos, convirtiendo a Palestina en una de las pocas alternativas.
La propaganda pro-israelí ha pretendido que la mayor parte de los palestinos entraron a Palestina en realidad después de 1917, atraídos por el dinamismo económico de la creciente comunidad judía, y por ello no tenían derecho a Palestina. Este argumento ha sido expandido en el libro ampliamente promocionado de Joan Petes «Desde tiempos inmemoriales». Sin embargo, se ha demostrado que el libro es fraudulento y sus afirmaciones falsas. La población autóctona era sobre todo musulmana, con una minoría cristiana y una minoría judía aun más pequeña. Al llegar los sionistas de Europa, los musulmanes y los cristianos comenzaron a adoptar una clara identidad nacional palestina.
Parte de la tierra fue adquirida ilegalmente y otra parte fue comprada a terratenientes árabes con fondos suministrados por judíos adinerados en Europa. Sin embargo, hasta las compras legales fueron frecuentemente dudosas desde el punto de vista moral, ya que a veces involucraban la compra de tierras de terratenientes absentistas y la subsiguiente expulsión de los campesinos árabes pobres. La tierra así adquirida se convirtió en parte del Fondo Nacional Judío que especificaba que la tierra no podría ser jamás vendida o arrendada a árabes. Incluso con esas compras, los judíos poseían sólo un 6% de la tierra en 1947.
El antisemitismo en el mundo árabe fue, en general, mucho menos acentuado que en Europa. Antes del comienzo de la inmigración sionista, las relaciones entre los diferentes grupos religiosos en Palestina eran relativamente armoniosas. Había antisemitismo palestino, pero ningún pueblo considera favorablemente a otro que penetra su territorio con la intención de establecer su propio estado soberano. La expulsión de campesinos de sus tierras y la frecuente negativa sionista a emplear árabes empeoraron las relaciones.
Al acercarse la II Guerra Mundial, Gran Bretaña calculó sagazmente que podía permitirse alienar a los judíos -que no se iban a poner de parte de Hitler- pero no a los árabes, así que limitaron fuertemente la inmigración judía a Palestina. Claro que eso fue precisamente cuando existía la máxima necesidad de encontrar un santuario por parte de los judíos europeos. Muchos judíos entraron ilegalmente a Palestina, mientras Estados Unidos y otras naciones cerraban sus fronteras a los desesperados refugiados.
Al terminar la Guerra, cuando se hizo evidente la enormidad del Holocausto, el sionismo se convirtió, por vez primera, en el sentimiento mayoritario en el judaísmo mundial. Los sionistas de USA, que durante la guerra habían subordinado los esfuerzos de rescate a su objetivo de establecer un estado judío, argumentaron que el Holocausto demostraba más que nunca la necesidad de un estado judío: Si Israel hubiera existido en 1939, millones de judíos podrían haber sido salvados. En realidad, Palestina apenas logró evitar ser invadida por los nazis, así que los judíos hubieran estado mucho más seguros en USA. que en una Palestina judía.
También al terminar la guerra, la comunidad judía en Palestina estaba bien armada, bien organizada, y determinada a combatir. Los palestinos estaban pobremente armados, con dirigentes feudales. El Muftí de Jerusalén había sido exiliado por los británicos por haber apoyado una revuelta árabe en 1936-39, y había ido a Berlín durante la guerra, donde colaboró con la propaganda nazi. Desde el punto de vista sionista, fue considerado algo positivo que existiera el Muftí extremista como líder palestino, como aconsejó en 1938 David Ben Gurion, el líder de la comunidad judía en Palestina, y el primer Primer Ministro de Israel, «confíen en el Muftí.»
Tanto los palestinos como los sionistas querían que se fueran los británicos, para poder establecer un estado independiente. Los sionistas, particularmente una facción de derecha dirigida por Menachim Begin, lanzaron una campaña terrorista contra Gran Bretaña. Londres, empobrecida por la guerra, anunció que se lavaba las manos del problema y que lo entregaba a las Naciones Unidas (aunque tenía varios planes clandestinos para permanecer en la región).
Los sionistas declararon que habiendo pasado por una de las grandes catástrofes de la historia moderna, el pueblo judío tenía derecho a un estado propio, en el que pudiera congregar a los refugiados judíos, sufriendo todavía en los campos de personas desplazadas. En resumidas cuentas, lo que querían los sionistas era un estado soberano con pleno control sobre la inmigración. Los palestinos argumentaron que no se podía decir que la calamidad que sucedió a los judíos europeos era su culpa. Si los judíos tenían derecho a un estado, ¿porqué no se fraguaba en Alemania?
La realidad era que Palestina había recibido más refugiados judíos que ningún otro sitio en el globo. ¿Por qué iban a cargar todo el peso de la expiación de los pecados de Europa? Estaban dispuestos a otorgar plenos derechos cívicos (aunque no derechos de nacionalidad) a la minoría judía en una Palestina independiente, pero no estaban dispuestos a darle a esa minoría el derecho de controlar la inmigración, y traer más correligionarios hasta que fueran la mayoría para apoderarse de toda Palestina.
Una pequeña minoría de izquierda entre los sionistas pedía un estado binacional en Palestina, donde los dos pueblos pudieran vivir juntos, cada cual con pleno respeto de sus derechos nacionales. Este punto de vista encontró poco apoyo entre judíos y palestinos.
En noviembre de 1947, la Asamblea General de la ONU votó por la partición de Palestina en dos estados independientes, un estado judío y un estado árabe, unidos por una unión económica, y con Jerusalén internacionalizada.
En ese tiempo la ONU tenía mucho menos miembros que en la actualidad. La mayor parte de las naciones del Tercer Mundo eran todavía colonias y por lo tanto no eran miembros. Sin embargo, la partición fue aprobada sólo porque la Unión Soviética y sus aliados votaron a favor y porque muchos pequeños estados fueron sometidos a una presión indecorosa.
Por ejemplo, miembros del Congreso de USA informaron a las Filipinas que no obtendrían ayuda económica a menos que votaran a favor de la partición. Moscú estaba a favor de la partición como un medio para reducir la influencia británica en la región; Israel era considerado como potencialmente menos pro-Occidental que las monarquías feudales dominantes.
En 1947, los judíos formaban sólo un tercio de la población de Palestina y poseían sólo un 6% de la tierra, pero el plan de partición otorgaba al estado judío un 55% de la superficie total. El estado árabe tendría una población árabe en su mayoría, mientras que el estado judío tendría casi tantos árabes como judíos. Si era injusto obligar a los judíos a constituir una minoría de un tercio en un estado árabe, no era más justo obligar a los árabes a constituir una minoría de casi un 50% en un estado judío.
Los palestinos rechazaron la partición. Los sionistas la aceptaron, pero, en privado, los líderes sionistas tenían objetivos más expansionistas. En 1938, durante anteriores proposiciones de partición, Ben Gurion declaró, «cuando nos convirtamos en un poder fuerte después del establecimiento del estado, aboliremos la partición y nos extenderemos por toda Palestina.»
El Muftí llamó a los palestinos a la guerra contra la partición, pero muy pocos palestinos respondieron a su llamado. La «mayoría decisiva» de los palestinos, dijo confidencialmente Ben Gurion, «no quiere combatir contra nosotros.» La mayoría «acepta la partición como un fait accompli(hecho consumado),» informó un experto sionista en asuntos árabes. La revuelta de 1936-1939 contra los británicos tuvo apoyo popular pero la lucha de 1947-1948 entre los partidarios del Muftí y las fuerzas militares sionistas no tuvo un apoyo popular semejante.
Pero incluso si los palestinos hubieran estado totalmente unidos en la guerra contra el plan de partición, esto no es una justificación moral para negarles el derecho básico a la autodeterminación durante más de medio siglo. Este derecho no es una función de éste o el otro acuerdo, sino un derecho básico que se merece toda persona. (Los israelíes no perdieron su derecho a la autodeterminación a pesar de que su gobierno violó innumerables resoluciones de alto el fuego de la ONU.)
Los ejércitos árabes cruzaron la frontera el 15 de mayo de 1948, después que Israel declaró su independencia. Pero esta declaración ocurrió tres meses y medio antes de la fecha especificada en la resolución de partición. USA había propuesto una tregua de tres meses bajo la condición de que Israel postergara su declaración de independencia. Los estados árabes aceptaron e Israel la rechazó, en parte porque había elaborado un acuerdo secreto con el Rey Abdullah de Jordania, por el cual su Legión Árabe invadiría el territorio palestino asignado al estado palestino y no interferiría con el estado judío. (Como Jordania estaba estrechamente aliada con Gran Bretaña, el artilugio también suministraba una vía para que Londres mantuviera su posición en la región.)Los otros estados árabes invadieron tanto para derrotar a Israel como para frustrar las intenciones de Abdullah.
La mayor parte de los combates tuvo lugar sobre el territorio que debía formar parte del estado palestino o de la Jerusalén internacionalizada. Así que Israel estaba combatiendo, en primer lugar, no por su supervivencia sino para expandir sus fronteras a costa de los palestinos. Durante la mayor parte de la guerra, los israelíes tuvieron en realidad una ventaja militar tanto cuantitativa como cualitativa, incluso sin considerar el hecho de que los ejércitos árabes no tenían coordinación y operaban con metas divergentes.
Cuando se firmaron los acuerdos de armisticio en 1949 el estado palestino había desaparecido e Israel y Jordania se habían apropiado de su territorio, dejando a Egipto el control de la Franja de Gaza. Jerusalén, que debía ser internacionalizada, fue dividida entre el control israelí y el jordano. Israel controlaba ahora un 78% de Palestina. Unos 700.000 palestinos se convirtieron en refugiados.
Lo que dice el gobierno israelí es que los palestinos decidieron irse de Palestina voluntariamente, que fueron instruidos para hacerlo mediante emisiones de radio de los líderes árabes que querían preparar el terreno para sus ejércitos. Pero las emisiones de radio de la región fueron monitoreadas por los gobiernos británico y de USA y no se ha encontrado jamás una evidencia de ese tipo de órdenes generales de huir. Al contrario, hay numerosos casos en los que los dirigentes árabes dijeron a los palestinos que se quedaran, que mantuvieran su derecho al territorio.
La gente huye en tiempos de guerra por una variedad de razones, y éste fue ciertamente uno de esos casos. Algunos se fueron porque las zonas de guerra son peligrosas. Otros por las atrocidades sionistas -la más dramática, en Deir Yassin, donde en abril de 1948 fueron masacrados 254 civiles indefensos. Algunos se fueron por pánico, ayudados por la guerra sicológica sionista que advertía que la suerte de Deir Yassin esperaba a otros. Y algunos fueron exp